Paraguay recibe octubre con un plato de jopará, el guiso que aleja el hambre

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Asunción, 1 oct (EFE).- Las familias paraguayas prepararon este jueves desde muy temprano el tradicional jopará, un guiso a base de porotos (frijoles), maíz, calabaza, verduras y distintos tipos de carnes que se cree aleja de sus hogares al Señor Octubre, o Karaí Octubre en guaraní, un personaje al que la tradición popular vincula con escasez y hambre.

En Asunción, la capital de Paraguay, la Municipalidad instaló una cocina en un centro cultural y repartió cientos de platos del guiso, con el que los comensales esperan atraer la abundancia a sus mesas para lo que resta de año y el entrante.

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"El 1 de octubre es un día emblemático para nosotros", dijo a EFE el promotor cultural de la Municipalidad de Asunción, Clemente Cáceres, al explicar que esta tradición tiene unos 150 años en Paraguay.

La costumbre, como casi todas en este país suramericano, tiene origen en la mezcla entre el pueblo indígena guaraní y los colonos españoles que llegaron al territorio de lo que hoy es Paraguay en los primeros años del siglo XVI y notaron que los nativos comían "desenfrenadamente" todo lo que tenían a la mano y repetían el ciclo cada 28 días, de acuerdo con Cáceres.

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Esto, dijo el promotor cultural, era una manera de honrar y agradecer los favores del dios Kurupí, que los guaraníes creían era responsable de la abundancia, la procreación y la fecundidad.

"Los guaraníes no querían salir de su costumbre de comer mucho, pero pasa que los españoles tenían que comer también (...), entonces les crearon a los nativos, posiblemente los franciscanos, un personaje que se llama Karaí Octubre, Don (o Señor) Octubre", señaló Cáceres.

Inicialmente, los españoles crearon el mito como una forma de administrar mejor los alimentos en los asentamientos del país y evitar que los guaraníes, siguiendo su tradición de honrar a Kurupí comiendo todo lo que les proveyó en un ciclo lunar, devoraran los alimentos.

"(Les dijeron) que iba a salir un personaje de los montes, y que si llegaba y destapaba las ollas y no encontraba comida les iba a echar maldiciones, vendría una hambruna hasta la próxima cosecha", indicó.

En aquella época, los españoles buscaban administrar el locro, un guiso a base de frijoles que se come en toda Suramérica, aunque con distintos nombres.

Con el tiempo, el plato pasó a conocerse en Paraguay como jopará, un vocablo guaraní que puede traducirse como mezcla o combinación.

El paso del tiempo también determinó que los paraguayos escogieran el 1 de octubre, solo pocas semanas después del fin del corto invierno del país, para continuar con la tradición de comer este guiso para alejar la miseria.

Todo porque, según Cáceres, el miedo al Karaí Octubre "quedó patente en el pueblo", que llena las ollas de humeante guiso para demostrar al señor del hambre que en sus hogares se administran bien los alimentos.