El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, expresó su solidaridad con Colombia tras el terremoto de magnitud 7,4 que tuvo como epicentro el departamento de Chocó durante la mañana del 10 de agosto.
Un día después del sismo, las autoridades continúan evaluando las consecuencias de este fenómeno, que ha dejado un saldo preliminar de 181 fallecidos, según datos de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales).
En un mensaje publicado en sus canales oficiales, Guterres lamentó la pérdida de vidas y transmitió su pésame a los familiares de las víctimas.
“Me entristecen los informes de que más de 160 personas han perdido la vida, con muchos otros heridos, tras el terremoto de magnitud 7,4 que azotó Colombia ayer. Mi solidaridad está con el pueblo y el Gobierno de Colombia, y envío mis condolencias a las familias de las víctimas”, señaló el titular de la ONU.
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El epicentro del sismo se localizó a 12 kilómetros de San José del Palmar, con una profundidad de 103 kilómetros. Las repercusiones del terremoto se sintieron desde Panamá hasta Ecuador y Venezuela, mientras que la conectividad en zonas rurales resultó limitada.
El portavoz adjunto de la organización, Farhan Haq, subrayó que la ONU mantiene un seguimiento constante de la situación y se encuentra “preparada para prestar asistencia a Colombia en lo que sea necesario”.
“Nuestros pensamientos están con todas las personas que han sufrido como consecuencia de este terremoto y estamos preparados para ayudar en lo que sea necesario”, indicó Haq.
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El presidente colombiano, Abelardo De La Espriella, reportó el balance preliminar de víctimas y daños, mientras los equipos de emergencia continúan las labores de evaluación y rescate. Guterres expresó su deseo de una pronta recuperación para los afectados y reiteró el apoyo del organismo internacional a las acciones del Gobierno colombiano.
Agencias como el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) manifestaron su respaldo al país. El jefe de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, conversó con el ministro de Exteriores de Colombia, Omar Bula, sobre la coordinación de la respuesta ante el desastre.
Detalles de la situación
El presidente Abelardo de la Espriella arribó a Pereira la mañana del martes 11 de agosto para supervisar personalmente la situación tras el terremoto que sacudió a la capital de Risaralda. El evento dejó, de manera preliminar, un saldo de 90 víctimas fatales y daños considerables en la región.
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Durante una rueda de prensa, el mandatario anunció la implementación de medidas para facilitar la recuperación del departamento. Entre las acciones previstas, se llevará a cabo un censo detallado para identificar a los damnificados. Además, el Gobierno brindará un alivio temporal en el pago de los servicios públicos, el cual se extenderá por tres meses y será exclusivo para quienes resultaron afectados.
“He dado instrucciones precisas al señor ministro de Vivienda para que se decrete un alivio económico en servicios públicos para todas las personas afectadas en Risaralda por tres meses. Vamos a hacer ese censo y vamos a otorgar esa posibilidad para que la gente pueda tener un respiro en medio de esta tragedia”, señaló el jefe de Estado.
De la Espriella también informó que se establecerá un plan de contingencia orientado a asistir a las familias que perdieron sus viviendas por el sismo de magnitud 7,4. El objetivo principal es ofrecer un subsidio de arriendo a quienes quedaron sin hogar, para que tengan la oportunidad de mudarse mientras se superan los estragos causados por el desastre natural.
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“Estamos en este momento estructurando el programa de subsidio de arriendo para las personas que perdieron su vivienda. Necesitamos hacer ese censo, caracterizar esas viviendas para proceder de conformidad y entregarles a esas personas un subsidio para que se puedan mudar”, señaló el mandatario.
Las autoridades buscan responder con rapidez a las necesidades urgentes de los habitantes de Risaralda, mientras continúan las tareas de evaluación y asistencia.