Cami Mayan dio vuelta la taba. La conoció todo el país cuando se hizo público su conflicto con el futbolista Alexis Mc Callister, su reclamo judicial fue debatido en los medios y todos los pormenores de esa separación se conversaron a cielo abierto. Era, dice, una hormiguita contra un gigante. Con convicción, con disciplina y con mucha empatía Cami fue construyendo un camino que la puso en el lugar en el que quería estar como creadora de contenido y streamer. Hoy, esta licenciada en administración de empresas es parte del exitoso programa “Patria y familia” en Luzu TV.
- Uno termina el colegio y dice, ¿ahora qué hago? Me cuesta definirme con una sola cosa y quería sí o sí estudiar algo que tuviera salida laboral. Y empecé administración que más o menos iba con lo que quiero y me gusta.
– ¿Y tengo el título para que mi mamá se quede tranquila?
– Sí. Yo también quería tenerlo. Después cambié un montón la perspectiva, pero en su momento creía que sí o sí tenía que tener un título universitario y me gusta que así haya sido.
– Sos creadora de contenido desde hace rato, como administradora no trabajaste.
– No, cuando arranqué a estudiar empecé a trabajar en una empresa como representante de atención al cliente. Necesitaba trabajar y además la mayor experiencia que te da algo es hacerlo.
– ¿Se disparó la carrera como creadora de contenido en el Mundial de Qatar?
– Sí, 100%. Dejé de trabajar acá, me fui a vivir afuera y terminé la carrera de modo virtual por la pandemia. Yo decía, ¿cómo hago para tener una carrera de lo que sea? Empecé con las redes sociales, a mirar, a observar, a estudiar, a entender cómo se manejaba. Empecé a meterme en el mundo de la moda, hice cursos de estilismo. Y de a poquito subí cosas a mis redes, hice videos en YouTube. Me costaba mucho al principio mostrarme, me daba mucha vergüenza. Hasta que dije: ya está, tengo que romper con esto.
– ¿Qué lugar ocupa la moda? Hoy es otro tu contenido.
– Empezó porque me encanta. Cuando estaba afuera empecé a ayudar a algunas chicas como estilista, eso me gustaba mucho. Y cuando me fui al Mundial 2022 fue un momento de mucha exposición y empecé a compartirlo en mis redes.

– ¿Qué lugar ocupa hoy? Tenes una línea de maquillaje.
– Es una de las cosas que me parecen más divertidas, me gustaría dedicarle más tiempo y de energía, pero termino haciendo lo que va surgiendo porque me gusta abrirme a las nuevas experiencias como “Patria y familia”, por ejemplo. Trato de que sea como algo diario, me gusta ver cómo me visto, si hay un evento me gusta tratar de buscarle una vuelta extra a lo que me voy a poner.
– En Luzu es otro tu rol.
– Es divertirnos con lo que hay y estar creando algo divertido para el que lo está consumiendo, también es una compañía linda para el que está del otro lado.
– Atravesaste una separación pública, aunque la palabra “pública” le queda chica porque todos conocían los detalles. Seguramente esa experiencia te dejó blindada, ¿hoy tenés otro manejo con los medios, con las redes?
– Me blindó directamente, me curtió. Antes de eso yo no tenía ningún contacto con los medios masivos.
– ¿Te hizo la piel dura?
– En parte sí. Cuando te exponés o te exponen mucho te acostumbrás, te hace la piel dura. También te pone un filtro, cada vez que estás diciendo o haciendo algo en el ámbito público tenés algo activado.
– ¿O sea que hoy no sos del todo espontánea?
– A veces me cuesta. Creo que soy recontra espontánea y que todo lo que hago lo vivo al 100%, pero se me activó un filtro extra que antes no tenía. Viene de la mano del crecimiento que fui haciendo porque exponerme un montón me dio cosas muy buenas, me hizo desarrollar en lo personal y en lo profesional.
– Hay gente que cuando se siente tan expuesta se retira, vos no dejaste de estar nunca.
– Noooo. En el momento de la separación y de mayor exposición yo estaba arrancando y si bien ha sido de los momentos más feos que tuve que pasar, entiendo que una separación no es la muerte de nadie que implicó muchas cosas que me hicieron poner en un lugar en que no la pase tan bien, yo dije: tengo esta oportunidad de mostrarme, de ir a un evento, que me llame una marca, que me escriban de algún lado…Si no lo aprovecho ahora, después ya está. Si no trabajo ahora, ¿qué voy a hacer? Arranqué a trabajar y por más que estaba toda la exposición, seguí.

