Agregar Infobae enGoogle

Se hizo amiga de la hija del jefe de policía de la dictadura y lo asesinó con una bomba colocada debajo de su cama

Ana María González, montonera, 18 años, compañera de colegio de la hija del general Cesáreo Cardozo, el 18 de junio de 1976 hizo volar con 700 gramos de trotyl el dormitorio del militar

El brutal crimen, en los medios de la época

El 17 de junio de 1976 a media tarde, Ana María González, 18 años, último año del secundario, llega al edificio de siete pisos de Zabala 1762, barrio de Belgrano, y sube al segundo B, donde vive la familia del general de división Cesáreo Ángel Cardozo, jefe de la Policía Federal desde el 31 de marzo de ese año: su mujer, Susana Beatriz Rivas Espora (Chela), su hija María Graciela, un hijo –ausente ese día–, y una empleada.

El plan de Ana María es estudiar con María Graciela, compañera de aula y su mejor amiga, que nota algo extraño: Ana lleva colgado del hombro un bolso mucho más grande que el escolar, pero María no le pregunta por qué.

El crimen está en marcha.

Charlan, se ríen, estudian, toman el té, y entre otras confidencias, Ana le dice: "Me pelée con mi novio, pero quiero hablarle por teléfono", y le pide permiso a Chela para usarlo. La mujer acepta, y le indica: "El teléfono está en nuestro dormitorio".

Ana María González, en la foto que difundió por aquellos días la policía

Ana, serena, se encamina hasta el lugar. Lleva en sus manos una caja de colonia Crandall: dentro, el trotyl y el mecanismo de relojería. Vuelve al living en menos de diez minutos.

—Me siento mal, tengo que irme —le dice a su amiga, y se va.

El crimen está en marcha.

El general y su mujer se quedan despiertos hasta algo pasada la medianoche, él se acuesta en su cama matrimonial y Chela se queda hablando con su madre en la sala.

A la 1:36 del 18 de junio, una aterradora explosión hace temblar el departamento.

La bomba, puesta debajo del colchón por Ana María González, destroza el cuerpo del general –muerte en el acto– y casi demuele la habitación, donde la mitad de los muebles queda carbonizada. Chela, herida, salva su vida por no haberse acostado en el mismo momento que su marido.

Hay sangre hasta en el techo, los vidrios de la ventana pulverizados, las cortinas rotas, y en una de las paredes sigue colgado un gran rosario, intacto.

El crimen ha sido consumado.

Cesáreo Ángel Cardozo había asumido como jefe de la Policía Federal desde el 31 de marzo de 1976

Según los peritos, la bomba era casera y con un mecanismo de encendido electromecánico accionado por reloj.

"Un cilindro de quince centímetros de diámetro por tres y medio de alto, con un gancho para asegurarlo en el elástico de la cama, y una carga de 700 gramos de trotyl", enumera la descripción policial.

La asesina no tardó en ser identificada. Hija de un médico, Abel González, y una psicóloga, Ana María Corbijin, vecinos de San Fernando.

El 16 de agosto de ese año, la revista española Cambio 16 publicó un reportaje al dirigente de la banda Montoneros Horacio Mendizábal. En la parte principal, dijo: "Con conocimiento de sus superiores, Ana María se acercó a la hija de Cardozo y captó su amistad. Un mes más tarde de iniciada esa relación, ella fue detenida cuando iba a una cita, pero fue liberada cuando invocó su amistad María Graciela Cardozo y la familia del general".

Así quedó la ventana de la casa familiar (Archivo Bibliotaca Nacional)

El 20 de junio, dos días después del asesinato, el diario Buenos Aires Herald publicó un editorial condenatorio: "Fue el crimen más detestable, pero fácil y sin riesgos para aquellos que colocaron la bomba en manos de esa joven (…) No debe permitirse que el terrorismo pueda triunfar (…) Los fines que persigue la subversión no son solamente aterrorizar, sino también suscitar la represión indiscriminada con el objeto, según las esperanzas de los terroristas, de debilitar el apoyo que la población confiere a las fuerzas armadas (…) Debemos tratar que nuestra ira no nuble nuestra inteligencia, haciendo que nuestra respuesta sea templada como el acero: enérgica, pero flexible (…) Nuestra fuerza es la decencia. Su debilidad es su vileza".

