Bélgica ve una amenaza rusa "real" en Europa y avisa de que Moscú trata de dividir a la OTAN

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El embajador de Bélgica ante la OTAN, Willem van de Voorde, ha advertido este lunes de que Rusia representa una "amenaza real" para Europa, pese a considerar "muy reducido" el riesgo de una invasión militar del continente, y ha acusado al Kremlin de tratar de dividir a la Alianza Atlántica y debilitar la unidad de sus Estados miembro.

"Ese riesgo, en nuestra opinión, es muy, muy, muy reducido. Pero existe una amenaza real. Hay verdaderamente una amenaza", ha señalado el diplomático en una entrevista concedida a la emisora belga RTL, al ser preguntado sobre si Moscú podría atacar Europa y llegar a Bélgica o hasta a España.

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De Voorde ha expresado su preocupación por las ambiciones territoriales de Moscú y sus intentos de fracturar la unidad de los aliados, y añadido que los análisis de la OTAN y los acontecimientos recientes apuntan a que la Rusia del presidente Vladimir Putin está intentando "reconstituir ciertos elementos del antiguo imperio soviético", una estrategia que, según ha explicado, se refleja especialmente en la invasión de Ucrania.

"Lo vemos muy claramente con la agresión contra Ucrania. Rusia está avanzando poco a poco en la periferia del antiguo imperio soviético, pero ahora son países independientes", ha sostenido, antes de advertir de que el Kremlin también persigue debilitar la cohesión de la Alianza Atlántica.

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Así, ha señalado que Moscú busca "dividir a la Alianza", al considerar que la unidad entre sus miembros constituye uno de los principales elementos de su fortaleza frente a Rusia.

Preguntado por su preocupación ante la situación de seguridad en Europa, el embajador belga ha reconocido estar "bastante preocupado" y ha instado a los ciudadanos europeos a tomar conciencia de los riesgos existentes, aunque sin generar alarma.

"Creo que todo el mundo debería estar un poco preocupado, sin caer en el pánico. Pero hay que prepararse", ha afirmado, al tiempo que ha reivindicado la importancia de preservar la paz en Europa tras ocho décadas sin un conflicto generalizado entre las principales potencias del continente.

En este contexto, el diplomático ha defendido la necesidad de reforzar las capacidades militares europeas, especialmente ante la evolución de las amenazas vinculadas al uso de drones y misiles, y ha identificado la defensa aérea como una de las principales carencias que deben subsanar los aliados.

"Creo que la necesidad más urgente es la defensa aérea. Y eso es precisamente lo que falta gravemente en Ucrania", ha explicado, insistiendo en que los países europeos deben invertir en nuevos equipos y asumir una mayor responsabilidad en su propia seguridad ante los cambios en el despliegue militar estadounidense en Europa.