La comunicadora Paulina Ceballos, esposa del presentador Carlos Calero, compartió una reflexión sobre las lecciones que le dejó el cáncer de mama, diagnóstico que transformó su manera de entender el tiempo, las expectativas ajenas y el valor de los momentos cotidianos.
Ceballos publicó el mensaje en sus redes sociales durante octubre, mes de sensibilización sobre esta enfermedad.
PUBLICIDAD
En una serie de fotografías y frases compartidas a través de su cuenta de Instagram, la mujer explicó que el proceso de salud la llevó a dejar de postergar decisiones y experiencias. Su mensaje se concentró en la idea de vivir con mayor libertad, expresar los afectos y no esperar condiciones ideales para cumplir proyectos personales.
“Porque el cáncer cambió muchas cosas en mi vida, pero también me enseñó algo que hoy abrazo con todo mi corazón: estar aquí es un regalo”, escribió la comunicadora en su post que recibió gran cantidad de apoyo por parte de sus seguidores.
El conmovedor mensaje fue difundido días antes del 19 de octubre, fecha en la que se conmemora el Día Internacional de Lucha contra el Cáncer de Mama.
PUBLICIDAD
En su publicación, la esposa de Carlos Calero señaló que, tras enfrentar el diagnóstico, renunció a la costumbre de reservar para otro momento aquello que quiere hacer. Entre sus propósitos mencionó viajar, reír, decir lo que siente, abrazar con fuerza y celebrar los hechos pequeños de la vida diaria.
“Dejé de guardar la vida para después. La ropa especial. La vajilla bonita. Ese viaje. Ese sueño. Ese ‘te quiero’”, expresó Ceballos en su publicación. Para ella, estas decisiones responden a una convicción que ganó peso durante el tratamiento: la vida transcurre en el presente y merece ser celebrada sin aplazamientos.
La comunicadora también se refirió a la incertidumbre que acompañó su proceso. En una de sus reflexiones agregó que no tener todas las respuestas para la vida no le impide continuar: “No tengo todo resuelto. Y qué maravilla, porque algunos de los momentos más bonitos de mi vida comenzaron cuando no sabía qué vendría después”.
PUBLICIDAD
Otro de los puntos centrales de su mensaje fue la relación con las expectativas de otras personas. Paulina Ceballos afirmó que comprendió que no todos entenderán sus decisiones, su forma de expresarse o su historia, y que esa falta de aprobación no debe condicionar su vida.
“No necesito gustarle a todo el mundo. Hay personas que no van a entenderme por más que intente explicarme. Y también aprendí que está bien”, afirmó. La reflexión incluyó una defensa de su derecho a ocupar espacios y compartir su experiencia sin pedir validación externa.
“Ya no tengo que demostrar que merezco estar aquí. No necesito pedir permiso para ocupar mi lugar, usar mi voz y compartir mi historia”, agregó Ceballos, que ha relatado parte de su proceso de salud en redes sociales desde que hizo público el diagnóstico.
PUBLICIDAD
El proceso familiar fue indispensable para avanzar
El diagnóstico de cáncer de mama llegó en julio de 2024. Durante los meses posteriores, Ceballos compartió aspectos de las sesiones de quimioterapia y destacó el acompañamiento de su familia y de su fe. A finales de ese año anunció que había completado esa fase del tratamiento y que continuaría su recuperación paso a paso.
La familia ya había atravesado una situación compleja años atrás, cuando Carlos Alberto, el hijo menor de la pareja, enfrentó un tumor durante su adolescencia. Aunque él también logró recuperarse tras recibir el tratamiento médico requerido.
En su nueva publicación, Ceballos propuso que Octubre no se reduzca a hablar de enfermedad: “Quiero hablar de vida, de prevención, de amor propio, de acompañarnos y de mirarnos con más compasión”. También recordó que detrás de cada diagnóstico hay mujeres con proyectos, deseos y planes por realizar.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD