Una cría hembra de mono cariblanco fue rescatada en Antioquia tras permanecer en cautiverio dentro de un apartamento en Medellín.
El operativo, realizado por el Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) y el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, reveló un caso de maltrato: le recortaron los cuatro colmillos y presentaba fracturas, heridas abiertas y signos de sometimiento prolongado.
Un rescate impulsado por la denuncia ciudadana
El rescate del mono cariblanco (Cebus albifrons) se concretó gracias a una denuncia ciudadana sobre la tenencia ilegal de fauna silvestre en una vivienda de Medellín. Según informó el CAV del Valle de Aburrá, la intervención requirió varias verificaciones hasta dar con el apartamento donde el animal era mantenido como mascota.
PUBLICIDAD
Durante la primera visita, la persona responsable del primate negó la entrega voluntaria, pero al día siguiente, tras contacto telefónico, accedió a entregar la cría a las autoridades ambientales.
De acuerdo con el reporte del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, los profesionales constataron al recibir al animal que no vocalizaba con normalidad y emitía llantos asociados al dolor. El examen físico reveló fractura en una extremidad posterior, laceraciones en la piel, lesiones en la cola y bajo peso.
Además, los veterinarios identificaron que los cuatro colmillos del animal habían sido recortados, una práctica utilizada para reducir el riesgo de mordeduras y facilitar su manipulación como mascota, según explicaron los especialistas de la entidad en un comunicado.
PUBLICIDAD
Impacto físico y conductual del cautiverio
Los especialistas del CAV y de la Universidad CES, que asumieron el manejo clínico del animal, detallaron que la cría presentaba múltiples lesiones compatibles con un historial de encierro y manipulación forzada. Entre las afectaciones más graves, los veterinarios documentaron una fractura en la tibia, heridas abiertas y lesiones inflamatorias en el labio superior, además de marcas derivadas del uso prolongado de pañales y correas.
El proceso de amansamiento, reflejado en la conducta del animal, evidenciaba la alteración de sus patrones naturales y la interrupción del aprendizaje social propio de la especie. Según los biólogos, el aislamiento del grupo familiar durante etapas clave compromete el desarrollo y reduce notablemente las probabilidades de reintegrar a la cría a su hábitat natural.
Andrés Gómez, supervisor del CAV, explicó que este caso representa una de las secuelas del tráfico ilegal de fauna silvestre en el área metropolitana de Medellín. “Encontramos después de su valoración física una fractura en la tibia, secuelas con heridas abiertas, lo que indica que aquel animal estaba con algunas cuerdas o cinturones, atado a su lugar de cautiverio, con nutrición baja y con los colmillos cortados”, declaró el funcionario.
PUBLICIDAD
Un fenómeno impulsado por el tráfico ilegal de fauna
El mono cariblanco no es una especie nativa de la cuenca del Valle de Aburrá. Su presencia en la zona urbana se relaciona directamente con el comercio irregular de especies silvestres, una actividad que altera ecosistemas y afecta las poblaciones en sus lugares de origen.
De acuerdo con el Área Metropolitana, la tenencia ilegal de animales silvestres compromete la biodiversidad y expone tanto a los humanos como a los animales a riesgos sanitarios.
La entidad ambiental recordó: “Cada compra alimenta la cadena de tráfico de fauna; la denuncia ciudadana permite salvaguardar estas vidas, pues los animales silvestres pertenecen a la naturaleza y no a los hogares”.
PUBLICIDAD
Con base en datos proporcionados por el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (Cavr), desde 2024 ingresaron 61 individuos de mono cariblanco, todos víctimas del tráfico ilegal.
Consecuencias para la fauna y llamado a la comunidad
El caso de esta cría de mono cariblanco rescatada en Medellín pone en evidencia las graves afectaciones físicas y conductuales que sufren los animales silvestres al ser extraídos de su hábitat y sometidos al cautiverio. La separación temprana del grupo familiar interrumpe procesos de aprendizaje y socialización, lo que disminuye las posibilidades de rehabilitación y liberación posterior.
Las autoridades ambientales reiteraron el llamado a la población para no comprar, vender ni mantener animales silvestres como mascotas. Para denunciar casos de tráfico o tenencia ilegal, la comunidad puede comunicarse a través del correo electrónico atencionausuario@metropol.gov.co o al servicio de la Policía Ambiental por medio del número 123.
PUBLICIDAD
El caso de la cría rescatada en Antioquia se suma a una larga lista de víctimas del tráfico ilegal de fauna silvestre. Los especialistas del Área Metropolitana del Valle de Aburrá continúan con el protocolo sanitario y de rehabilitación de la cría, con el objetivo de salvaguardar su vida y, si es posible, devolverle la oportunidad de regresar a un entorno natural.