El secretario de Seguridad y Convivencia de Medellín, Manuel Villa Mejía, atribuyó el saldo de dos extranjeros muertos y 107 personas atendidas por intoxicaciones durante el festival Electric Daisy Carnival (EDC) al “consumo irresponsable” de sustancias.
En una entrevista con Semana, el funcionario de la administración del alcalde Federico ‘Fico’ Gutiérrez, reclamó cambios normativos que, según afirmó, permitan a las autoridades actuar con mayor eficacia frente al microtráfico y el consumo en espacios públicos.
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El festival de música electrónica se realizó el 10 y 11 de octubre de 2026 en la Unidad Deportiva Atanasio Girardot. El balance sanitario incluyó 193 atenciones médicas, siete traslados a centros asistenciales y los fallecimientos de un ciudadano costarricense y de un médico indio-británico.
Las autoridades aún esperan los dictámenes de Medicina Legal para establecer las causas definitivas de ambas muertes, que de forma preliminar, estarían ligados al consumo de estupefacientes.
“Hemos estado en comunicación no solamente con los organizadores del evento, que son los directamente responsables, sino también, por simple criterio humanitario, con la misma familia”, afirmó el secretario de Seguridad.
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El funcionario sostuvo que el caso debe abrir una discusión más amplia sobre la respuesta institucional y judicial frente a las drogas.
“El debate de fondo es el consumo irresponsable de la droga de muchos”, declaró Villa, tras referirse a los casos de asistentes que presentaron emergencias médicas durante las dos jornadas del evento.
Dos extranjeros murieron tras las emergencias registradas en el festival
El costarricense Ismael Gerardo Méndez Huertas, de 27 años, murió durante la madrugada del domingo 11 de octubre en el Hospital Pablo Tobón Uribe.
El joven había sido atendido luego de presentar una emergencia dentro del recinto del festival y llegó al centro médico en estado crítico, con convulsiones prolongadas y señales que apuntaban a una posible intoxicación.
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El segundo fallecido fue Ajay Bhatnagar, médico indio-británico de 51 años, quien recibió atención inicial en uno de los puntos médicos habilitados en el evento. Después fue trasladado a la Clínica El Rosario, en El Poblado, donde permaneció bajo observación. Su muerte se confirmó durante la tarde del lunes 12 de octubre.
Los reportes conocidos hasta ahora señalaron que ambos casos estarían relacionados de forma preliminar con intoxicaciones y posible mezcla de sustancias psicoactivas con alcohol. Sin embargo, la Secretaría de Salud indicó que la causa básica de las muertes dependerá de los análisis médico-legales.
Por su parte, la secretaria de Salud, Natalia López Delgado, informó que los equipos instalados en el EDC atendieron 193 situaciones médicas. De ese total, 107 estuvieron asociadas a intoxicaciones. Siete asistentes necesitaron traslado a instituciones de salud, destacó El Colombiano.
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También hubo personas valoradas por crisis epilépticas, algunas relacionadas con los efectos de las luces del espectáculo, además de complicaciones derivadas de patologías previas.
“Por encima de cualquier celebración, está la vida”, puntualizó López Delgado al entregar el balance, y pidió a los asistentes de eventos masivos que acudan a los puestos de salud ante cualquier síntoma de alarma.
Villa vinculó el episodio con la discusión sobre el consumo y el microtráfico
Para el secretario de Seguridad, las cifras del EDC exponen un problema que excede la realización de un festival o la seguridad de un escenario particular.
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“No es en un estadio, es el consumo irresponsable en el estadio o en muchas otras partes, en muchas discotecas, en muchas fiestas”, dijo el funcionario al mismo medio.
Villa cuestionó lo que describió como limitaciones de la normativa y de las decisiones jurisprudenciales para actuar contra personas que, según él, se dedican a comercializar drogas bajo la apariencia de consumidores.
“Cuánta gente no capturamos nosotros, todos los días los llevamos a la justicia y por la postura jurisprudencial y normativa vigente, cada ratico tienen que salir”, sostuvo el secretario.
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El funcionario también planteó que existe una interpretación amplia de la llamada dosis de aprovisionamiento, una figura que permite a un consumidor portar una cantidad de droga para uso personal durante un período determinado. A su juicio, esta situación dificulta separar al consumidor de quien comercializa sustancias ilícitas.
“Te cogen a ti con más dosis de la permitida y tú dices que esa es mi dosis para durante ciertos días y entonces ya resulta que no te pueden capturar”, dijo Villa, que de paso aprovechó el espacio para pedir un “ajuste normativo” para que las autoridades tengan herramientas que les permitan perseguir a quienes, según su planteamiento, usan esa figura para evadir controles.
Un ciudadano australiano fue atacado después de asistir a la primera jornada del festival EDC en Medellín: recibió 25 puñaladas
El balance de incidentes asociados al fin de semana del EDC también incluye la agresión contra un ciudadano australiano de 46 años, identificado de forma preliminar como Frank Stephen Ramírez.
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El hombre recibió 25 heridas con arma cortopunzante durante la madrugada del domingo 11 de octubre y permanece hospitalizado.
De acuerdo con la información inicial, el turista había participado en la primera jornada del festival y fue encontrado lesionado en el barrio Laureles, cerca del lugar donde se hospedaba. Fue trasladado a la clínica Incodol, donde quedó bajo atención médica.
Las autoridades manejan varias hipótesis sobre el ataque, entre ellas un posible hurto, además del “secuestro” que denunció su esposa Cindy Aguilera, por medio de la plataforma GoFundMe.
También analizan el testimonio de una persona que aseguró que la víctima fue arrojada desde un vehículo, pero ninguna de esas versiones ha sido confirmada de manera definitiva.
El EDC reunió a unas 94.000 personas durante sus dos jornadas, según Páramo Presenta, una de las empresas organizadoras. Para el dispositivo de seguridad y control se dispusieron 340 policías, 40 integrantes del Ejército, 160 funcionarios de Espacio Público y 60 gestores operativos. Las investigaciones sobre las muertes, las intoxicaciones y la agresión contra el ciudadano australiano continúan en curso.
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