"Es una actitud caprichosa, mal intencionada, que no tiene otro interés que generar malestar. Esto no tiene ninguna racionalidad ni explicación", declaró Alejandro Ramos en diálogo con el periodista Luis Novaresio en radio La Red.
De ese modo se refirió a la huelga iniciada por los maquinistas "por tiempo indeterminado" en los ferrocarriles Belgrano Sur y San Martín. Si bien aún no hubo ninguna declaración formal de los gremialistas, trascendió que el paro es contra los nuevos controles que se realizan a los conductores de trenes.
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El funcionario ratificó las resoluciones anunciadas por el ministro Florencio Randazzo, que se encuentra camino a China para la compra de nuevos vagones, y aclaró: "Acá estamos hablando de la seguridad de los pasajeros y de los propios trabajadores, por eso no vamos a dar ni un sólo paso atrás".
Ramos no descartó que la medida esté vinculada con el pedido del fiscal de la causa por la tragedia de Castelar para procesar al motorman, el principal acusado por el accidente que causó tres víctimas fatales. Y lanzó: "Hacen lobby para mantener el poder y no quieren cuidar la seguridad de los pasajeros, pero no vamos a retroceder".
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Por su parte, el presidente de la administración de la infraestructura ferroviaria, Ariel Franetovich, consideró que se trata de "una medida absurda, que no tiene explicación". "Estamos haciendo obras en todos lados, (los maquinistas) deberían estar orgullosos de la inversión que realizamos, pero están de paro...", lamentó en declaraciones a C5N.
Al ser consultado sobre si la medida de fuerza estaba motivada por cuestiones que trascienden a lo laboral, señaló: "No sé si es un paro político, pero coincide con el pedido de procesamiento del maquinista" del tren que chocó en Castelar.
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