Huelga de transportistas y falta de carburante amenazan el suministro en el sur de Italia

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Roma, 16 oct (EFE).- La huelga de transportistas y la escasez de combustible están agravando este viernes los problemas de abastecimiento en el sur de Italia, donde las protestas contra el encarecimiento de los carburantes dificultan la circulación de mercancías y amenazan con extender la paralización a otras zonas del país.

Las movilizaciones, que afectan a regiones como Calabria, Basilicata, Campania, Apulia y Sicilia, están convocadas por organizaciones de transportistas y comités espontáneos de camioneros y agricultores, que denuncian el aumento de precios y reclaman medidas al Gobierno para garantizar la viabilidad de sus actividades.

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Las protestas están previstas durante cuatro días, hasta el próximo 20 de octubre, y ya provocan retenciones y dificultades de circulación en varias carreteras del sur, donde numerosos camiones permanecen estacionados en los arcenes sin llegar a bloquear por completo el tráfico.

En la isla de Sicilia, la huelga mantiene paralizados vehículos en los depósitos y amenaza con interrumpir la retirada de semirremolques cargados de mercancías que llegan por barco a los puertos de la isla.

El precio medio de los combustibles este viernes en la red de autopistas de Italia, según datos del Ministerio de Empresas, es de 2,278 euros el litro de gasóleo y 2,048 euros el de gasolina.

A las dificultades del transporte se suma la escasez de gasolina y diésel derivada de los bloqueos en la refinería de Eni en Taranto, en la región de Apulia, un punto estratégico para el suministro de combustible en el sur del país.

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Las protestas relacionadas con el conflicto laboral de la antigua planta siderúrgica Ilva, una de las principales instalaciones industriales de Italia, han obstaculizado el paso de camiones cisterna y dificultado la distribución de carburantes.

La escasez, inicialmente concentrada en la provincia de Taranto, se ha extendido durante la semana a otras zonas de Apulia, incluida la provincia de Foggia, y ha alcanzado también a Basilicata y Calabria.

El bloqueo del transporte por carretera agrava el problema al dificultar la llegada de cisternas procedentes de regiones vecinas, lo que genera un efecto en cadena sobre la distribución de combustible.

Como resultado, en numerosas estaciones de servicio se cuelgan carteles de "sin gasoil ni gasolina" o "producto agotado", provocando filas de vehículos en los surtidores por el pánico de los usuarios a quedarse sin combustible.

Las dificultades para repostar y la paralización de parte de las flotas de transporte comienzan a repercutir también en la distribución, con problemas de abastecimiento en algunos supermercados del sur del país.

Los primeros avisos afectan especialmente a productos frescos, como frutas y verduras, según denuncian los consumidores a través de las redes sociales.

Ante el deterioro de la situación, la patronal italiana de la gran distribución, Federdistribuzione, expresó su "profunda preocupación" y pidió a las autoridades que garanticen el orden público y la libre circulación.

"Es urgente que el diálogo entre las instituciones y las partes interesadas conduzca a soluciones concretas que aborden el aumento de los costes energéticos y alivien la situación de las empresas que ya se encuentran bajo una fuerte presión en sus costes operativos", reclamaron en un comunicado.

Y añadieron: "Si bien se respeta el derecho a la protesta, es fundamental impedir que los bloqueos comprometan la circulación de mercancías, la continuidad de la producción y las actividades comerciales". EFE

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