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Los Ántrax: los sicarios que protegieron a El Mayo Zambada en el Cártel de Sinaloa y que terminaron muertos, presos o prófugos

El grupo surgió en 2008 en medio de la ruptura entre el Cártel de Sinaloa y los Beltrán Leyva; sus integrantes fueron utilizados para brindar seguridad a la familia Zambada y realizar operaciones violentas contra grupos rivales

Los Ántrax fueron señalados como una estructura encargada de proporcionar seguridad a El Mayo Zambada y a miembros de su familia. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los Ántrax surgieron como uno de los grupos armados vinculados a la estructura de Ismael “El Mayo” Zambada dentro del Cártel de Sinaloa. Su origen se ubica alrededor de 2008, después de la ruptura entre el Cártel de Sinaloa y la organización de los hermanos Beltrán Leyva, que derivó en una etapa de enfrentamientos por el control de territorios y rutas.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos describió posteriormente a Los Ántrax como el brazo de ejecución y seguridad de la organización de Zambada, encargado de proporcionar protección al capo y a integrantes de su familia, además de participar en acciones contra grupos rivales.

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El grupo estuvo relacionado principalmente con Culiacán, Sinaloa, aunque algunas investigaciones estadounidenses también ubicaron sus actividades en otras entidades y en operaciones relacionadas con el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.

El Chino Ántrax, el hombre que convirtió al grupo en una fuerza de élite

Uno de los principales rostros de Los Ántrax fue José Rodrigo Aréchiga Gamboa, “El Chino Ántrax”, quien adquirió notoriedad por su cercanía con El Mayo y por encabezar las operaciones armadas de la organización.

La propia DEA lo identificó como el líder de Los Ántrax y señaló que el grupo proporcionaba seguridad para Zambada y su familia, además de participar en operaciones de ejecución contra rivales.

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Aréchiga Gamboa fue detenido el 30 de diciembre de 2013 en el aeropuerto de Schiphol, en Ámsterdam, cuando viajaba con una identidad falsa. Estados Unidos consiguió su extradición y en 2015 se declaró culpable de delitos relacionados con el tráfico de cocaína y marihuana, además de reconocer su participación en actividades violentas del Cártel de Sinaloa.

En diciembre de 2019 fue sentenciado a siete años y tres meses de prisión. Tras salir de prisión y quedar bajo arresto domiciliario en San Diego, desapareció en mayo de 2020. Días después fue localizado muerto en Sinaloa. La Fiscalía estatal confirmó entonces su asesinato.

Del 20 y el Sargento Phoenix al Cheyo

La caída del Chino no significó la desaparición inmediata de Los Ántrax. Entre los hombres que ocuparon posiciones relevantes estuvo Jesús Peña González, “El 20”, detenido en Culiacán en febrero de 2014.

También destacó Rafael Guadalupe Félix Núñez, “El Changuito Ántrax”, señalado por autoridades estadounidenses como uno de los principales lugartenientes del Chino. El Departamento de Justicia de Estados Unidos lo identificó en 2015 como uno de los principales operadores de Los Ántrax.

Otro de los nombres relacionados con la organización fue René Velázquez Valenzuela, “El Sargento Phoenix”, identificado en investigaciones mexicanas como uno de los mandos del grupo. Su muerte ocurrió en 2016 durante un enfrentamiento con elementos del Ejército en Culiacán.

El Chino Antrax fue encontrado muerto en 2020 dentro de una camioneta de lujo. (Infobae)

En ese proceso de reacomodo adquirió mayor importancia Eliseo Imperial Castro, “El Cheyo Ántrax”, sobrino de El Mayo y primo de Ismael Zambada Imperial, “El Mayito Gordo”.

El Departamento del Tesoro estadounidense lo designó en 2016 por sus actividades de narcotráfico y lavado de dinero y lo identificó como un integrante de alto rango de Los Ántrax que operaba para Ismael Zambada García.

“Cheyo” fue asesinado el 30 de mayo de 2024 cuando circulaba por la carretera México 15, al sur de Culiacán. El ataque puso nuevamente bajo los reflectores a una organización que, aunque había perdido buena parte de su estructura original, permanecía vinculada históricamente con la facción de El Mayo.

La muerte de Imperial Castro fue considerada por InSight Crime como el asesinato del último de los principales líderes de Los Ántrax. El organismo especializado recuerda que el grupo nació en 2008 y que Aréchiga Gamboa lo dirigió durante su etapa de mayor notoriedad.

Así, la historia de Los Ántrax quedó marcada por una sucesión de mandos: El Chino Ántrax como principal fundador y dirigente; El 20, El Sargento Phoenix y El Changuito como otros operadores destacados; y El Cheyo como uno de los últimos hombres de alto rango asociados con la organización.

Más que un grupo independiente, las autoridades estadounidenses describieron a Los Ántrax como una estructura de seguridad y violencia al servicio de la facción de El Mayo dentro del Cártel de Sinaloa, una función que explica la importancia que adquirieron durante los años de mayor disputa entre las organizaciones criminales de Sinaloa y los Beltrán Leyva.

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