“LO QUE MÁS DUELE ES CUANDO TE DAS CUENTA QUE ALGUIEN TAN CERCANO TE PUEDE HACER ALGO QUE TE HAGA SUFRIR”
– ¿El dolor más grande fue haberte ido al exterior y haberte alejado de tu familia siendo muy joven? Hace unos meses hablaste del dolor que sentiste cuando tu ex pareja de algún modo te descalificaba, te decía que eras aburrida. ¿Qué es lo que más pesaba?
– Creo que uno cree que lo que más duele es la decepción del otro, pero lo que más duele es cuando te das cuenta que alguien tan cercano te puede hacer algo que te haga sufrir. Porque hay cosas que entiendo que no se pueden evitar, que se tienen que dar de una forma y me parece que está bien que se hayan dado así. Creo que cada uno está en el lugar que tenía que estar y que quiere estar, eso me deja tranquila. Si me quedaba en el lugar que estaba antes, no estaría hoy acá con todo lo que construí yo si seguía en ese lugar. Estoy tranquila con eso y creo que los demás también.
“SI NO ME HUBIERAN EXPULSADO DE AHÍ NO HUBIERA CONSTRUIDO TODO LO QUE CONSTRUÍ”
– ¿Si seguías viviendo en Brighton? ¿Si seguías con McAllister?
– Todo eso. Yo creía que todo podía convivir, tener mi carrera, hacer mis cosas, estar en esa pareja. Con el tiempo me di cuenta que no, que había cuestiones que no eran compatibles, que no están ni bien ni mal, simplemente no son compatibles por las decisiones de cada uno. Si no me iba de ahí o si no me expulsaban de ahí, no hubiera construido todo lo que yo quería construir, lo que hice y hago hoy. Eso es lo que me deja más contenta. Ese dolor se pudo transformar en otras cosas y está bueno. Mucho tiempo después de volver tuve conversaciones con mi papá y me dijo qué duro era para ellos que me hubiera ido en medio de la pandemia, no los podía ver casi nada. Él me decía que estaba todo bien acá, pero me extrañaba muchísimo, no me lo quería decir para no preocuparme.
– Para vos era duro también. ¿Los extrañabas?
– Obvio. Imaginate que yo tenía 21, había vivido toda la vida con mis papás y mi hermana. Irme casi que de un día para el otro fue salir a la vida adulta.
– Estabas mucho dentro de la casa en Brighton y por eso empezaste en YouTube y en las redes. ¿Por qué estabas tanto en la casa?
– Al principio era por la pandemia, pero cuando encontré lugares para empezar a hacer actividades arranqué a hacer inglés, me empecé a hacer amiga de las chicas que estaban en el club. Hice un click, no la estaba pasando tan bien, “me siento muy sola, la paso mal estando sola, me voy a obligar a hacer cosas, no importa si es salir de mi zona de confort, ir a hablar con alguien que no conozco, ir a hacer una actividad, lo que sea”. Así empecé a llenar esos espacios y a obligarme a salir y a hacer más actividades y conocer gente y hacer cursos de moda .
– ¿Qué pasa con los vínculos después de una relación larga que terminó tan mal? ¿Confiás o te cuesta confiar ahora?
– No volví a tener otra relación larga.
“ME EMPIEZO A RESGUARDAR MÁS, EMPIEZO A PRESTAR MÁS ATENCIÓN”
– ¿Tiene que ver con el dolor de ese final?
– No sé si con el dolor en sí, sino con los procesos que uno empieza a hacer a partir de eso. Tal vez hay cosas que empiezo a prestar más atención. O me empiezo a resguardar más, porque sé lo que es exponerse en la intimidad, ser vulnerable con un otro y todo lo que puede pasar. Creo que se me hace un poco difícil por ese lado, que lo baneo mucho de entrada, lo hablo en terapia. También creo que si bien evolucionamos un montón como personas todavía hay mucho estigma o mucha valoración a estar en pareja, como si fuera la única opción o la mejor opción. Habiendo estado en un lugar en el que había un montón de cosas que no me gustaban, que me bancaba con tal de seguir estando ahí, prefiero estar en paz, sola, tranquila, hacer todos los procesos que tenga que hacer el tiempo que me lleve, estoy tranquila conmigo misma.