La casa de San Fernando de los González fue volada en pedazos por "manos anónimas", según el informe policial.

Cesáreo Cardozo tenía, al morir, 50 años. Nació el 27 de febrero de 1926 en Hurligham. Luego de una larga carrera que empezó en 1947, y cuando era director de la Escuela Superior de Guerra, llegó a jefe de la Policía Federal una semana después del golpe militar que derrocó a Isabel Perón.

La impactante noticia del atentado en los medios de la época

El 4 de enero de 1977 a las 10:30 de la mañana –siete meses después del crimen– Ana María González, prófuga, viajaba en un auto con dos hombres de la banda Montoneros cuando, a la altura de la fábrica Chrysler, en San Justo, una patrulla de control de tránsito intentó detenerlos. Desde el auto respondieron a balazos y mataron al soldado conscripto Guillermo Dimitri, y en la réplica de los uniformados del retén fueron heridos los dos hombres y Ana María González. Lograron huir hasta un refugio pero ella murió unas horas después y otros montoneros cremaron su cuerpo.

Después del asesinato de Cardozo, tuvo una efímera popularidad incluso en el extranjero: "La guerrillera más buscada de la Argentina". Su brutal acto criminal implicó una asombrosa cadena: seducción de María Graciela Cardozo, confianza de la familia, siniestro plan trazado desde el primer minuto de su fingida amistad con la hija de la víctima, y cumplido al pie de la letra escrita por los ideólogos del asesinato: la excusa, la bomba, la fuga… ¡a los 18 años! Una edad que duplica el horror.

Seguí leyendo

Más Noticias

Examen de admisión San Marcos 2027-I: Código de vestimenta y los documentos que necesitas este sábado 24 y domingo 25 de octubre

La UNMSM realizará controles de identidad, vestimenta y objetos personales para los postulantes de Ciencias de la Salud y Medicina Humana

Examen de admisión San Marcos 2027-I: la hora límite que dejará fuera a los postulantes este sábado 24 y domingo 25 de octubre

La UNMSM abrirá sus puertas solo por dos horas y media para que los postulantes ingresen para las evaluaciones de Ciencias de la Salud y Medicina Humana

Sufrió un ACV que lo dejó con medio cuerpo paralizado y encontró en la danza el motor para salir adelante y volver a los escenarios

El coreógrafo chileno Pedro Fernández Embrujo dedicó su vida a la danza española, pero un accidente cerebrovascular lo obligó a aprender a controlar su cuerpo otra vez. Tras una rehabilitación que todavía continúa, se presentará por primera vez en la Argentina con un espectáculo de zarzuela y flamenco

Milagros, la niña que Diego Topa todavía recuerda: la búsqueda de una madre desesperada y un gesto que no se borró con los años

En 2013, Diego Topa visitó a Milagros Pérez Romero, una nena de cuatro años que atravesaba el último tramo de su vida. Más de una década después, el artista la recordó emocionado. María, la mamá de la niña se lo agradece: “Lo que él hizo no tiene precio”

La catástrofe de Nedelin: la explosión de un misil que causó más de un centenar de muertes y Moscú mantuvo en secreto

La tarde del 24 de octubre de 1960, en un cosmódromo de Kazajistán, la prueba de un cohete balístico intercontinental terminó en una explosión infernal que destruyó todo a su alrededor. La tragedia pudo haberse evitado si el jefe del proyecto, el mariscal Mitrofan Ivánovich Nedelin, hubiese resistido las presiones de Nikita Kruschev. Tratado como un secreto de Estado, el hecho recién se conoció tras la disolución de la Unión Soviética. La filmación que registró todo