Agregar Infobae enGoogle

Bogotá concentra 1.583 buses eléctricos, el 15% de los vehículos cero emisiones de América Latina

La capital avanza en la modernización de su sistema de transporte gracias a un modelo de financiación compartida, con impactos positivos en el ambiente urbano y la salud de los habitantes, y el desafío de fortalecer la infraestructura energética para responder a la nueva demanda

TransMilenio prevé incorporar 631 nuevos buses eléctricos entre 2026 y 2028. - crédito Ministerio de Comercio, Industria y Comercio

Bogotá alberga 1.583 buses eléctricos, lo que equivale al 15% de los vehículos cero emisiones que circulan en América Latina, de acuerdo con cifras citadas por El Tiempo. Este volumen convierte a la capital colombiana en protagonista de la transición hacia la movilidad sostenible en la región, junto a ciudades como Santiago y São Paulo, reconocidas por la red C40 Cities como líderes en el avance de la electromovilidad.

En el sistema TransMilenio, la flota total asciende a 10.431 buses, con 1.226 unidades que operan en el sistema zonal y 357 dedicadas a rutas alimentadoras. Según detalló el diario, con base en información oficial, desde el 31 de julio de 2026, uno de cada seis buses eléctricos del continente circula por las vías bogotanas.

La administración local proyecta que entre 2026 y 2028 se sumen 631 buses eléctricos adicionales, reemplazando vehículos con más de 15 años de servicio. El objetivo es que para 2027 la ciudad disponga de 2.297 buses cero emisiones.

PUBLICIDAD

La integración de estos vehículos no solo responde a la meta de renovar la flota, sino también a la necesidad de adaptar el transporte público a las nuevas infraestructuras viales. Según el medio, los nuevos buses eléctricos estarán habilitados para operar tanto en carriles exclusivos como en carriles mixtos, lo que facilita su incorporación en corredores como la avenida 68 y la avenida Ciudad de Cali. Pedro Mauricio Gutiérrez, gerente general de TransMilenio, afirmó al mismo medio que estos buses presentan características técnicas para adaptarse a diferentes troncales y etapas de obras.

La electrificación del transporte público busca reducir las emisiones y la contaminación sonora en la ciudad. - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

El impacto ambiental de la flota eléctrica se evidencia en la reducción de las emisiones contaminantes. De acuerdo con estimaciones de C40 Cities citadas, la operación de estos vehículos está evitando la emisión de más de 10 millones de toneladas de CO2 anuales, cifra equivalente a retirar de circulación más de dos millones de automóviles a gasolina durante un año. Además, la reducción en los niveles de contaminación sonora beneficia tanto a pasajeros como a residentes de las zonas próximas a los corredores de transporte. Ilan Cuperstein, director regional de C40 Cities para América Latina, aseguró al diario que la entrada en funcionamiento de los buses eléctricos mejora la calidad del aire y contribuye directamente a la salud de la población.

La satisfacción de usuarios y conductores también se ha hecho patente. El Tiempo recogió testimonios de pasajeros que optan por esperar un bus eléctrico, valorando el confort, la ausencia de ruido y la posibilidad de cargar dispositivos móviles durante el trayecto. Para los conductores, la disminución de vibraciones y ruidos supone una reducción en el estrés y en los problemas de salud asociados a la operación diaria.

PUBLICIDAD

El avance de Bogotá en electromovilidad se sustenta en un modelo de cofinanciación entre el Distrito y la Nación. El 31 de octubre de 2025, la alcaldía de Carlos Fernando Galán y el gobierno suscribieron un acuerdo por 1,5 billones de pesos destinados a la adquisición de 269 buses eléctricos biarticulados y articulados duales. Según reportó el diario, la Nación aporta 938.000 millones de pesos y el Distrito 564.000 millones. Esta operación representa la primera compra de flota eléctrica de esta magnitud en Colombia.

El esquema de cofinanciación entre la Nación y el Distrito contempla recursos por $1,5 billones. - crédito Agencia Andina

Expertos consultados por el medio, como Darío Hidalgo de la Universidad Javeriana, sostienen que la cofinanciación es un esquema eficiente para acelerar la renovación del parque automotor y avanzar en la transición energética. Hidalgo explicó que el modelo permite cumplir objetivos de salud pública, mitigación del cambio climático y sostenibilidad financiera, al tiempo que reduce costos para la ciudad.

La infraestructura de soporte ha debido evolucionar en paralelo. Según declaraciones de Pedro Mauricio Gutiérrez, actualmente se están electrificando diez patios del sistema, entre los que destacan el Portal El Vínculo, en Soacha, y el de la calle 6.ª, en el centro de Bogotá. No obstante, la ciudad afronta retos derivados de la limitada capacidad energética y la presión sobre las redes de transmisión, en particular las líneas Chivor Norte y Sogamoso, que aún no están operativas en su totalidad debido a conflictos con propietarios y comunidades.

La necesidad de fortalecer la infraestructura energética resulta fundamental ante el creciente número de vehículos eléctricos, sistemas de transporte y viviendas que demandan energía. De acuerdo con El Tiempo, la solución pasa por acelerar los proyectos de transmisión y garantizar que el suministro no se convierta en un obstáculo para la expansión de la electromovilidad en la ciudad.

La flota eléctrica de Bogotá está distribuida entre el sistema zonal y los servicios alimentadores. - crédito @ClaudiaLopez/X (archivo)

Según el reporte, se espera que la experiencia bogotana sirva de referencia para impulsar nuevas inversiones públicas en transporte sostenible y superar la barrera de los 10.000 vehículos cero emisiones en circulación en América Latina.

PUBLICIDAD