Chantel Jeffries es una modelo de 21 años que se hizo conocida mundialmente por encontrarse en el auto de Justin Bieber el día que lo detuvieron en Miami por manejar borracho y drogado.
Tras el episodio, ellos viajaron juntos a descansar a las playas de Panamá. Sin embargo, ahora reniega de su nueva vida con semejante exposición.
Lo que más le molestó a Chantel es que todo el mundo dijera que ella es, en parte, quien lleva al músico por el mal camino ya que en el pasado habría apuñalado a alguien y habría sido detenida en más de una oportunidad, aunque se encargó de desmentirlo.
"No fui arrestada cinco veces, como se dijo en la prensa. Nunca ataqué física ni psíquicamente a nadie", afirmó la joven modelo.
Su abogado, Matt Morgan, dijo a TMZ que a los 18 fue detenida por un incidente menor, que luego que desestimado por no tener evidencia suficiente. Además, aclaró que sólo tiene "infracciones de tránsito".
Chantel afirmó que ahora se dedica a estudiar y no sueña con tener publicidad gracias a sus encuentros con el cantante canadiense, de 19 años: "Soy una estudiante a tiempo completo, que disfruta de una vida normal, libre del escrutinio público y las críticas, hasta ahora. Lo que me pasó no está bueno".
Más Noticias
App de transporte, Lyft, pagará USD 272,5 millones por clasificar mal a sus choferes
El 87% del dinero irá directo a los conductores, pero el acuerdo no obliga a la empresa a tratarlos como empleados de ahora en adelante
Resultados ganadores del Super Once del 2 octubre
Como cada viernes, aquí están los números ganadores del sorteo dado a conocer por Juegos Once

Hito en los Países Bajos: logran por primera vez en 20 años una cosecha de arroz
Un proyecto piloto entre Ámsterdam y La Haya prueba 30 variedades del cereal con el objetivo de convertir los campos pantanosos, hasta ahora destinados al ganado, en cultivos sostenibles que eviten la degradación de la turba

Costa Rica rompe una racha negra de 353 días, golea a Nicaragua y busca evitar caer en la Liga B
La victoria en Managua no solo significó un debut soñado para Bryan Ruiz como director técnico interino y el fin de una pesada racha de 353 días sin ganar, sino también un tanque de oxígeno vital en la dramática lucha del combinado patrio por no descender a la Liga B del torneo regional
