Un consumo de electricidad oculto, conocido como consumo vampiro o energía fantasma, puede inflar el recibo de luz sin que el usuario lo note. Se trata de aparatos que, aunque parezcan apagados, siguen conectados y utilizan electricidad para mantener funciones básicas como relojes, memorias o controles remotos.
Dejar estos equipos enchufados durante horas o días genera un gasto energético invisible que se acumula con el tiempo. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) identificó cuáles son los electrodomésticos que más incurren en esta práctica y qué señales permiten detectarlos desde el propio hogar.
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Qué es el consumo vampiro y por qué aparece en el recibo
El consumo vampiro ocurre cuando un aparato permanece conectado a la corriente aunque esté apagado, y continúa utilizando energía en modo de espera. Esa función existe para que el equipo pueda encender rápido, memorizar configuraciones o recibir señales de un control remoto.
El consumo vampiro se produce cuando un electrodoméstico permanece enchufado tras apagarlo y sigue gastando electricidad en modo de espera, para mantener relojes, memorias o controles remotos. Ese gasto invisible se refleja en el recibo de luz, aunque el aparato no esté en uso, y puede acumularse a lo largo del mes.
El gasto eléctrico de un hogar no depende únicamente de la potencia de cada aparato, sino también del tiempo durante el cual permanece conectado o funcionando, incluso si parece inactivo.
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La Agencia Internacional de Energía (AIE) estimó que los dispositivos apagados o en modo de espera pueden consumir en promedio 1,6 kilovatios por hogar. Un ejemplo es el televisor, que al permanecer conectado todo el día puede llegar a consumir alrededor de 8,76 kilovatios por hora, incluso sin estar en uso.
Qué electrodomésticos siguen gastando electricidad apagados
De acuerdo con Profeco, entre los aparatos que pueden continuar consumiendo energía al permanecer conectados se encuentran los televisores, los cargadores de celular, las computadoras y los hornos de microondas.
También entran en esta categoría los decodificadores, los reguladores de voltaje, los sistemas de sonido, las impresoras, las lavadoras y las cafeteras, que permanecen en modo de espera incluso después de apagarse con el botón correspondiente.
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A esta lista se suman las consolas de videojuegos, los ventiladores y los calefactores, equipos que conviene desconectar durante la noche para evitar que sigan gastando energía mientras nadie los utiliza.
El truco para detectar los aparatos que consumen en modo de espera
Profeco explicó que una manera sencilla de identificar estos llamados “vampiros” es revisar si el aparato conserva encendido algún foco, pantalla o indicador después de apagarlo. Esa luz revela que el equipo sigue conectado y utilizando electricidad, aunque parezca inactivo.
El recibo de luz también sirve como herramienta de verificación. Comparar los kilovatios-hora (kWh) consumidos en el periodo actual con los del periodo anterior, y con el mismo periodo del año pasado, permite detectar si el gasto aumentó sin una razón aparente.
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Comparar solo el monto en pesos puede llevar a errores, porque el precio final depende también del número de días facturados y de la tarifa asignada a la vivienda. Por eso conviene fijarse específicamente en los kWh registrados en cada bimestre.
Otra opción es apagar un solo aparato sospechoso durante 24 horas y, al día siguiente, observar si el consumo disminuye respecto a una jornada similar. La diferencia entre ambos periodos corresponde al gasto de ese equipo en particular.
Qué recomienda la CFE para reducir el gasto eléctrico
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (Conuee) recomiendan desconectar los aparatos que permanecen en modo de espera, incluso si ya fueron apagados con el botón correspondiente.
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Ambas instituciones, junto con la Secretaría de Energía (Sener), impulsan la campaña “Apaga, desconecta y cuida el planeta”, que pide desconectar cargadores y aparatos que no se utilizan porque siguen consumiendo energía en modo de espera.
Entre las recomendaciones generales de la campaña figuran apagar las luces que no sean necesarias, desconectar los aparatos que no se usan, no dejar abierta la puerta del refrigerador, planchar por las mañanas, moderar el uso del aire acondicionado y apagar los multicontactos cuando no se necesiten.
Para la temporada de calor, la dependencia sugiere además ajustar el aire acondicionado a 23°C (73°F) o más, mantener puertas y ventanas cerradas, y apagar el aire acondicionado y los ventiladores en las áreas desocupadas de la vivienda.
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También recomienda usar la plancha, la lavadora, la secadora, el horno eléctrico y el microondas fuera del horario de mayor demanda, que va de las 18:30 a la 1:00 horas, un periodo en el que la tarifa eléctrica suele ser más alta.
Qué otros electrodomésticos elevan el consumo cuando están en uso
El experto en consumo energético Xavi Calabuig explicó que la lavadora no dispara la factura de luz, pero la secadora sí, porque esta última necesita una cantidad considerable de energía para retirar la humedad de las prendas, en especial en modelos menos eficientes.
Calabuig advirtió que “el horno sí dispara” el consumo, ya que necesita calentar una cavidad de gran tamaño y mantener la temperatura durante todo el proceso de cocción. Según el especialista, cuanto más tiempo permanece encendido y más alta es la temperatura seleccionada, mayor es la energía requerida.
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La vitrocerámica también figura entre los aparatos de mayor consumo si se utiliza a diario, mientras que el aire acondicionado puede convertirse en el equipo que más incremente la factura cuando se usa muchas horas durante el verano, de acuerdo con el especialista.
El lavavajillas, en cambio, mantiene un consumo controlado si se utiliza lleno y con programas eco, según el mismo experto.
Qué otros factores influyen en el monto del recibo
Además del consumo fantasma, el monto del recibo depende de la tarifa asignada a la vivienda. En octubre de 2026, la Tarifa Doméstica de Alto Consumo (DAC) registró un incremento anual de 7,2%, el mayor para ese mes desde 2022.
La clasificación a tarifa DAC se aplica cuando el promedio mensual de consumo de los últimos 12 meses supera el límite establecido para la localidad del usuario. Esto suele ocurrir en hogares con uso intensivo de aire acondicionado, refrigeradores u otros aparatos de alto consumo durante periodos prolongados.
Para saber si un recibo está clasificado en tarifa DAC, se recomienda revisar el tipo de tarifa indicado en el aviso-recibo y compararlo con los límites de consumo correspondientes a la zona del usuario.
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