San Salvador, 1 oct (EFE).- Las donaciones privadas para la acumulación de bitcóin en El Salvador representan riesgo de que "los actores entreguen sus aportes a cambio de contraprestaciones posteriores", como "contratos públicos u otro tipo de beneficios, concesiones o prebendas", alertó la ONG Cristosal en un análisis compartido este jueves con EFE.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) indicó el pasado 3 de septiembre en un comunicado que en la acumulación de bitcóin del Gobierno salvadoreño "no se han utilizado recursos públicos", y explicó que "desde la primera revisión (2025) refleja donaciones privadas".
PUBLICIDAD
Cristosal apuntó en su análisis que el FMI no especificó la identidad de las personas donantes ni los montos, información que tampoco ha sido abordada por las autoridades salvadoreñas.
La ONG dijo que "en toda donación al Estado las autoridades están obligadas a identificar a los donantes y a resguardar la documentación respectiva para efectos de contabilidad gubernamental".
Señaló que "si la donación se realizó en criptoactivos, este tipo de actos además se sujeta a las obligaciones de debida diligencia aumentada para demostrar que no implican alguna medida de encubrimiento de actividades ilícitas como cohecho antecedente -soborno por adelantado- o soborno transnacional -bajo la figura de 'quid pro quo' (algo por algo)-".
PUBLICIDAD
"Existe un riesgo de que los actores privados entreguen donaciones a cambio de contraprestaciones posteriores, por tal razón estos actos gubernativos deben realizarse con los mayores estándares de transparencia", consideró Cristosal.
Alertó que "si un actor privado dona cualquier cantidad de bitcoins al Estado, o cualquier cosa de valor, y las autoridades estatales (bajo acuerdo explícito o implícito) prometen otorgar contratos públicos u otro tipo de beneficios, concesiones o prebendas, a cambio de dicha donación, esta conducta constituiría un delito transnacional, bajo la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción".
PUBLICIDAD
El Gobierno de Nayib Bukele ha mantenido desde noviembre de 2022 una política de comprar un bitcóin diario con recursos estatales, según ha ido comunicando, mientras que las reservas suman más de 7.791 bitcoines, valorados en más de 661 millones de dólares al cambio actual.
Solo en noviembre de 2025, el Gobierno salvadoreño anunció la supuesta compra de 1.000 bitcoines por 100 millones de dólares.
El Salvador se convirtió en septiembre de 2021 en el primer país del mundo en adoptar el bitcóin como moneda de curso legal, pero tras alcanzar el acuerdo económico por 1.400 millones de dólares con el FMI, la Asamblea Legislativa, dominada por el gobernante Nuevas Ideas (NI), se le retiró este estatus de moneda.
PUBLICIDAD
Bukele, que mantiene una gran popularidad entre la población, convirtió así el proyecto bitcóin en su principal apuesta económica con los intentos de su adopción masiva, la obtención de ganancias con la compra de la criptomoneda con fondos estatales, la atracción de inversión y un ahorro millonario de comisiones para las remesas.
Sin embargo, diversas encuestas locales señalaron que el uso del bitcóin entre los salvadoreños tendió a la baja a lo largo de los años.EFE