"Canela es mis ojos y una extensión de mi brazo": una historia de amor en el Día Mundial del Perro

María Sol Campos tiene 40 años y es no vidente. Hace cinco años comparte su día a día con su fiel compañera, una golden retriever llamada Canela, su perro guía. La historia de cómo le salvó la vida
María Sol tiene 40 años , es no vidente y hace cinco años que conoció a Canela, que la ayudo no solamente a acostumbrarse a su día a día, sino a reconciliarse con su situación (Facebook EPGA)

Cuando desde la Escuela de Perros Guía le avisaron a María Sol Campos que le asignarían un perro lazarillo supo de inmediato que su vida iba a cambiar para siempre.

Recuerda perfectamente el día: el 30 de septiembre del 2013 se trasladó desde el partido bonaerense de Las Flores a la localidad de Berazategui, donde está la escuela, para hacer el curso de adaptación y vinculación con quién se convertiría en "sus ojos", como ella misma la describe. "Mi primer acercamiento con Canela fue mágico; nos elegimos mutuamente en el momento en el que se me acostó en los pies, desde ese entonces es mi gran compañera", confesó María Sol Campos, contactada por Infobae para contar su historia en una fecha tan especial como el 21 de julio, el Día Mundial del Perro.

Cinco años después de ese encuentro, Campos no concebiría su vida sin Canela: "Es mucho más que mi perro guía, es una compañía fiel y está siempre conmigo".

Canela se acercó a María Sol hace cinco años, se recostó en sus pies y desde entonces no se separó de ella (Facebook Perros guía)

Campos nació a los cinco meses de gestación y eso le trajo dificultades en la visión. En 2001, a raíz de un desprendimiento de retina, comenzó a perder la visión, y fue necesario el uso del bastón verde, que identifica y ayuda a personas con baja visión.

A pesar de las dificultades, estar quieta no era una opción para María Sol. En 2012 se enteró por televisión de una campaña de usuarios de perros guía en el país que quería lograr la sanción de Ley 26.858, que permite a las personas con perros lazarillos ingresar a espacios y medios de transporte públicos y privados. "Me contacté con ellos y junté firmas en Las Flores. También fui a una reunión del Club de Leones donde conocí a Carlos Botindari y a Hugo De Arce, los iniciadores de la primera Escuela de Perros Guía", describió. Desde ese entonces, María Sol guardó su contacto con la certeza de que algún día le podría servir.

Su vista se iba deteriorando más y más. Pero un día, María Sol leyó, con mucho esfuerzo y con la poca visión que le quedaba en ese entonces, una nota sobre la Escuela de Perros Guía que le devolvió las esperanzas. Con una foto de Canela en tapa, contaba que ya había dos perros listos para entregar. "Me animé a escribirle a Carlos y luego me llamaron para decirme que iba a tener a uno de ellos", dijo emocionada.

La constante tarea del perro guía

Los perros guía tienen son los ojos de las personas a las que asisten. Con el movimiento del manillar, la persona puede entender todo lo que su perro guía le marca. Finalizado su entrenamiento, los lazarillos, son capaces de entender órdenes como la de guiar a su dueño a ciertos lugares, alcanzar objetos o evitar obstáculos que se le podrían presentar. Son para la persona una importante compañía y una protección constante.

Hace cinco años que María Sol Campos comparte su vida con Canela (Getty Images)

"Canela es mis ojos. Es un vínculo difícil de describir, mágico; es mi guía pero es parte de mí. Es mi compañía", comentó y aseguró que su llegada la ayudó a aceptar la inevitable pérdida total de su la visión.

Canela fue la primera perro guía en egresar del programa. Según María Sol, Canela le dio más autonomía que un bastón. Todos los días la acompaña a su negocio, una tienda de regalos, velas, artesanías y muebles que ella misma fundó. Al mediodía, vuelven a casa, donde Canela tiene tiempo para jugar hasta que regresan al local a la tarde. "Te da mucho y hay que retribuirlo con momentos de juego", afirmó la dueña de Canela.

Canela es la primera perra en egresar del programa de perros guía

"Canela es la extensión de mi brazo izquierdo". Con el movimiento del manillar ella puede entender todo lo que su perra le marca. "Encuentro los lugares más rápido y camino más relajada. Le digo 'vamos a casa' y se para en la puerta. O 'vamos al banco' y me lleva a las escaleras del banco".

La dueña de Canela nunca va a olvidar la libertad que sintió cuando pudo caminar por la orilla del mar sin la necesidad de que nadie más que Canela la acompañase. Hoy la vida de María Sol está llena de proyectos. Desde hace 10 años colabora con "Miradas en relieve", una institución para personas con dificultades visuales y ciegos, que actualmente preside. El fin es ayudar a conseguir elementos como anteojos, bastones y cuadrillas de braille y difundir la problemática y las posibilidades como el uso del bastón verde o blanco.

Hoy Canela es más que un perro para María Sol, es una compañía y ejemplo del programa de perros guías

Cómo funciona la Escuela de Perros Guía 

"Los perros guía logran que muchas personas con discapacidad visual puedan, en primera instancia, recuperar su independencia e integración social. Las ayudan a recuperar la confianza, reducir su estrés al permitirles alcanzar objetivos en sus actividades habituales y evitar accidentes.", describió a Infobae Carlos Botindari, el director de la institución.

Actualmente hay 14 perros en preparación: 7 se encuentran atravesando el período de socialización y 7 ya se encuentran en su etapa de entrenamiento junto con especialistas entrenados por Royal Canin, preparándose para cambiarle la vida a alguien.

El proceso de adaptación del perro guía no es complejo, pero requiere de un tiempo de adaptación entre el can y quien será el dueño (Getty Images)

Cómo es el entrenamiento 

En cuanto al entrenamiento que atraviesan los cachorros, ellos conviven durante un año con familias sustitutas que les enseñan a socializar para luego comenzar sus carreras de lazarillos en la escuela donde el proceso se divide en dos etapas. La primera de ellas consta de seis meses de adiestramiento intermedio para pasar luego a realizar otros seis meses de lo que llaman entrenamiento definitivo. "Los cachorros deben enfrentar también distintos tests que les permiten a los profesionales entender si están listos para ya ser entregados como perros guías", describió Botindari.

Un perro guía para todos 

En el futuro, la Escuela de Perros Guía tiene como proyectos comenzar también otro tipo de programas, ya que buscan expandirse y poder seguir contribuyendo así a la sociedad.

Uno de los programas que esperan adoptar es el de Terapia Asistida con Animales, destinado a niños que reciben tratamientos oncológicos. Se trata de un acto terapéutico en el que intervienen un especialista del área de la salud y uno en zooterapia junto a un animal adiestrado en el tratamiento de los pacientes, donde, empleando diferentes técnicas de rehabilitación, reeducación, estimulación física, psicosocial y emocional, buscan acompañar el momento del diagnóstico de un niño, ayudarlo a mejorar su salud y brindarle un sustento emocional durante el tratamiento.

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