Un operativo del comando unificado de la Policía Nacional del Perú intervino a 1.600 ciudadanos extranjeros en 17 regiones del país durante una jornada realizada el viernes 17 de octubre. La acción, ejecutada bajo el amparo del estado de emergencia vigente en Lima y el Callao, tuvo como objetivo identificar a migrantes en situación irregular y combatir el crimen organizado vinculado a bandas que operan con mano de obra extranjera indocumentada.
El despliegue comenzó a las seis de la tarde con patrullajes simultáneos en distintos puntos de la capital. Solo en Lima, la cifra de intervenidos alcanzó los 300 ciudadanos extranjeros en las primeras horas de la noche, según constató el programa periodístico Panorama, que acompañó el operativo.
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Estado de emergencia permite allanamientos
El estado de emergencia que rige en Lima y el Callao otorga a la Policía Nacional la facultad de ingresar a viviendas donde se sospecha la presencia de extranjeros sin documentación regular, sin necesidad de orden judicial previa. Esta atribución extraordinaria fue el sustento legal del megaoperativo, que combinó intervenciones en la vía pública con allanamientos domiciliarios.
Las unidades policiales recorrieron bares, restaurantes y paraderos de transporte, además de ingresar a inmuebles en zonas identificadas como críticas. Uno de los casos registrados por el equipo de reporteros ocurrió en un edificio del Callao descrito como un laberinto de pasillos estrechos y escasa iluminación, donde se concentraban múltiples ambientes de alquiler.
Testimonios revelan informalidad y usura
Entre los ciudadanos extranjeros intervenidos figuran personas de nacionalidad venezolana, cubana y boliviana. Varios de ellos declararon ante la prensa no contar con documentos de identidad vigentes, ya sea por extravío o robo, y dijeron desempeñarse en labores informales como lavado de autos, reparto a domicilio o trabajos de taller.
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Uno de los testimonios recogidos por Panorama correspondió a un hombre que admitió haber participado durante un año en el esquema de préstamos conocido como “gota a gota”, una modalidad de usura que opera con cobros bajo presión. “Es con mucho rigor, porque uno tiene que ir pendiente de la policía”, relató el entrevistado, quien agregó que en ocasiones debía “pelear con gente porque no paga”. Otro caso correspondió a una mujer boliviana con cuatro años de residencia en Lima, que reconoció no haber regularizado su situación migratoria pese al tiempo transcurrido en el país.
Irregularidad migratoria y crimen organizado
La zona norte de Lima fue señalada por la inteligencia policial como un punto crítico donde confluyen organizaciones criminales y una alta concentración de extranjeros sin documentación. Según las autoridades, el objetivo del operativo no se limita a la verificación migratoria, sino que forma parte de una estrategia más amplia contra la inseguridad ciudadana.
Durante la jornada se registraron momentos de tensión. En el patio del Escuadrón de Emergencia Norte, un detenido identificado solo por su nombre de pila intentó evitar su identificación y generó un amago de fuga que obligó a la intervención física de los agentes. “¿Estás viendo lo que estás haciendo?”, increpó uno de los efectivos durante el forcejeo, según el registro de Panorama.
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Expulsión a indocumentados
El jueves 15 de octubre, la presidenta Keiko Fujimori sostuvo una comunicación con la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, centrada en la expulsión de ciudadanos venezolanos indocumentados y en el respaldo al plan “Vuelta a la Patria”, mecanismo de repatriación voluntaria impulsado por el Gobierno venezolano.
El ministro del Interior estuvo presente en varios de los puntos donde se ejecutó el megaoperativo. “La Policía Nacional del Perú redoblará esfuerzos para dar cumplimiento a las disposiciones del supremo gobierno. Es la guerra que ha hecho pública nuestra presidenta de la República”, declaró el funcionario durante su recorrido por los operativos, en entrevista con Panorama. Por su parte, un general de la Policía Nacional precisó que toda persona debe estar plenamente identificada y haber ingresado al país por los conductos regulares para evitar sanciones administrativas.
Según informó Panorama, en Lima la Policía Nacional trasladó a cerca de cincuenta ciudadanos extranjeros intervenidos hacia la División de Extranjería, ubicada en la avenida España, donde se evaluará de manera individual su situación migratoria. De acuerdo con las autoridades, la mayoría de estos casos derivaría en procesos de expulsión del territorio peruano, conforme a los protocolos establecidos para quienes no logran acreditar su ingreso o permanencia regular en el país.
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