Gran jurado acusa a venezolano baleado por ICE en Texas de agredir a agentes con su auto

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Austin, 21 oct (EFE).- Un gran jurado federal acusó formalmente al migrante venezolano Wilber Garcés de agredir a dos agentes federales usando su vehículo como “arma mortal y peligrosa”, un mes después de que un agente de inmigración le disparara en la espalda durante su arresto en Austin (Texas), según documentos judiciales.

La acusación formal se presentó el 20 de octubre, justo un mes después del incidente, ante la corte federal del Distrito Oeste de Texas.

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El gran jurado mantiene el único cargo que la Fiscalía había presentado contra el migrante venezolano en una denuncia penal en septiembre: agredir, resistir, impedir y obstruir a un funcionario federal. De ser declarado culpable, podría enfrentar hasta 20 años de prisión.

“Lo que podemos decir es que él niega los cargos y espera su día en la corte”, dijo a EFE Fabiana Meléndez, portavoz de su abogada de inmigración, Kate Lincoln-Goldfinch.

El documento introduce, sin embargo, dos cambios respecto a la denuncia inicial. Incluye como presuntas víctimas a los dos agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que participaron en el operativo, identificados solo como L.G. y D.F. Además, señala expresamente el vehículo como el arma empleada.

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En la declaración jurada que acompañaba la denuncia de septiembre, el único contacto físico descrito era el del espejo retrovisor del automóvil de Garcés, que según los agentes golpeó en el torso a L.G. cuando el venezolano arrancó durante la parada.

La acusación formal no precisa a qué momento del incidente se refiere ni menciona el disparo.

Lincoln-Goldfinch visitó a Garcés el martes y lo encontró recuperándose y con mejor ánimo, según su portavoz. Sin embargo, “la herida en la espalda sigue abierta y sangra con frecuencia”. Meléndez añadió que el venezolano recibe atención médica y espera comenzar pronto con terapia física.

El venezolano se encuentra bajo custodia federal en el condado de Karnes, en el sur de Texas, según su abogada. La demanda de hábeas corpus que su defensa presentó para pedir su liberación y frenar su deportación quedó en suspenso mientras avanza el proceso penal.

Según la declaración jurada, L.G., el agente que abrió fuego, le dijo por teléfono a su compañero que Garcés había intentado golpearlo con su auto y que él había disparado su pistola.

L.G. no llevaba cámara corporal. D.F. sí la llevaba, pero la apagó durante la persecución, después de perder de vista a ambos vehículos.

Garcés, por su parte, aseguró a un investigador federal que la camioneta de L.G. impactó su automóvil y lo hizo girar sobre sí mismo. Según su relato, una vez detenido el vehículo, el agente disparó a través de la ventanilla trasera derecha y la bala lo alcanzó en la parte superior de la espalda.

El venezolano reconoció que ignoró la orden de salir del auto y arrancó. Explicó que había pedido a los agentes que le dejaran estacionarlo para que su esposa pudiera recogerlo, porque sabía que iba a ser detenido.

Garcés llegó a EE.UU. en diciembre de 2023 a través de la aplicación CBP One y solicitó asilo. Un juez de inmigración ordenó su deportación en ausencia tras una audiencia a la que no se presentó, según Lincoln-Goldfinch. EFE