De Buenos Aires al Piamonte: Patricia González lleva nuevo arte argentino a una de las regiones más bellas de Italia

La directora de Natural Bio Art Gallery cuenta una historia de vida y cómo convirtió su apuesta por el encuentro entre creación contemporánea y paisaje, en una plataforma internacional

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Patricia González impulsó Natural Bio Art Gallery desde Buenos Aires y llevó el arte argentino a Las Langhe, en el Piamonte italiano

Patricia González no fue a Italia a seguir los circuitos turísticos de siempre. Fue a quedarse, a trabajar y a llevar consigo a decenas de artistas argentinos hasta el corazón del Piamonte. Gestora cultural y directora de Natural Bio Art Gallery, construyó desde Buenos Aires una plataforma de difusión del arte argentino que hoy opera en Las Langhe, región declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Las Langhe son una sucesión de colinas suaves en el sur del Piamonte, entre el río Po y los Apeninos, cubiertas de viñedos que producen algunos de los vinos más reputados de Italia: el Barolo, el Barbaresco, el Dolcetto. La UNESCO las reconoció en 2014 como paisaje cultural de valor excepcional, resultado de siglos de interacción entre el hombre y la naturaleza. Pueblos medievales encaramados en las cimas, castillos, iglesias románicas y bodegas forman el telón de fondo de una región que combina belleza visual, historia y una economía vitivinícola de primer nivel mundial. Es en ese entorno donde Patricia eligió anclar su proyecto.

El proyecto Natural Bio Art Gallery nació hace cinco años en un petit hotel familiar del Microcentro porteño y ahpra tiene su sede europea en La Morra, una pequeña ciudad productora de Barolo a unos 15 kilómetros de Alba, elegida Capital Italiana del Arte Contemporáneo 2027. Desde allí, González presenta cada temporada a artistas argentinos ante un público internacional proveniente de Alemania, Suiza, los Países Bajos y los países nórdicos. El hilo conductor de la propuesta es una convicción que González lleva años desarrollando: el diálogo entre el arte contemporáneo y la naturaleza como eje estético y conceptual.

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La galería trabaja con artistas de distintas provincias argentinas y rota su programación entre espacios de alto valor patrimonial: la Torre Medieval de La Morra, la Chiesa di San Sebastiano y, desde esta temporada, un espacio en el barrio San Salvario de Turín, a metros del Parco del Valentino. El motor no es la ambición personal, cuenta, sino algo que describe como una convicción profunda. “Yo creo profundamente en esas tierras”, dice. Y agrega que su objetivo nunca fue individual: “Tengo una visión más integradora”. La edición otoño 2026, adelanta, lleva la propuesta, por primera vez, a Turín en el marco de Artissima, la feria de arte contemporáneo más importante de Italia, con fecha de inicio el 28 de octubre.

Natural Bio Art Gallery rota sus exhibiciones entre la Torre Medieval de La Morra, la Chiesa di San Sebastiano y un nuevo espacio en Turín

— ¿Cómo nació la galería?

— Empecé con mi galería hace cinco años acá en Buenos Aires, en el Microcentro, en un petit hotel familiar muy conocido, que también era muy conocido en la movida nuestra, que se llamaba Oval, en la calle Maipú. Comenzamos con mi hija mayor, siempre con un perfil totalmente definido de la naturaleza, arte contemporáneo y naturaleza.

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Yo estudié Historia del Arte y trabajé siempre en ese mundo, pero siempre estaba con una cierta inestabilidad o incomodidad. Sentía que no encontrabami lugar. Hasta que entendí que tenía que ser fiel a un pulso instintivo e interno: el arte y la naturaleza. Cuando fui a la universidad, lo que más me gustó fue la estética del naturalismo alemán, las expediciones del siglo XIX de los naturalistas e ilustradores con el arte viajero, de Humboldt y Bonpland, el arte expeditivo. Fui como encontrando mi lugar en el mundo del arte hasta que me definí con mucha convicción acerca de tener una galería de arte y naturaleza, que coincidió también con una visión. Una necesidad del mundo y el mercado del arte: poner en valor el arte y la naturaleza. Más que al inconsciente, mirar un poco más a la naturaleza.

