Maribel Guardia admitió que su hijo Julián Figueroa le contó episodios dolorosos de su relación con Imelda Tuñón, pero en ese momento decidió no creerle. La actriz lo reveló en entrevista con Carlo Uriel, en medio del conflicto legal que enfrenta por la custodia de su nieto José Julián.
La actriz relató el proceso de duelo por la adicción de su hijo antes de su fallecimiento. “Fue muy duro, muy duro, muy duro, porque es muy triste ver sufrir a alguien y porque yo siempre juré que Julián se iba a recuperar”, dijo Guardia.
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“O sea, en mi mente jamás, ni en la peor de mis pesadillas, imaginé que él no iba a lograr superar este problema, porque vi mucha gente que se curó”, agregó. La actriz mencionó que, aunque no todos logran salir de una adicción, ha visto a compañeros actores recuperarse del mismo problema.
El entrevistador le preguntó a Guardia si sabía, en su momento, sobre los videos que circularon en redes sociales donde se observa a Imelda Tuñón golpeándose contra el piso, presuntamente para inculpar a Julián Figueroa de agresión. La actriz respondió que desconocía esas grabaciones mientras su hijo vivía.
“Yo veía a Imelda delante mío, ella era... Yo no sabía lo que pasaba atrás de sus paredes de ellos”, explicó. “Siempre le prometí nunca traspasar ese límite”, añadió sobre el pacto que mantenía con su nuera de no intervenir en la vida privada de la pareja.
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“Le prometí que la iba a defender a ella”
Guardia detalló el compromiso que había establecido con Tuñón desde que la pareja decidió vivir juntos. “Yo le dije a ella: ‘Yo te prometo que yo, si algún día tengo que defender a alguien, te voy a defender a ti’”, recordó.
Esa promesa explica, según la actriz, por qué descartó las versiones que Julián le compartía sobre el deterioro de su relación. “Cuando Julián llegó a contarme algunas cosas muy dolorosas, una que yo sí no le creí porque... es que no es cierto, estoy hablando de más”, relató, reproduciendo el razonamiento que tenía en ese momento.
“Sí, no le creí, no le creí. Y ahora me arrepiento de no haberle dicho, porque tal vez lo hubiera ayudado y también a ella”, afirmó.
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La actriz mencionó que existieron señales de alarma vinculadas directamente a José Julián, el hijo de la expareja. “Muchos, muchos focos rojos relacionados con el niño”, dijo, aunque evitó profundizar en el tema por considerar que corresponde a información que no debe divulgar.
Guardia añadió que algunas de esas alertas escalaron a un nivel de riesgo para la propia Tuñón. “Ya llegaron a ser ya de una manera ya de peligro para ella. O sea, ella estaba en peligro”, sostuvo.
El episodio de la fiesta a tres meses de la muerte de Julián
La actriz compartió un ejemplo concreto de los límites que sí llegó a imponer. A los tres meses del fallecimiento de su hijo, Tuñón habría querido organizar una fiesta en la casa donde Guardia conservaba las cenizas de Julián en la sala.
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“Tenía tres meses de muerto Julián y quería hacer una fiesta en la casa, y yo tenía las cenizas de Julián en la sala”, narró. La fecha coincidía además con el cumplimiento de los tres meses del deceso.
“Mira, si yo pues que no, no. Aquí en esta casa no hay fiestas”, relató que respondió en ese momento. “Que no tienes motivos para celebrar y mucho menos para hacer una fiesta”, agregó sobre su reacción ante la petición.
Maribel reconoció que ese episodio marcó un punto en el que, retrospectivamente, pudo identificar que algo no estaba bien con Tuñón.
Actualmente, la cantante no ve a su nieto José Julián desde hace un año y hace unos días anunció su renuncia a la convivencia por temor a que Imelda Tuñón y su defensa les pongan una trampa a Maribel y a su esposo, Marco Chacón.
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