Mariana Fabbiani comparte sus experiencias de viaje (Foto. Cristian Welcomme)
Mariana Fabbiani comparte sus experiencias de viaje (Foto. Cristian Welcomme)

Por Verónica Salatino

"Nada, absolutamente nada volvió a ser igual en mi vida luego de viajar sola", sentencia sin un atisbo de duda en su voz Liz Silber, que hace pocos meses, a sus 40 años, decidió empacar y volar a Nueva York para "tener una cita conmigo misma", según sus propias palabras.

"Fue una experiencia que me generó fortaleza y me ayudó a darme cuenta de que puedo desenvolverme más allá del caparazón de mi familia", recuerda María Laura Slucise (40) sobre su visita a México hace poco más de 3 años.

Los testimonios de quienes se lanzan solas a la aventura de abandonar por unos días la rutina y trasladarse a otras ciudades -por más cerca o lejos que se encuentren- son unánimes: se trata de una experiencia recomendable, que propicia la conexión con una misma y, en muchos casos, genera cambios y toma de decisiones profundas. Y, según los datos del mercado, las mujeres somos más propensas a hacerlo que los hombres.

"Viajé sola bastante antes de tener hijos", rememora Mariana. "Al principio da miedo, te da una sensación de vértigo porque no sabés cómo va a ser y qué te va a pasar cuando estés con vos misma, pero creo que alguna vez en la vida hay que hacerlo. Es más, estoy segura de que de vez en cuando hay que repetirlo, aunque más no sean unos días como retiro espiritual", se explaya.

Y si te cuento los motivos…

(Shutterstock)
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Según enumeró la bloguera Patricia Cuni para Skyscanner, uno de los sitios de búsqueda de viajes líder a nivel mundial, existen por lo menos 10 razones por las cuales viajar solas es la mejor elección que podemos hacer. Entre ellas, están las obvias como elegir libremente el lugar que queremos conocer sin pedir permiso ni tener que consensuar con nadie, o hacer todo a nuestro propio ritmo, pero hay una que, en base a los testimonios recogidos, es la que marca la diferencia: "La primera vez que viajes sin nadie te darás cuenta de lo capaz que eres de valerte por ti mismo en la ruta, de cómo consigues comunicarte con los lugareños pese a no hablar ni una palabra en su idioma", resume Cuni.

Eso mismo es lo que destaca María Laura de su propia experiencia: "Me descubrí muy independiente, que me gusta estar sola y darme cuenta de que puedo valerme por mí misma y que no dependo de otras personas. Eso me hizo sentir bien".

Es que, tal como afirma la psicóloga Gisela Taba, del Centro de Estudios Especializado en Trastornos de Ansiedad (CEETA), el hecho de estar sin nadie en un lugar diferente al de todos los días, nos ubica en una situación de elecciones, de un disfrute distinto de nuestros propios tiempos, nos aleja del ruido cotidiano y, si lo sabemos aprovechar más allá de la mera distracción, puede dar espacio al autodescubrimiento y la realización.

"En mi caso, fue un viaje de empoderamiento absoluto. No lo planteé como tal en un principio, pero siempre presentí que iba a ser una experiencia determinante en mi vida y así fue. Me conocí, me descubrí con un montón de facetas que nunca había notado en mí; me acepté totalmente despistada y distraída, por ejemplo, cuando yo siempre creí que era todo lo contrario y me amigué con esa idea. También aprendí a reírme de mí misma, aproveché para pensar mucho, pero sobre todo para conectarme con el placer, con el aquí y ahora, y con mimarme, pensar en mí y en nadie más que en mí. Fue un viaje sanador. ¡No veo la hora de volver a hacerlo!", cuenta, entusiasmada, Liz.

Los motivos para viajar solas son tantos como mujeres hay en el mundo. Cada una tiene el suyo. Están quienes huyen de algún desamor, quienes tratan de encontrarle un sentido a su presente, quienes simplemente quieren darle rienda suelta a su espíritu aventurero, quienes quieren conocer otras culturas, quienes no tienen con quién compartir unas vacaciones y eligen tomárselas de todos modos, o quienes se propusieron hacerlo como un desafío o una prueba a superar.

No importan las razones, en la mayoría de los casos, si bien el punto de partida es diferente, el resultado final es el mismo: vuelven más sabias, más conectadas con su esencia, y dueñas de su poder.

"Los viajes ayudan a conocerse, a acompañarse, a contar con una, conectás mucho con vos misma y tenés mucho diálogo interior. Por supuesto, cuando te vas sola también extrañás, pero eso ayuda a darte cuenta del valor de los afectos", dice Mariana.

Viajar sola para volver empoderadas (Shutterstock)
Viajar sola para volver empoderadas (Shutterstock)

¿Adónde vamos?

Primera en la lista de lugares elegidos para viajar solas se encuentra Europa. Según cuenta Gastón Tudesco, gerente comercial de TTS Viajes, si bien es el continente preferido por las viajeras solitarias, no todas optan por el mismo punto del mapa: "Las mujeres más grandes suelen elegir un circuito armado, donde no tengan que preocuparse mucho por nada y les genere seguridad durante todo el recorrido, pero entre las más jóvenes es cada vez más frecuente elegir un solo país o una región y recorrer cada rincón, o bien ir armando el itinerario en base a lo que surja en el momento, a las recomendaciones o a los grupos de amigos que se vayan formando a lo largo del viaje".

España, Francia, Italia, Inglaterra y Alemania están, según Tudesco, entre los destinos más solicitados. "Algo que muchas argentinas están eligiendo es armar un viaje exclusivamente a Barcelona por varios motivos: es una de las puertas de entrada a Europa más económicas, el idioma no crea barreras, tiene cercanía a muy buenas playas, la ciudad en sí es súper interesante y, además, presenta la opción de tomar un crucero para alargar la estadía", suma.

Pero hay más: la sorpresa de los últimos años está a cargo de Nueva Zelanda, que se convirtió en un lugar cada vez más elegido para el turismo joven. "Además de sus playas increíbles, tiene lugareños extremadamente amables", explica Tudesco.

En tanto, quienes pretenden algo más económico y cercano, la Patagonia argentina así como el Norte (a veces combinado con Bolivia y Perú) encabezan la lista local.

Por supuesto, muchos de estos destinos también son los favoritos de ellos, sin embargo los operadores son contundentes al respecto: las mujeres llevamos la delantera en este asunto, tanto para viajar solas como para decidir el próximo lugar al que se trasladará la pareja o la familia entera. "Las compras de mujeres representan un 60% versus las realizadas por los hombres, que representan un 40%", afirman desde Atrápalo.

En tanto, según datos aportados por Avantrip.com, tomando en consideración la cantidad de pasajes adquiridos en el último mes, las mujeres que viajaron solas representaron un 54%. Y si hablamos de toma de decisiones, en la creciente Turismocity, el 63% son usuarias.

Por último, Miami también está en el top 5 de ciudades elegidas por nosotras y, según Almundo, el 10% del total de sus viajeras se inclina por esta opción, seguida de cerca por Barcelona y Madrid, y un poco más lejos por Cancún, Riviera Maya y Río de Janeiro.

Más allá del lugar o la cantidad de días que tengas, lo importante es que te animes a esta experiencia que, como dice Mariana, "recontra recomiendo porque está buenísima y te ayuda a conocerte". ¡A armar las valijas!

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