La revelación italiana

— ¿Cómo llegaste al Piamonte?

— Mi pareja es italiano, es del Piamonte de Alba, es un chef que trabajaba acá en la embajada de Italia y volvió. Entonces lo empecé a acompañar. Tuve la oportunidad de conocer bastante Italia, pero conocía lo típico, la bella Italia, a la que todos queremos ir: el mar, Roma, Sicilia, todo eso. Y no conocía para nada la Italia del norte.

Cuando fui se me cayó la mandíbula. Fue hace cuatro años. Fui a las Altas Langhe, que era un lugar como muy desolado, de montaña, de una belleza única. Estaba escuchando a Ornella Vanoni y Toquinho haciendo “Samba de la rosa”. Me dije: “Yo tengo que hacer mi galería acá”. Fue todo muy visual y premonitorio. Mario, mi pareja, me dijo: “Te encontré un lugar en La Morra”. Era el único de todos estos pueblos de la zona que no tenía el castillo, porque había sido destruido por las tropas en su revolución piamontesa y quedaba solo una torre en la plaza, que la estaban alquilando para una galería de arte. Era impresionante, tenía todo lo que a mí me gusta. No era pretenciosa, era rústica.

Natural Bio Art Gallery instaló su sede europea en La Morra, una ciudad del Barolo ubicada a 15 kilómetros de Alba, en el norte de Italia

Era la conjunción perfecta en mi filosofía: plena naturaleza en un lugar que es patrimonio UNESCO y es soñado. La primera muestra se llamó Da Patagonia a Da Langhe, y fue un boom. El título fue muy afectivo, tenía muchos puntos de encuentro con la italianidad y la argentinidad. Me hice rápidamente conocida en la región. Les encantó la propuesta porque La Morra es una ciudad chiquita, productora de un vino muy mueno, con mucho turismo del norte: Suiza, Noruega, Bélgica, Alemania. Es una ciudad cultural y económicamente muy rica. No hay nada para hacer, solo arte, gastronomía y paisajes. Es muy propicio para generar un mercado de arte.

Arte argentino en el Piamonte

— ¿Por qué el arte argentino como carta de presentación?

— Llevar arte argentino para mí es la mejor garantía, la mejor carta de presentación con la que puedo empezar a trabajar. Primero me sentía insegura y dije: “Voy a ir con mis artistas, que ya los conozco”. Y después de a poco me fueron recomendando artistas que también estaban en Italia, que no tenían mucho lugar para exponer.

— Tengo un artista como Horacio Inchausti, que es un ingeniero vial superconocido que hoy trabaja en Parque Lage, en Río de Janeiro, y es un artista totalmente ortodoxo, naturalista. Siempre mi búsqueda está orientada a darle la posibilidad a artistas que son buenísimos, a descubrirlos, y que sean de todas las regiones del país. Tengo una artista que es directora de una escuela rural de Santa Fe, Lourdes Pacheco.

Alba, capital del arte contemporáneo de Italia

— ¿Qué significa que Alba haya sido elegida Capital Italiana del Arte Contemporáneo 2027?

— Me ayuda a convencer a mucha gente con mi visión. Acá me decían: “Ay, Pato, ¿por qué no vas a Milán? Ay, Pato, ¿por qué no vas a Turín? Ay, Pato, ¿por qué no vas a Roma?” Y yo decía: “Chicos, no entienden nada. Yo voy a estar en Alba. Yo creo profundamente en esas tierras”. En ese contexto, La Morra está en la zona más bonita de La Langhe y forma parte del circuito turístico de Alba. Por eso quiero que nos reconozcan por la calidez y la excelencia del arte argentino. Quiero llegar a reafirmar esta visión, a seguir dando la oportunidad y seguir sintiéndome segura con el arte argentino, que es la mejor carta de presentación para crecer. No tengo un objetivo personal, tengo un objetivo colectivo y más integrador.

[Fotos: gentileza NABG]