La llegada de hasta 30 mujeres brasileñas que habían acudido a dar a luz al Hospital Universitario de Burgos (HUBU) ha provocado la apertura de una investigación por parte de la Policía Nacional. Las alarmas del equipo se encendieron cuando detectaron que varias de ellas compartían domicilio y habían sido acompañadas por el mismo hombre.
Todas ellas, aunque originarias de Brasil, procedían de Bélgica y otros países del norte de Europa, desde donde habían realizado el seguimiento de sus embarazos. Sin embargo, acudieron al hospital burgalés en las semanas 38, 39 o 40 de gestación para una última revisión o directamente para ser atendidas durante el parto.
Pese a que habían llegado del extranjero, el equipo del centro sanitario detectó que muchas de ellas aportaban el mismo lugar de residencia en España: un domicilio situado en Medina de Pomar u otro ubicado en Villarcayo, en la comarca burgalesa de Las Merindades. Según ha podido saber Infobae por declaraciones del subdelegado de Gobierno de Burgos, Pedro Luis de la Fuente, “en gran parte son mujeres regularizadas y, en ocasiones, empadronadas en la zona”.
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“Una peculiaridad”, pero sin denuncia
Las alarmas de los trabajadores del Hospital de Burgos sonaron cuando observaron el patrón que estaban siguiendo una serie de mujeres brasileñas: misma residencia, misma procedencia y acompañadas por el mismo hombre que se identificaba como ‘padre’, según informó Diario de Burgos. El departamento de Ginecología y Obstetricia detectó esta peculiaridad a principios de mayo, para finalmente dar el aviso a la Policía Nacional a últimos de ese mismo mes.
Las autoridades reconocen lo singular de la situación, por la que el PSOE de Castilla y León ha pedido explicaciones a la Junta ante lo que podría tratarse de un caso de “explotación reproductiva”. La Policía Nacional ya ha abierto la investigación, pero de momento “no hay una denuncia ni se está trabajando sobre un ilícito penal”, como podría ser el alquiler de vientres, hasta no conocer bastante más de lo que ahora mismo se conoce”.
La hipótesis del alto precio de parir en Bélgica
La Unidad de Extranjería, auxiliada por la Brigada Judicial, no descarta la hipótesis de que la treintena de mujeres brasileñas viajaran hasta Burgos para dar a luz allí y así evitar el alto coste económico de parir en Bélgica, donde el precio para mujeres extraeuropeas, sin tarjeta sanitaria o seguro médico es muy elevado.
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En Bélgica la asistencia sanitaria no es gratuita, puesto que entre un 25 y 30% de los gastos médicos corren a cargo del paciente y es el seguro obligatorio de salud por el que se gestiona la prestación sanitaria.
La cuestión del Registro Civil español
Desde abril de 2025, la inscripción en el Registro Civil español de bebés nacidos mediante gestación subrogada en el extranjero deja de ser un trámite directo, incluso si existe una resolución judicial o administrativa extranjera que avale el contrato. A partir esta ley, la filiación solo puede establecerse por las vías habituales previstas en la legislación española: vínculo biológico o adopción.
La medida buscó impedir que ciudadanos españoles eludan la prohibición de esta práctica y garantizar el interés superior del menor, evitando su mercantilización. Además, se alineó con la doctrina del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y con la posición de otros países europeos, como Alemania, Francia e Italia, donde esta práctica también está prohibida o restringida. Aunque la gestación subrogada está prohibida en España desde 2006, en 2024 aún se inscribieron 154 menores nacidos por esta vía gracias a resoluciones judiciales extranjeras.
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