São Paulo, 19 oct (EFE).- Un tribunal de São Paulo condenó a una mujer a cuatro años de prisión por fingir su propio secuestro para extorsionar a su madre y pedirle un rescate de 3.500 reales (apenas 700 dólares), con el que pretendía pagar unas deudas contraídas en plataformas de apuestas en línea, informaron este lunes fuentes judiciales.
La sentencia, a la que tuvo acceso EFE, recoge que entre el 30 de enero y el 2 de febrero de este año, la mujer fingió su secuestro para obtener dinero de su madre y saldar deudas con prestamistas, algo para lo que empleó a su hija de siete años.
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A petición de la condenada, la niña le contó a su abuela que un hombre se había llevado a su madre en un coche, tras lo que la primera empezó a enviar mensajes en los que afirmaba que dos hombres la habían secuestrado, uno de ellos armado, y que la matarían si no se pagaba el rescate.
En un primer momento, exigió 5.000 reales (cerca de 1.000 dólares / 882 euros), aunque luego rebajó la cantidad hasta 3.500 (algo menos de 700 dólares).
La víctima sospechó de la historia, pero ante la insistencia y la posibilidad de que la vida de su hija corriera peligro realizó la transferencia mediante Pix, el sistema brasileño de pagos instantáneos.
Sin embargo, nunca hubo un secuestro y la condenada pasó parte de ese tiempo en casa de un amigo, que sólo sabía que ella había inventado una situación para obtener dinero, pero desconocía los detalles.
Durante el juicio, declaró que había contraído deudas debido a su adicción a las apuestas en línea, recientemente prohibidas en todo el país por el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.
La jueza Ely Amioka concluye en la resolución que los hechos constituían extorsión y no estafa, como solicitaba la defensa, porque la madre entregó el dinero "precisamente por miedo a que mataran a su hija".
En este sentido explica que, en el delito de estafa, la víctima entrega sus bienes "porque ha sido inducida a error, sin sufrir coacción", mientras en la extorsión la entrega se produce como consecuencia de una amenaza grave que causa "terror psicológico".
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Por todo ello, el tribunal condenó a la mujer a cuatro años de cárcel, que se conmutarán por el mismo periodo de trabajos en favor de la comunidad y libertad vigilada.
Además, deberá donar un salario mínimo brasileño (casi 300 dólares) a una organización benéfica de su municipio. EFE
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