Luis de Guindos, exvicepresidente del Banco Central Europeo (BCE) y exministro de Economía con el Partido Popular, ha reclamado recuperar el consenso político y social sobre las pensiones para evitar que su futuro quede condicionado por los intereses partidistas y los calendarios electorales. El economista ha defendido que la reforma del sistema público debe abordarse mediante acuerdos amplios y duraderos, con el objetivo de garantizar la continuidad de las prestaciones y preservar la estabilidad social.
De Guindos ha definido las pensiones públicas como la “columna vertebral del Estado del bienestar”, durante un encuentro empresarial organizado por Cajamar en Murcia, y ha insistido en que “se tienen que mantener a futuro”, recoge Europa Press. A su juicio, la importancia del sistema exige recuperar un marco de entendimiento entre las principales fuerzas políticas y los agentes sociales, similar al que permitió alcanzar acuerdos en el Pacto de Toledo.
PUBLICIDAD
De Guindos formó parte del Ejecutivo del Partido Popular que impulsó en 2013 el Factor de Sostenibilidad y limitó la revalorización anual de las prestaciones al 0,25%. En su intervención, ha defendido la necesidad de desvincular las decisiones sobre las pensiones de la confrontación política.
La necesidad de un entendimiento institucional
El economista ha insistido en que los periodos electorales no son el escenario adecuado para abordar el futuro de las pensiones y ha advertido del riesgo de que esta cuestión se convierta en un instrumento de disputa entre partidos.
Considera que llegar a un acuerdo en este tema es importante y ha recordado que el Pacto de Toledo permitió que las dos principales formaciones políticas y los interlocutores sociales acordaran propuestas destinadas a garantizar la capacidad efectiva de las pensiones. En esta línea, ha expresado su añoranza por una etapa de mayor entendimiento institucional: “Echo de menos esa España después de ocho años fuera”.
PUBLICIDAD
Europa, entre la competencia global y los riesgos financieros
Más allá de las pensiones, De Guindos ha analizado la situación económica europea y ha descartado que el continente se encamine necesariamente hacia una recesión. También ha valorado el comportamiento del mercado laboral comunitario, que, en sus palabras, “se está portando bien”, aunque ha advertido de que el encarecimiento de la energía introduce un componente de incertidumbre.
El exministro ha identificado tres grandes desafíos para la Unión Europea: redefinir su relación transatlántica con Estados Unidos en materia de defensa, afrontar la competencia industrial de China y contener la fragmentación política interna. Sobre la capacidad de Europa para competir en el escenario internacional, ha advertido de que “ninguna nación de la Unión Europea tiene capacidad para competir en el actual contexto con Estados Unidos y China” sin una integración compartida.
En el terreno financiero, ha recordado que un banco central “no es todopoderoso” y que la política monetaria no puede solucionar por sí sola los problemas estructurales de la economía.
PUBLICIDAD
Entre los riesgos que ha señalado figura el posible repunte de los tipos de interés en los mercados de deuda soberana, en un contexto marcado por el aumento de las emisiones públicas, la elevada demanda de capital vinculada a la inteligencia artificial y la fragmentación del comercio mundial.
La vivienda y la productividad, las debilidades de España
Sobre España, ha destacado la capacidad de adaptación de la economía, que, en su opinión, tiene una capacidad de reacción “sorprendente”. Ha atribuido parte de ese dinamismo al esfuerzo exportador de las empresas y a la solvencia del sistema bancario, aunque ha advertido de que el crecimiento depende en gran medida del aumento de la población.
De Guindos ha señalado que dos tercios del crecimiento económico español proceden del incremento de la población y de la inmigración, que considera “indispensable”, mientras que el tercio restante responde a mejoras de productividad. A su juicio, esta composición limita el avance de la renta per cápita y de los salarios reales netos de impuestos.
PUBLICIDAD
El exministro también ha situado la vivienda entre los principales obstáculos para el desarrollo económico. La falta de oferta, ha advertido, “puede llegar a ser un factor limitante para el crecimiento de la economía”. Además, ha señalado que la combinación de precios inmobiliarios elevados y salarios dificulta que los trabajadores puedan desplazarse a los lugares donde las empresas necesitan cubrir puestos.
En cuanto al mercado del alquiler, ha apuntado que este segmento representa alrededor del 20% del parque de vivienda en España, frente al 30% en Europa. También ha criticado el efecto de la regulación sobre la oferta: “Ha restringido la oferta de alquiler y la consecuencia clara es aumentos del nivel de precios”. Para mejorar la productividad, De Guindos ha defendido un marco legal estable, independencia institucional y estabilidad presupuestaria.
PUBLICIDAD