El diputado y jefe de bancada del Partido Liberal, Jorge Cálix, pidió endurecer las medidas contra las maras y pandillas en Honduras, incluida la posibilidad de imponer cadena perpetua a menores de edad que cometan delitos graves, tras la visita de una comitiva hondureña al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), en El Salvador.
Las declaraciones del parlamentario también se producen después de la aprobación de las primeras reformas de seguridad en el Congreso Nacional, en medio del debate sobre el endurecimiento de las políticas penitenciarias y las medidas para combatir las estructuras criminales.
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Cálix sostuvo que Honduras debe analizar la experiencia salvadoreña y aplicar medidas que respondan a la realidad de las comunidades afectadas por la violencia. A su juicio, el modelo penitenciario observado durante la visita representa una referencia para reforzar el control sobre los integrantes de organizaciones delictivas.
“Yo lo que vi en las imágenes que ustedes trajeron fue un montón de mareros mansitos, amansados. Eso es lo que tenemos que lograr aquí en Honduras, que se amansen, por las buenas o por las malas”, manifestó.
El diputado defendió un régimen penitenciario más estricto y afirmó que quienes cometen delitos violentos deben enfrentar condiciones severas durante su permanencia en prisión.
“Si no les gusta comportarse como gente civilizada en la calle, que aprendan civilidad en la cárcel, pero que la cárcel y su estadía en la cárcel sea una estadía de sufrimiento”, expresó.
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El legislador insistió en que el castigo debe generar consecuencias para quienes atemorizan a la población y consideró que la experiencia del CECOT puede aportar elementos para discutir cambios en el sistema hondureño.
Uno de los puntos más polémicos de su intervención fue la propuesta de establecer cadena perpetua para menores de 18 años involucrados en determinados delitos graves.
Cálix comparó la situación hondureña con la de El Salvador y cuestionó que las organizaciones defensoras de derechos humanos puedan oponerse a medidas de ese tipo.
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“En El Salvador, cadena perpetua para menores de 18 años, es una realidad. En Honduras, creo que saltarían un montón de organizaciones de derechos humanos”, afirmó.
El parlamentario también criticó lo que considera limitaciones para aplicar sanciones más rigurosas contra personas responsables de asesinatos, violaciones y otros delitos violentos.
Su planteamiento abre un debate sobre los alcances de la justicia penal juvenil y las garantías que deben respetarse cuando el Estado procesa a personas menores de edad.
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La aplicación de penas como la cadena perpetua requeriría analizar las obligaciones constitucionales y los compromisos internacionales asumidos por Honduras.
El jefe de bancada liberal también solicitó al presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, dialogar con el presidente de la República sobre la posibilidad de denunciar tratados internacionales que, según su postura, dificultan la adopción de medidas más severas contra las estructuras criminales.
“Si hay que denunciar tratados, señor presidente, yo le pido que platique con el presidente de la República y que lo hagan”, manifestó.
Cálix amplió su propuesta al señalar que Honduras debería considerar la salida de acuerdos internacionales si estos representan obstáculos para reducir la edad punible o establecer penas más rigurosas para menores infractores.
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“Si tenemos que denunciar tratados para reducir la edad punible, denunciémoslo. Si tenemos que denunciar tratados para penas más severas para los menores infractores, hagámoslo, porque al final del día eso es proteger a nuestra niñez”, sostuvo.
El diputado argumentó que las sanciones más severas podrían desincentivar el reclutamiento de menores por parte de las pandillas.
Sin embargo, denunciar un tratado no modifica automáticamente las leyes nacionales ni elimina todas las obligaciones de protección de la niñez; cualquier cambio requiere procedimientos jurídicos y una revisión de sus consecuencias.
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Cálix también respaldó la postura de Tomás Zambrano sobre la necesidad de endurecer las medidas de seguridad, pero cuestionó la falta de avances suficientes en la aplicación de las primeras reformas aprobadas por el Congreso Nacional.
Cálix cerró su intervención con una declaración contundente sobre el castigo que, a su criterio, deben recibir los responsables de delitos violentos.
“Yo personalmente quiero que los criminales, que los terroristas se pudran en la cárcel, que sean infelices, que sufran lo que hacen sufrir al pueblo hondureño en las calles”, declaró.
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