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Criar a un hijo con discapacidad en la crisis cubana: una madre renuncia a su propia comida para sostenerlo

La joven, de 25 años, afirmó que cría sin apoyo familiar a un niño que necesita alimentación especial, medicamentos, pañales y materiales sanitarios, mientras ella permanece a cargo de sus cuidados cotidianos

Sin empleo por cuidar al pequeño y sin apoyo familiar, la mujer enfrenta la falta de medicinas y comida en la isla, sacrificando su bienestar diario por la salud del menor (Composición fotográfica Infobae)

A sus 25 años, una madre cubana relató que cría sola a un niño con discapacidad que requiere alimentación especial, medicamentos y materiales de uso diario, en un contexto que, según describió, vuelve más difícil cada necesidad básica de su hijo.

“Si me preguntan si ser mamá de un niño discapacitado es complicado con solo veinticinco años, te diría que sí”, expresó. La joven contó que la condición de su hijo le impide acceder a un empleo estable, ya que el niño necesita atención permanente.

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Su relato pone el foco en las dificultades cotidianas que enfrenta para sostener la alimentación, los tratamientos y los cuidados de su hijo. La madre sostuvo que el niño debe cumplir una dieta estricta y realizar varias comidas por día, aunque en ocasiones no consigue los alimentos necesarios.

“Hay veces que no tengo de dónde sacar para darle de comer”, afirmó. También aseguró que, ante la falta de recursos, ha resignado sus propias comidas para que el niño pueda alimentarse. “Me toca quedarme sin comer yo para que él pueda dormir con su barriguita llena”, relató.

Una rutina atravesada por la falta de insumos básicos

La madre describió una rutina atravesada por la necesidad de conseguir productos que considera indispensables para el bienestar de su hijo. Entre ellos mencionó alimentos específicos, pañales, medicamentos y otros materiales de uso sanitario.

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Sin empleo por cuidar al pequeño y sin apoyo familiar, la mujer enfrenta la falta de medicinas y comida en la isla, sacrificando su bienestar diario por la salud del menor. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según su testimonio, el niño requiere insumos que no siempre están disponibles. “Usa medicamentos y materiales que son vitales para su vida y su país no tiene para dárselos y yo menos para poder comprarlos”, sostuvo.

La escasez de fármacos y suministros médicos afecta a numerosas familias en Cuba, donde la falta de productos básicos obliga a muchas personas a recurrir a redes de apoyo, compras informales o ayuda desde el exterior. En el caso de esta madre, la situación se agrava por la dependencia total de su hijo y por la ausencia de ingresos propios.

La joven afirmó que no puede salir a trabajar porque la condición del niño requiere que permanezca a su lado. “Su condición extrema no me lo permite”, señaló. Esa circunstancia, explicó, limita sus alternativas para reunir dinero y cubrir los gastos de cada día.

La falta de apoyo familiar profundiza la carga del cuidado

La madre aseguró que atraviesa el proceso sin respaldo de la familia del niño. “Me ha tocado solita dar la carrera porque nadie de su familia me apoya”, dijo.

La cubana de veinticinco años atiende sin ayuda al menor mientras lidia con la escasez de medicamentos e insumos sanitarios, priorizando la nutrición del pequeño por encima de sus propias necesidades diarias. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En su relato, la mujer expresó que la situación de su hijo cambió la actitud de algunas personas de su entorno. “Cuando el niño dejó de ser un niño normal, dejó de importar”, manifestó. La frase refleja el sentimiento de abandono que, según contó, apareció después de que se hizo evidente la discapacidad del menor.

La madre no precisó cuál es el diagnóstico de su hijo ni desde cuándo requiere cuidados intensivos. Sí señaló que verlo postrado en una cama tiene un impacto emocional constante. “A veces mirarlo postrado en una cama me remueve el pecho por dentro”, expresó.

“Haría lo que fuera necesario por tenerlo conmigo”

La mujer reconoció que pasa días y noches llorando ante la falta de opciones para resolver necesidades básicas. Mencionó, entre otras urgencias, la compra de pañales y alimentos, que describió como parte de una preocupación permanente.

Pese a esa situación, su testimonio concluye con una definición sobre el vínculo con su hijo. “Cambiaría todos los lujos que no tengo”, afirmó. También sostuvo que daría su vida por mantenerlo a su lado.

“Porque si de esta vida yo me llevo algo lindo, es haberte tenido como hijo”, expresó la madre, que resumió en esa frase una experiencia atravesada por el cuidado, la falta de recursos y la decisión de sostener sola la vida cotidiana de su niño.

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