“HAY MUCHA VALORACIÓN A ESTAR EN PAREJA, COMO SI FUERA LA ÚNICA OPCIÓN O LA MEJOR OPCIÓN”
– ¿La estás pasando bien sola o no?
– ¡Sííí!, me encanta estar sola y me gusta demostrar que una mujer puede estar bien sola, no lo digo en forma de cliché. Todos buscamos estar en pareja, yo también lo hago y me encantaría. Pero uno puede ser feliz estando solo, también puede tener una vida muy linda y muy completa y encontrar el amor en un montón de vínculos diferentes que no sean necesariamente una pareja romántica.
“ESTE MUNDIAL FUE UN ANTES Y UN DESPUÉS PARA MÍ”
– ¿Qué te pasó con el Mundial? En el Mundial 2022 estabas en Qatar y en plena separación.
– Vivir este fue un antes y un después para mí, porque el último recuerdo que tenía de un Mundial no fue el más lindo. Fue súper lindo estar acompañando a alguien a cumplir su sueño, eso estaba buenísimo, por otras cosas no la pasé tan bien. Y este Mundial me propuse disfrutarlo con mis amigos, disfrutar ver a Argentina. Ver que Argentina esté entre los mejores del mundo y el reconocimiento que tuvimos como país a nivel mundial, me centré mucho en eso y traté de olvidarme de todo.
“MIRÁ SI ME VOY A PERDER JUNTARME A VER CON MIS AMIGOS UN PARTIDO QUE TODA LA ARGENTINA ESTÁ VIENDO POR UNA RELACIÓN PASADA”
– ¿Cuando los partidos se estaban jugando los vibrabas?
– Sí, la verdad es que sí. Pero te soy sincera, tuve que hacer un esfuerzo al principio. El primer partido tuve que decir: vamos a volver a ver algo que no vi por tres años y pico, hay que pasarlo. Una vez que lo haces ya está, no es tan grave. Lo terminé disfrutando. Uno tiene que buscarle la vuelta a las cosas para que nada te reprima algo lindo. Mirá si me voy a perder juntarme a ver con mis amigos un partido de fútbol que toda la Argentina está viendo y disfrutando y festejando solamente por una relación pasada.
– ¿A qué atribuís haberte recompuesto tan bien?
– Creo que es por ocuparme de mí y seguir con mi vida, agarrar todas las oportunidades que tengo de hacer lo que quiero hacer y meterle a eso. También empezar a entender la relación que yo había tenido desde otro lado. A veces uno espera mucho de otra persona, cuando entendí que ya no tenía que esperar más nada de ese vínculo en particular y que solo tenía que enfocarme en mí, ahí mi energía empezó a ir al 100% en mí. Estar mal un poco, ponerme a la defensiva, estar bien, trabajar, dejar que mis amigos y mi familia me acompañen… Asi me fui ocupando de mi. Hay procesos que me quedan a largo plazo.
– ¿Todavía?
– Sí, imaginate que hoy me estás preguntando por el Mundial. Quiera o no hay cosas que van apareciendo, antes no hablaba nada y ahora me obligo. Si algo me hace ruido lo hablo con mis amigos, lo hablo en terapia, para que no me pase como me pasó en otras ocasiones que por banear lo que me pasaba se me hacía mucho más grande el problema.
– ¿Sos muy disciplinada, no? Vos decís “estructurada”.
– Si, me gusta ir para adelante.
– Hacés un esfuerzo racional y el enojo y la tristeza los fuiste dominando.
– Sí. No me enojo mucho, creo que me tendría que enojar más. A veces siento que soy demasiado tranquila y que tendría que responder un poco más.

– ¿Qué sería responder?
– Que siempre que me encuentro en una situación que no me guste, lo digo pero no me enojo y a veces uno se tiene que enojar, ¿no? Sacar un poco, porque todos tenemos bronca adentro, queramos o no, también trato de trabajar eso.
“ME DABA MUCHO MIEDO, UNA PIBA SOLA CONTRA UN HOMBRE QUE ES FUTBOLISTA Y CAMPEÓN DEL MUNDO Y DE FAMILIA DE FUTBOLISTAS Y POLÍTICOS”
– Me impresionó en su momento que siendo tan chiquitita decidieras en su momento hacer una demanda judicial. Se necesita coraje.
