Un lugar que muchos recuerdan sin pruebas de que existió, y otro que estuvo pero desapareció: el enigma de Doveland y Hoer Verde
Ambos sitios comparten un mismo patrón psicológico, geográfico y emocional: son pueblos pequeños, aislados, atravesados por la idea del silencio; lugares que aparecen y desaparecen según las memorias de quienes dicen haber estado ahí. Tanto el poblado estadounidense del que nunca hubo registros como el brasilero que supo estar marcado en los mapas hasta que se absorbió como por arte de magia, continúan siendo un misterio