El fenómeno de El Niño podría generar nuevas presiones sobre el costo de vida en Colombia al afectar cerca del 19 % de la canasta de consumo de los hogares, según una advertencia realizada por ANIF sobre los efectos que las altas temperaturas y la sequía pueden tener en la producción de alimentos.
De acuerdo con la información publicada por Blu Radio, el presidente del centro de pensamiento económico, José Ignacio López, señaló que las condiciones climáticas pueden provocar interrupciones en la oferta de productos agropecuarios y trasladarse posteriormente a los precios que pagan los consumidores.
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El impacto sería especialmente sensible para los hogares de menores ingresos, debido a que destinan una mayor proporción de sus recursos a la compra de alimentos.
Aunque buena parte de las preocupaciones alrededor de El Niño se han concentrado en el comportamiento del sector energético, López advirtió que los efectos sobre el campo también deben ser considerados dentro de los riesgos económicos del fenómeno.
Menor producción puede presionar la inflación
Las altas temperaturas y la disminución de las lluvias pueden afectar cosechas, disponibilidad de agua y productividad de distintas actividades agropecuarias. Para ANIF, una reducción en la oferta de alimentos podría terminar impulsando los precios y aumentando la presión sobre la inflación.
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La advertencia toma relevancia porque el efecto no estaría limitado a productos específicos, sino que podría trasladarse a una parte significativa del gasto cotidiano de los hogares colombianos.
Según López, aproximadamente 19 % de la canasta de consumo podría quedar expuesta directa o indirectamente a los efectos del fenómeno climático.
Esto significa que una afectación prolongada en la producción agrícola y pecuaria podría repercutir en los precios finales de diferentes alimentos, aumentando el peso de estos gastos dentro del presupuesto familiar.
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El presidente de ANIF insistió en que el análisis sobre El Niño no debe concentrarse únicamente en la generación de energía. El comportamiento del clima también puede generar consecuencias sobre la economía rural y, posteriormente, sobre los consumidores de las ciudades.
La vulnerabilidad aumenta para las familias con menores ingresos, pues cualquier incremento en los productos básicos representa un impacto proporcionalmente mayor sobre su capacidad de gasto.
Ganadería reporta animales muertos y pérdidas millonarias
Las cifras divulgadas por la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, reflejan parte de las afectaciones que ya se vienen presentando en el sector pecuario.
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Entre el 1 de junio y el 21 de septiembre, la organización reportó 19.030 animales muertos por condiciones asociadas al fenómeno de El Niño.
Las pérdidas relacionadas con esas muertes fueron estimadas en $52.238 millones.
Además, 511.604 animales tuvieron que ser desplazados debido a las condiciones climáticas, una medida que implica costos adicionales para los productores y altera las dinámicas normales de las explotaciones ganaderas.
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Fedegán informó también que más de 3,4 millones de hectáreas han resultado afectadas por el verano.
A estos daños se suman $27.479 millones en pérdidas por producción dejada de obtener y otros $15.348 millones asociados a los costos del traslado de animales.
Las cifras muestran que los efectos del fenómeno no se limitan a la mortalidad del ganado. La escasez de agua, la reducción de pasturas y la necesidad de movilizar animales también golpean la productividad y aumentan los gastos de los productores.
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Ese conjunto de factores puede trasladarse progresivamente a la cadena de abastecimiento y terminar afectando los precios de los productos que llegan a los consumidores.
La advertencia de ANIF plantea así un riesgo doble: por un lado, el deterioro de la producción agropecuaria y, por otro, el impacto que esa menor oferta puede tener sobre la inflación y el poder adquisitivo de los hogares.
El comportamiento de El Niño será determinante para establecer la magnitud de esas consecuencias. Mientras continúen las altas temperaturas y las condiciones de sequía, el sector agropecuario permanecerá entre los principales focos de atención por su relación directa con el abastecimiento y los precios de los alimentos en Colombia.
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