Sus padres la golpeaban salvajemente y la dieron en adopción: casi 40 años después reencontró a sus hermanos
Karina aún tiene cicatrices por la violencia que ejercían sobre ella sus progenitores. Casi sin recuerdos de su infancia, halló su partida de nacimiento con un dato revelador. Gracias a él volvió a abrazar a Betty y Daniel: “nadie nos volverá a separar”