Un cotomono rojo con pelaje inusualmente claro fue fotografiado en el Parque Nacional del Manu, en la Amazonía peruana. El ejemplar llamó la atención por su apariencia distinta a la habitual y protagoniza el primer registro fotográfico conocido de un individuo de esta especie con leucismo dentro de esta área natural protegida, según informó el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp).
El hallazgo tiene un antecedente que se remonta a junio de 2023, cuando tres guardaparques observaron a un grupo de estos primates y advirtieron que uno tenía una coloración particular. En aquella ocasión, los animales escaparon hacia las copas de los árboles antes de que el personal pudiera fotografiarlos.
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Tres años después, un nuevo avistamiento permitió obtener la imagen del mono de pelaje claro. Aunque sus características y el lugar donde apareció hacen presumir que podría tratarse del mismo ejemplar observado en 2023, su identidad todavía no está confirmada. El registro también abre interrogantes sobre esta condición poco frecuente y sus posibles efectos en la fauna silvestre.
Tres años separan el primer avistamiento de la fotografía del mono blanco
En junio de ese año, Lucio Menkori, Rafael Metaki y Miguel Sacaro realizaban un patrullaje por el sector Cocha Salvador y la trocha Huangana, dentro del Parque Nacional del Manu, cuando encontraron a cinco cotomonos en el suelo. Durante el recorrido, los guardaparques distinguieron a uno de los animales por su coloración inusual.
El encuentro duró apenas unos instantes. Cuando los primates advirtieron la presencia del personal del Sernanp, treparon rápidamente a los árboles y se alejaron de la zona. Los trabajadores no tuvieron tiempo de conseguir una fotografía que permitiera documentar el caso.
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La oportunidad llegó en 2026, cuando el guía turístico Johans Castelo Salas y sus pasajeros observaron cotomonos a orillas del río Manu. El grupo se encontraba en una collpa, un lugar al que acuden distintos animales para consumir tierra. Castelo consiguió fotografiar a uno de los individuos, cuyo pelaje claro destacaba entre los demás. Por las características del animal y la ubicación del encuentro, se considera posible que sea el mismo observado tres años antes, aunque todavía no existe una identificación concluyente.
¿Qué es el leucismo y por qué el mono tiene el pelaje claro?
El leucismo es una condición que provoca una pérdida parcial o total de la pigmentación de la piel o el pelaje. A diferencia de otras alteraciones de la coloración, los animales que presentan esta característica suelen conservar el color habitual de sus ojos. Se trata de una condición poco frecuente en la fauna silvestre que explica el aspecto particular del ejemplar fotografiado en el Manu.
El animal pertenece a la especie cotomono rojo (Alouatta seniculus), un primate reconocido por su característico pelaje rojizo. En este caso, la tonalidad clara rompe con la apariencia habitual de la especie y permite distinguirlo de otros individuos. El registro fotográfico constituye una oportunidad para documentar una variación poco conocida entre estos mamíferos.
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Las primeras observaciones también aportan información sobre su comportamiento. Según lo reportado por el guía Johans Castelo Salas, el cotomono permanecía integrado a su grupo y no se observaron señales de rechazo por parte de los demás individuos. Sin embargo, este avistamiento no permite determinar si el leucismo influye en su salud, sus posibilidades de supervivencia o su relación con el entorno.
El cotomono rojo y su importancia para los bosques amazónicos
El cotomono rojo es uno de los primates de mayor tamaño de América del Sur y destaca por sus potentes vocalizaciones. Sus aullidos pueden escucharse a más de cinco kilómetros de distancia y cumplen una función de comunicación entre individuos que se desplazan por las copas de los árboles. Su anatomía, especialmente la laringe agrandada y una estructura que amplifica el sonido, contribuye a la intensidad de estas llamadas.
En un material audiovisual difundido por el Parque Nacional del Manu, la guardaparque Sofía Gamarra relató su experiencia al encontrar un grupo de nueve cotomonos cerca del puesto de vigilancia y control de Limonal. Según contó, comenzó a escucharlos alrededor de las 4:30 de la mañana y siguió sus vocalizaciones hasta localizar a los animales entre las ramas. Durante el encuentro, tomó fotografías y realizó filmaciones para documentar su comportamiento.
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La alimentación de estos primates incluye hojas, frutas y flores. Al consumir frutos, contribuyen a la dispersión de semillas, un proceso fundamental para la regeneración del bosque y el mantenimiento de la biodiversidad amazónica. El registro del ejemplar de pelaje claro también destaca la labor de guardaparques y guías locales, cuyo trabajo en el territorio permite documentar características poco conocidas de la fauna y aportar información para la conservación del Parque Nacional del Manu.
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