El 14 de octubre de 2026 se desarrollaron múltiples movilizaciones en varias ciudades de Colombia, con el fin de manifestar su inconformidad ante varias decisiones emitidas durante el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella.
Una de las ciudades que tuvo mayor afluencia de público fue Pasto (Nariño), en la que se congregaron más de 5.000 personas, entre los que participaron varios sindicatos, docentes de la región, estudiantes de la Universidad de Nariño y organizaciones sociales, entre otros.
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Las concentraciones comenzaron durante la mañana en el sector conocido como Chapal, el Monumento al Trabajador y la sede de Torobajo de la Universidad de Nariño, según recopilaron medios locales. Desde esos puntos, los manifestantes avanzaron hacia la Plaza de Nariño, en el centro de la ciudad, donde se realizaron actos públicos, muestras culturales y una olla comunitaria.
Precisamente, en redes sociales se viralizó un video de este punto, ya que el lugar estaba bordeado de banderas negras y rojas. Sin embargo, internautas relacionaron estos símbolos con los alusivos al del grupo armado ilegal Ejército de Liberación Nacional (ELN), según información recopilada por Semana.
Ante esta situación, el grupo comunitario aclaró lo sucedido y recalcó que no existe ningún vínculo con la estructura guerrillera. En diálogo con Caracol Pasto, los manifestantes recalcaron que su intención fue acompañar con alimentos a los ciudadanos que participan en estas jornadas ciudadanas, e insistieron en que su labor no debe ser estigmatizada.
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“Nuestro fin es el de acompañar estos procesos, porque el hambre, siempre hemos considerado que es una gran generadora de violencias y pensamos que este es un apapacho y una forma de amar la ternura y la protesta”, indicó una de las líderes de la olla comunitaria a la cadena radial local.
Incluso, recordó que esta olla no solo ha sido implementada para la jornada del 14 de octubre, sino que ha venido registrándose desde el estallido social de 2021 en varias regiones del pacífico colombiano.
“Hemos estado acompañando protestas, marchas, colectivos, colegios, municipios. La Olla Popular estuvo en el Valle después de esta catástrofe, estuvo en Buenaventura también después. Ha sido muy activa, y aquí en Nariño hemos estado en diferentes municipios”, complementó.
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Consultados por el decreto que reglamenta la operatividad de la fuerza pública en las manifestaciones en el país, y ante una posible represión, el grupo social recalcó que “las ollas lo que tratamos es de crear precisamente esos espacios de paz y de tranquilidad. Esperamos que la gente lo entienda y se maneje de esa forma, porque la idea no es la violencia, no queremos violencia, pero igual estamos preparados por si algo llega a pasar”.
Balance de las manifestaciones en Colombia
En la noche del miércoles 14 de octubre, el presidente Abelardo de la Espriella afirmó que la movilización reunió a 62.000 personas en todo el país, una cifra que, a su juicio, contrastó con el respaldo mayoritario a sus iniciativas.
En su intervención, el mandatario calificó como una “pequeña minoría” a quienes participaron en las protestas opositoras del miércoles 14 de octubre en Colombia, una jornada realizada 68 días después del inicio de su administración y presentada como el primer gran pulso callejero contra su Gobierno.
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“La mayor afluencia fue, hoy, de 62.000 personas, esa es la realidad. Y este número nos da cuenta de algo básico, sencillo, elemental: es una pequeña minoría la que quiere parar a Colombia”, afirmó el Presidente en un video sobre la seguridad durante las movilizaciones.
El mandatario indicó que el 98% de las concentraciones transcurrió sin incidentes y aseguró que su Gobierno respetará las manifestaciones que mantengan ese carácter. “Si así lo hacen, bien pueden hacerlo todos los días; el Gobierno no tiene problema con la marcha pacífica”, señaló.
No obstante, detalló que hubo seis intervenciones de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (Undmo), también conocido como el antiguo Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad): dos veces en Bogotá, dos en Ibagué y una en Popayán y Medellín. De la Espriella sostuvo que los operativos fueron necesarios para controlar actos vandálicos cometidos por grupos que se apartaron del carácter pacífico de la protesta.
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