El invento es tan original como práctico. Se trata de una especie de plantilla con un generador eléctrico incorporado.
Se puede ubicar en cualquier calzado y se activa con la presión que ejerce el talón al caminar. Luego, la energía puede canalizarse a cualquier cosa, desde una luz hasta un cargador de baterías.
Uno de los objetivos del sistema es dar electricidad a las regiones de Filipinas que no tienen suministro. Esto podría ser utilizado en muchas regiones pobres a lo largo del mundo.
Angelo Casimiro, el inventor, decidió presentar su proyecto en la Feria de Ciencia 2014 de Google. Para eso armó un video en YouTube.
"El proyecto es ideal para la ropa inteligente y vestimenta deportiva que se pueda sincronizar de forma inalámbrica con tu smartphone o tu smartwatch", explica en el video.
Según sus cálculos, en su actual estado de desarrollo, el sistema permite cargar una batería de 400 miliamperios hora con ocho horas consecutivas de ejercicio. Evidentemente, necesita ser mejorado para que sea más efectivo.
Su expectativa es que en un futuro reciente los grandes fabricantes de calzado deportivo incorporen una versión más avanzada de su generador en las zapatillas.
Más Noticias
Critican a José Madero por ácido comentario sobre Freddie Mercury: “¿Cuándo el vato ya tenía sida?"
El cantante es cuestionado en redes sociales tras reaccionar con molestia al ser comparado con el fallecido vocalista de Queen

Precio del aceite de oliva en España este 2 de noviembre
España es líder mundial en superficie, producción y comercio exterior en aceite de oliva, por lo que es importante conocer su comportamiento en el mercado

Precio de la gasolina en España 2026: las tarifas más altas y más bajas hoy
Además del valor promedio de las gasolinas en España, consulta los costos más baratos

Tenga en cuenta: Así se regirá el Pico y placa en Medellín hoy, lunes 2 de noviembre de 2026
Esto le interesa si va a manejar en la ciudad

Las confesiones de una joven “unicornio” del mundo swinger: amistad sexual con parejas y los hombres que rompen códigos
Ana tiene 29 años, vive en Córdoba y entra sola a fiestas donde casi todos llegan de a dos. Según el primer censo, las chicas como ella representan apenas el 6% de la comunidad de intercambio de parejas en Argentina
