Luisa Fernanda W y Pipe Bueno sellaron su unión el pasado 29 de octubre en la Catedral de Sal de Zipaquirá, uno de los escenarios más emblemáticos de Cundinamarca, y los trajes que eligieron para la ocasión generaron tanta conversación como la ceremonia misma.
El vestido del cantante costó USD 7.000, pero los tres cambios de vestuario de la creadora de contenido superaron, en conjunto, los $ 200 millones de pesos.
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Así lo reveló José Maya, estilista personal de Luisa Fernanda W, en una entrevista con Vibra. “Más o menos te voy a dar un promedio de cuánto se pudo gastar Luisa en sus tres cambios. Estamos hablando de que pasó más o menos la suma de los 200 millones de pesos”, afirmó Maya ante la sorpresa de los presentadores del programa.
La novia rechazó a Dior y eligió diseño colombiano
Detrás de esa cifra hay una historia de meses de preparación y una decisión deliberada de la influenciadora. Para su vestido de ceremonia, Luisa Fernanda W acudió a la diseñadora barranquillera Francesca Miranda, con quien tuvo entre cuatro y cinco reuniones de trabajo.
Incluso recibió una propuesta de la casa Dior, pero la rechazó. Según contó Maya, fue ella misma quien tomó la decisión de vestirse con diseñadores cien por ciento colombianos.
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“Luisa es una mujer que ama la moda colombiana”, explicó el estilista. La novia también tenía razones ligadas al espíritu de la ceremonia: “Es que me voy a casar en una catedral. Esto no es una cosa donde yo voy a ir y yo no soy una mujer de andar mostrando”, dijo la propia Luisa Fernanda W, según recordó Maya en la entrevista.
Sin embargo, la noticia del costo generó más críticas que comentarios positivos, por el derroche que significó el matrimonio, mientras que otros internautas respondían que era lo normal cuando se contaba con el presupuesto: “Derrochan dinero y después les hará falta”; “Si tuviera esa cantidad de plata gastaría más, pero tienen dos hijos y las responsabilidades son largas”, entre otros.
El vestido: línea A, tul francés y un velo de ocho metros
La pieza principal fue un vestido en blanco marfil, ajustado en el torso, con falda en línea A, elaborado en tul francés bordado y con una hilera de botones de cristales Swarovski en la espalda. El elemento más llamativo fue el velo tipo catedral, de más de ocho metros de largo, que se desplegó sobre el piso del recinto subterráneo durante el ingreso de la novia.
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Maya describió el resultado como el de “una mujer recatada, una princesa de sueños”, en línea con lo que Luisa Fernanda W siempre imaginó para su matrimonio. La novia hizo su propio maquillaje, con productos de Dior, porque era uno de sus deseos personales para el día.
Tres cambios de vestuario y un novio de smoking blanco
La ceremonia fue solo el primero de los tres momentos de vestuario de la noche. Para la fiesta de recepción, realizada en el Rancho MX —el restaurante que la pareja fundó en Cajicá—, Luisa tuvo dos cambios adicionales, ambos también de Francesca Miranda: una propuesta en tono plateado y con más brillo, pensada para el ambiente de celebración.
Pipe Bueno, por su parte, llegó al altar con un traje negro, camisa blanca y corbatín. Para la fiesta se cambió a un smoking blanco.
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La boda reunió a cerca de 500 invitados, entre ellos Maluma, Amparo Grisales, Pautips, Carolina Soto y Sara Uribe, bajo un código de vestuario de gala en color negro. Casarse en la Catedral de Sal, según información de la administración del parque, puede costar entre $60 y $100 millones para un evento privado de 100 personas.
Los hijos de la pareja, Máximo y Domenic, también estuvieron presentes y fueron los encargados de llevar las argollas.
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