– Esa es una de las cosas que dudé muchísimo hacer. Muchísimo. Porque era rarísimo, te lo re tomo que era muy chica. ¿Sabes qué me pasó? Yo tenía un plazo de seis meses según lo que decía la ley, me han criticado mucho por esto, pero una ley que lo apañe existe. La ley dice que tenés un plazo de seis meses desde que se termina la relación de convivencia para hacer el reclamo. Yo al mes siguiente imagínate que lo que menos quería pensar era si hacía un reclamo judicial o no, literalmente era en lo que menos quería ocupar mi cabeza. Me empezaron a decir, podés hacer esto, te corresponde. Lo empecé a pensar, le di mucha vuelta, traté de estirarlo lo más que pude. Me tomo mi tiempo para tomar las decisiones, no fui para nada impulsiva y llegó un momento que dije: si realmente existe la posibilidad de hacer esto, ¿por qué no lo haría si me corresponde? Si no me corresponde, que me lo diga quien se encargue de decirlo. Me banqué tantas cosas que no dije nada, que me las guardé… También se me critica mucho por hablar del tema, pero siempre que hablé del tema fue porque me preguntaron y traté de hacerlo de la manera más suave posible, sin meterme en la vida privada de nadie. Si me banqué todas estas cosas, ¿por qué me tengo que bancar algo más? Me daba mucha duda y mucho miedo. Decía, soy una piba yo sola contra una persona que es un hombre, que es un futbolista, que es campeón del mundo, que además viene de una familia de futbolistas, que además viene de una familia política. Y dije, yo acá soy una hormiguita al lado de un gigante. ¿Y por eso lo tengo que dejar de hacer? ¿Qué mensaje estoy dando o en qué lugar me estoy poniendo si por ser la parte más chiquita dejo de reclamar algo que acá dice que me corresponde? Después de hacer todas estas reflexiones dije, vamos para adelante, lo hago. No creo que me haya enojado y haya salido a hablar como hacen otras personas en una situación similar, tal vez eso hubiera dado mucha más banca, quizás lo tendría que haber hecho, no sé.
“¿QUÉ MENSAJE ESTOY DANDO SI DEJO DE RECLAMAR ALGO QUE ME CORRESPONDE? NO SÉ SI VA A SALIR PERO ME QUEDO TRANQUILA PORQUE LO HICE”
– ¿Hacer prensa con eso?
– Claro, obviamente salió en la prensa, me preguntaron y todo, pero hubo veces que de Luzu me escapé para que no me vengan a preguntar porque me parecía que era un tema privado que no tenía por qué estar hablando en la tele. Hoy lo veo y es algo que quedó bastante parado, no sé si en algún momento va a salir o no, pero me quedo tranquila que lo hice. Y por otro lado no me puse en el rol más mediático para que esto salga a mi favor.
– No te pusiste en el lugar de víctima, saliste a reclamar algo que te parecía que era justo.
– Sí, como te decía antes yo ya estoy con el filtro de qué va a comentar la gente.
“¿POR QUÉ TENDRÍA QUE DEJAR DE HACERLO? ¿SOLO PORQUE EN LAS REDES LO VAN A CRITICAR?
– ¿Tendrá que ver con tu generación que está parada en otro lugar y que tiene menos miedo a hacer ciertas cosas?
– No sé si tenemos menos miedo, creo que vamos creciendo con esto de decir ¿por qué tendría que dejar de hacerlo si no estoy haciendo nada malo? ¿Tengo ganas de hacer un reclamo legal? No, tengo ganas de estar bien, tengo ganas de trabajar pero, ¿por qué dejaría de hacerlo?¿ Solo porque en redes me van a criticar o porque al otro, a la otra parte le va a caer mal? ¿Y todos me odian? No sé si ese es el punto.
– Creo que son más valientes y que hablan de muchas cuestiones de las que no se hablaba. Tus compañeros de “Patria y familia” son así.
– Creo que todos entendemos que es un poco nuestro rol poder hablar de todo, con los años que tenemos entendimos que cuanto uno más habla, más entiende. Cuanto uno más habla, más puede ir puliendo cositas internas que tiene que mejorar o trabajar o sanar. Yo también aprendo mucho de mis compañeros a hablar o animarse a hacer. ¿Sabés que queremos que vengas?

– Sí, lo sé. Me vienen invitando desde hace rato, el problema es el horario.
