"De sopetón, todo se perdió", demoledor aluvión en Santiago exige semanas de recuperación

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María José Rey

Santiago de Chile, 9 oct (EFE).- El aluvión que sacudió a la comuna de Las Condes en el este de Santiago, producto de intensas lluvias, dejó expuesto este viernes el daño de su destructivo paso, y los afectados, junto con las autoridades, comienzan a levantar con largas semanas por delante para su recuperación.

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"El agua pasó, fue un minuto en que esto llegó de sopetón. El primer piso todo perdió", relató a EFE Eugenia Ugarte sobre su casa de la calle San Carlos de Apoquindo cercana a Quebrada Honda, punto crítico del deslave en la tarde del jueves.

Propietarios de viviendas, familiares, Ejército, Carabineros y otras autoridades están desplegadas en alrededor de 15 kilómetros de calles a las faldas de la precordillera de Los Andes, una de las zonas residenciales de mayores ingresos de la capital.

"Los sillones flotaban, los muebles están todos destrozados. No sabemos la verdad cuánto tiempo nos vamos a demorar en limpiar, en poder recuperar y tener la casa habitable", comentó Ugarte.

Ese sector de calles empinadas recibió el impacto de la avalancha de lodo y piedras -algunas de grandes dimensiones-, el torrente atravesó puertas y se llevó todo a su paso mientras se fue deslizando ladera abajo hacia otras viviendas colindantes.

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"No hemos cuantificado el daño, pero varios millones de pesos me imagino", dijo.

Eugenia no estaba en su hogar al momento del alud, la empleada doméstica ya se iba y apenas pudo regresar para salvarse dentro de la casa, aunque fue arrastrada.

"Le avisaron que venía el barro, cerró la puerta y a los dos segundos voló con todo. Agradecer que no hubo pérdidas ni daños a la familia", explicó.

El torrente de lodo que arrasó con autos y buses, que se deslizaron sin control cuesta abajo, encontró a José Ascencio, un trabajador de 75 años, en uno de los subterráneos de la Clínica UC Christus ubicada en la zona que sufrió inundaciones.

"Estaba trabajando, el auto estaba estacionado afuera, salimos a cortar algo cuando dijeron evacuen y venía una ola de barro", narró a EFE Ascencio.

Aún afectado por la experiencia, describió lo sucedido: "había personas que se caían, tomamos algunas de la mano".

Recién en la mañana de este viernes, Ascencio ubicó su vehículo completamente destruido, que trasladaron al estacionamiento del estadio Claro Arena, que no sufrió daños a pesar de estar cerca del sector.

"Estamos evaluando qué podemos hacer", dijo resignado por la pérdida de su auto de 10 años y sin dinero para reponerlo.

Limpieza y reconstrucción

Las autoridades chilenas, según el último balance, contabilizaron 2.015 viviendas que resultaron afectadas, entre esas, 55 están inhabitables y otras 1.960 reciben asistencia por daños menores.

"En cuanto a la circulación en las calles, es algo que vamos a lograr en pocos días. Volver a la normalidad propiamente tal después de remover todo va a significar el trabajo de semanas", declaró a EFE el delegado presidencial de la Región Metropolitana, Germán Codina.

Maquinaria especial, y un contingente de personas con palas, despejaban las calles y viviendas obstruidas también en el Camino Alba, otra de las principales vías entre los 3,1 kilómetros cuadrados afectados junto a otros tres de rutas secundarias.

En una casa al final de una calle ciega, un contingente de 24 militares comandados por la capitana del Ejército Tahía Castro, extraían electrodomésticos dañados, colchones, y otros enseres que quedaron completamente inútiles.

"Es crítico. El agua sigue corriendo, la casa de atrás sigue tirando agua. Nosotros sacamos todo el barro, pero como está en una pendiente, le llega a las casas de abajo", explicó a EFE Castro comandante de la oficina del Regimiento de Policía Militar Número 1 de Santiago. EFE

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