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“Es un infierno”: sobrevivió a un secuestro masivo en Guerrero y revela cómo era el cautiverio bajo La Familia Michoacana

El superviviente aseguró que en el campamento había aproximadamente 130 personas

Pobladores marchan por una calle con pancartas de personas desaparecidas durante una protesta contra el grupo criminal La Familia Michoacana. (X)

Torturas, amenazas de muerte, hambre y reclutamiento forzado. Un campesino que sobrevivió a un secuestro atribuido a La Familia Michoacana en Guerrero reveló las condiciones de cautiverio en un campamento donde, según su testimonio, permanecían alrededor de 130 personas privadas de la libertad.

El sobreviviente formaba parte de un grupo de ocho habitantes del ejido El Balcón, municipio de Ajuchitlán del Progreso, secuestrados el 24 de septiembre por hombres armados que buscaban imponer su control territorial en la Sierra de Guerrero.

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Su relato, difundido por CrashOut, expone un presunto sistema de cautiverio en el que convivían campesinos, mujeres, menores de edad y personas retenidas durante meses o incluso años.

Foto: Facebook / Tecuani.tv

“Nos meten los rifles en la boca”: sobreviviente relata las torturas

El campesino describió las agresiones que sufrió durante las tres semanas que permaneció bajo el control de sus captores.

“Pues la mera verdad es un infierno”, expresó en una entrevista grabada por un periodista de Guerrero.

“Nos dicen que te vamos a matar. Nos golpean con los rifles. Nos incan. Nos apuntan. Nos meten los rifles en la boca, diciendo que pues hasta aquí llegamos”, relató.

De acuerdo con su testimonio, los hombres armados mantenían a los prisioneros prácticamente sin alimentos. Su dieta consistía principalmente en tortillas y agua, mientras algunos rehenes presentaban una delgadez extrema.

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Foto: Facebook / Tecuani.tv

La violencia también era psicológica: los amenazaban constantemente y utilizaban intimidaciones contra sus familiares para obligarlos a obedecer.

La Familia Michoacana tendría más de 100 secuestrados en Guerrero

El sobreviviente aseguró que en el campamento había aproximadamente 130 personas, procedentes de distintas regiones de México. Algunos incluso afirmaban venir de California, Estados Unidos.

Entre los cautivos había jóvenes que presuntamente eran reclutados a la fuerza para combatir por la organización criminal.

El sacerdote José Filiberto Velázquez, director del Centro de Derechos de las Víctimas de Violencia Minerva Bello, respaldó públicamente las denuncias sobre la magnitud del cautiverio.

“Hay más de 100 personas en cautiverio”, afirmó durante una entrevista con Azucena Uresti.

El religioso explicó que los captores trasladaban a las víctimas entre ranchos, parcelas y bodegas de Tierra Caliente, e incluso a sitios del Estado de México, para evadir los operativos de seguridad.

“Básicamente donde había operativos los movían, los movían en camionetas y no estaban en un lugar en específico”, detalló.

La cifra de rehenes procede de testimonios de sobrevivientes y todavía no cuenta con una verificación oficial independiente.

Sobrevivió a un secuestro masivo en Guerrero y cuenta cómo era el cautiverio bajo La Familia Michoacana. (X: @loangrillo)

¿Por qué secuestraron a los campesinos de El Balcón?

Según Velázquez, La Familia Michoacana buscaba establecer una base de operaciones en El Balcón para disputar territorio con organizaciones rivales.

“Querían tener ahí su base en El Balcón para poder operar de una manera más libre contra sus enemigos”, explicó.

La comunidad se distingue por su organización para proteger el bosque y vigilar su territorio sin utilizar armas de fuego.

El sacerdote considera que el secuestro pretendía doblegar esa resistencia o incorporar por la fuerza a algunos habitantes al grupo criminal.

De los ocho campesinos secuestrados el 24 de septiembre, un menor de 12 años fue liberado el 1 de octubre y otros seis recuperaron su libertad el 16 de octubre.

Domingo Atanacio Quirino sigue desaparecido tras el secuestro

El único integrante del grupo que continúa desaparecido es Domingo Atanacio Quirino, quien habría presentado problemas de salud durante el cautiverio y fue separado de sus compañeros.

Su familia desconoce si permanece con vida.

El 21 de octubre, el Centro Minerva Bello denunció que los sobrevivientes no habían recibido atención médica y psicológica institucional suficiente después de las agresiones sufridas.

También reclamó investigaciones sobre las torturas y medidas de protección para las comunidades amenazadas.

El 23 de octubre, seis campesinos regresaron a El Balcón después de rendir declaración ante las autoridades ministeriales.

La liberación de los sobrevivientes permitió conocer la existencia de presuntos campamentos con decenas de rehenes en la Sierra de Guerrero.

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