Luego de llegar, en el 2023, a un máximo de 7,75% de tasa de referencia (TR) o tasa de política monetaria, en setiembre de ese año, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) comenzó a reducir la TR hasta llegar a 4,25% en setiembre de 2025.
El 2023, la elevación de la TR respondió al proceso de endurecimiento monetario implementado para enfrentar las presiones inflacionarias, mientras que su posterior reducción estuvo asociada a la convergencia de la inflación hacia el rango meta y a la evaluación de sus perspectivas.
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Con esta reducción se buscó contribuir a una normalización de las condiciones monetarias y financieras y evitar que el endurecimiento del crédito afectara innecesariamente la actividad económica. Sin embargo, pese a que la medida ha sido positiva para las condiciones financieras nacionales, los mecanismos de transmisión hacia las tasas de interés del crédito, así como la velocidad del proceso, han sido bastante desiguales entre los distintos grupos de empresas, tanto por tamaño como por sus características de acceso al sistema financiero.
Para el segmento corporativo, la reducción de las tasas ha contribuido a mejorar las condiciones de financiamiento de proyectos de inversión. Sin embargo, existe una diferencia importante entre las tasas que enfrentan las empresas según su tamaño. De acuerdo con información del BCRP, las tasas de interés activas muestran una diferencia clara: las empresas corporativas acceden a tasas sustancialmente menores que las grandes, medianas, pequeñas y microempresas.
A fines de 2025, la tasa promedio se ubicaba alrededor de 5,4% para las empresas corporativas, 7,1% para las grandes empresas, 10,4% para las medianas y 20,4% para las pequeñas. Para las microempresas, las tasas son considerablemente mayores, reflejando, entre otros factores, el mayor riesgo percibido, los costos operativos de los créditos de menor monto y las características de este segmento empresarial.
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La dimensión territorial constituye otro elemento relevante. La información de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) muestra diferencias importantes en el acceso al sistema financiero entre Lima y Callao y el resto del país. Esto evidencia que la relación entre crédito MYPE y actividad económica no es uniforme en el territorio nacional y que el acceso al financiamiento debe analizarse considerando las características productivas de cada región.
Esta asimetría en el costo y acceso al crédito puede reducir la fuerza con la que la política monetaria se transmite hacia la actividad económica. Aunque la inversión privada peruana experimentó una recuperación importante y creció 10,0% en 2025, este resultado estuvo impulsado especialmente por la inversión no residencial, que aumentó 13,0%, y por el fuerte crecimiento de la inversión minera, que alcanzó 19,3%.
El desafío, por lo tanto, no consiste solamente en estimar cuándo el BCRP modificará nuevamente la tasa de referencia, sino también en comprender y reducir los factores que mantienen elevado el costo del financiamiento para las empresas de menor tamaño y las barreras que limitan su acceso al crédito, particularmente fuera de Lima.
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