– No nos vamos a cansar. En “Patria y familia” no nos cerramos en un tema puntual o en un estilo puntual. Nos gusta invitar a todos y en ese juego hemos abierto un montón lo que se hace en streaming.
– Draguearse, por ejemplo. O tener a Guido Süller en el elenco.
– Total. Nos tuvimos que adaptar muchas veces. Yo nunca fui muy consumidora de la tele y me encontré con un montón de cosas que han pasado en nuestra televisión que no tenía ni idea. Está bueno que una situación te obligue a salir de tu zona de confort y a compartir con una persona con la que nunca hubieras compartido porque nunca te la hubieras cruzado, y a lidiar a veces con el conflicto o con las diferencias. Creo que a todos nos abrió muchísimo en ese sentido.
– ¿Se cuidan entre ustedes?
– Obvio, un montón.
– ¿Se pelean también?
– Casi nunca, tenemos nuestras diferencias pero sabemos cómo hablarlo. Nos apoyamos mucho entre nosotros, es muy loco porque nos hicimos amigos de verdad muy rápido, no nos conocíamos y de pronto empezamos a convivir. Hacemos un programa diario más todas las locuras, los especiales, o el día Drag es desde las nueve de la mañana. Todos teníamos ganas de que saliera bien el proyecto y estábamos abiertos a compartir, y eso hizo que nos hagamos amigos.
– Todas esas puertas que se abrieron, a cosas locas o a cosas nuevas, quizás pueden crecer por sí solas.
– También le tomo a mi generación que podés ser un montón de cosas, no tenés que tener una profesión, una vocación y nacer y morir en eso. En “Patria y familia” descubrí un montón eso, empecé a hacer canto porque cantábamos y dije, tengo que poder hacer una performance. Y después vi que esto me sirve para hablar porque me cuesta sacar la voz. Si voy a canto me sirve para hablar cuando estoy en el programa o cuando me invitan a otro, o cuando estoy en una entrevista o lo que sea. Y así vamos sumando actividades.
– Había un antecedente, vos habías estudiado teatro musical.
– Sí, de chica, me encantaba. Había dejado porque no había podido seguir.
– ¿Hacia dónde va esto de cantar?
– No creo que vaya muy lejos pero no importa, todas las herramientas te suman. También hacer actividades te exponen, porque ir a la clase de canto es encontrarse con uno mismo desde un lugar que a veces es incómodo. Me ayuda a pararme en el programa, cuando algo me resulta incómodo poder hacerlo más segura. Es encontrar otros apoyos en mí misma para desenvolverme mejor.
– Hay una mirada feminista en tu generación ¿Leíste sobre feminismo?
- La verdad no. Pero sí crecí en un ámbito en el que nunca por ser mujer me hicieron tener que hacer algo extra o diferente, nunca en mi casa me dijeron tenés que sí o sí saber cocinar para poder ser una buena mujer, o sí o sí te tenés que casar. Me encontré con otras personas que sí a lo largo de mi vida y me ha sorprendido muchísimo. Crecí con “hacé tu vida, hacé tu carrera, tené lo tuyo”.

– Atravesaste temas que tienen que ver con los derechos de las mujeres.
– Sí, es algo que me importa y trato de cumplir mi rol como mujer de la mejor manera. Esto que te decía antes cuando pensaba si hacer un reclamo o no, o cuando hablo de todo lo que pasó con la separación. A veces digo listo, nunca más hablo y después digo: si a una chica le pasó algo parecido, estuvo con alguien que la hizo sentir menos, le muestro que no tiene que sentirse menos porque un otro la ponga en ese lugar, aunque me critiquen o me bardeen y aunque lo que están comentando sobre mí no me guste y me ponga triste, tal vez la estoy ayudando,¿ por qué no hacerlo? ¿Por qué no demostrar que uno no se tiene que quedar en los lugares que no la tratan de la mejor forma? ¿O por qué tenemos que reducirnos a estar en un lugar que no queremos?
– Mucha gente sintió empatía con vos y te empezó a seguir. Es como una devolución lo que estás contando.
– Si hubo una empatía del otro lado hacia mí creo que también tengo que encontrar la forma de devolverla y te juro que lo debato un montón en mi cabeza a veces. Ya está, no digo nada o me salgo lo más que puedo, pero después encuentro que…
– ¡O pongo un consultorio!
– Jajaja, no puedo hacer mas cosas
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