Introducción al estilismo: cómo triunfar en la moda según los jóvenes estilistas argentinos más influyentes

El concepto del estilismo es algo indefinido por fuera del hermético universo de la moda. En miras de echar luz sobre uno de los trabajos más esenciales y desconocidos en la industria, Infobae dialogó con Joaquín Diaz, Ailén Zoe Monzón y María Blardone, tres jóvenes stylists argentinos que, con su trabajo, definen las tendencias locales

Estilismo de Joaquín Diaz para Daels, la marca belga-argentina del diseñador Juan Hernández Daels.
Estilismo de Joaquín Diaz para Daels, la marca belga-argentina del diseñador Juan Hernández Daels.

Luces. Cámara. Flash, flash. Cambio. Retoque. Marea de likes. Bienvenidos al nuevo mundo del espectáculo. La moda, prima donna del escenario digital, es víctima y victimaria de esta abundancia de información, de este exceso de imágenes en forma de bits. En este drama, el estilista es un nuevo héroe. Desmenuzando el estilo y las tendencias, construyendo composiciones y relatos impactantes y, por qué no, conmovedores que resisten al scrolleo más automático, el stylist crea novedad constante, universos paralelos y belleza a partir de lo mundano.

Puesto de una manera más simple, los looks de las fotografías de Vogue, el street style aparentemente casual de las celebridades y lo que Harry Styles usa en sus conciertos es, en casi todos los casos, el producto de la mente de un estilista. Su trabajo, lejos de reducirse al acto de vestir, tiene un efecto inconmensurable sobre el vestir: a través de su propio estilo, los stylists dan forma a la moda del momento y, tal vez, al estilo de una época. Es desde esta mirada que el concepto de estilista se expande de mero esteta a agente de cambio cultural. En miras de democratizar el entendimiento de este actor y echar luz sobre su relevancia, Infobae dialogó con los tres jóvenes estilistas argentinos que están dando forma al escenario visual y cultural local a través de la moda.

Joaquín Diaz

El estilista Joaquín Diaz mostrando su estilo personal.
El estilista Joaquín Diaz mostrando su estilo personal.

El trabajo de Joaquín Diaz (@joacodiazst) tiene algo de distancia, de frialdad brutalista y despojada que lo convierte en el mayor exponente del estilismo de high fashion argentino. Es, sencillamente, cool. Con un toque surrealista y perturbador, imprime su estilo a través de una ironía desapegada que se refleja en su trabajo con marcas como Daels, Trosman o Tramando y en un portfolio que parece el encuentro entre el MoMA, Reddit y un mosaico soviético. Si es que eso tiene algún tipo de sentido.

Y, sin embargo, si bien siempre estuvo en su interior, “en la facultad me criticaban por dibujar todo el cambio, no solo la prenda, pero eso era lo que más me divertía”, el encuentro con esta profesión fue un accidente o, tal vez, el resultado de una búsqueda inconsciente. “Iba mucho a BAF Week y un día vi a una mujer muy canchera que trabajaba ahí”, recuerda Joaquín. “Le pregunté qué hacía y me contestó que era estilista, que daba clases en Espacio Buenos Aires y me dijo que vaya a averiguar ahí”, agrega. Su interlocutora (que resultó ser Florence Arguello), pasó, entonces, a ser su profesora y, también, la primera persona a quien Joaquín asistió, una forma muy frecuente de adentrarse en este oficio.

El trabajo de Joaquín Diaz en Vogue México para Nous Etudions, la marca de la diseñadora argentina Romina Cardillo.
El trabajo de Joaquín Diaz en Vogue México para Nous Etudions, la marca de la diseñadora argentina Romina Cardillo.

El flujo constante de información del mundo digital no es algo que le moleste, es más, lo prefiere. “Agradezco estar viviendo la moda en este momento porque creo que la clave es sentirse estimulado”, explica, “pero a la hora de trabajar trato de delimitar qué me gusta de cada temporada, hay miles de referencias que ves todo el día con el celular”.

El esnobismo que se suele asociar a la moda no está en su vocabulario, “me fascina hacer tendencias y pensar en qué imponer”, explica Joaquín, ”en mi trabajo te llaman por mostrar algo diferente, los estilistas de grandes marcas proponen algo nuevo y muestran su estética”.

Daels por Joaquín Diaz, el mayor exponente del estilismo de high fashion argentino.
Daels por Joaquín Diaz, el mayor exponente del estilismo de high fashion argentino.

- ¿Cómo definirías el trabajo del estilista?

- Yo creo que ser estilista es ser un psicólogo de cuestiones vinculadas a la estética y resolverlas mediante tu gusto y tu cabeza, y también es un desafío constante porque no hay una idea muy clara sobre lo que hay que hacer para vivir de esto.

-¿La mejor parte de tu trabajo?

-Hacer fotos, el lado fashion de pensar la editorial y buscar la prenda. Buenos Aires es complicado para encontrar cosas nuevas así que me encanta esa búsqueda. También me fascina hacer desfiles.

-¿Y la peor?

-La parte económica y logística.

-¿Un consejo para los aspirantes a estilistas?

-Búsquense. La clave está en aprender el costado económico pero buscarse continuamente y hacer referencias a uno mismo. Así es como te convocan para un proyecto. Otra cosa que aprendí es no cerrarse a nada en lo estético porque uno va cambiando... es minuto a minuto.

Ailén Zoe Monzón

La estilista Ailén Zoe Monzón tiene una mirada sobre la moda que favorece el kitsch de lo nacional.
La estilista Ailén Zoe Monzón tiene una mirada sobre la moda que favorece el kitsch de lo nacional.

Conocí a Ailén Zoe Monzón (@ailenzoe) en la BAF Week unos años atrás. Se encontraba junto a Ca7riel, a quien había vestido para esa ocasión, y no pasó mucho hasta que comenzó a compartirme su mirada sobre la moda. La mejor manera de describir su estilo es a través de la noción de lo barrial, lo kitsch, de una mímesis estilizada de la estética popular nacional cuyos iconos van del sifón de soda al Gauchito Gil. “Me identifico con lo argentino, me parece genuino y real... esa cosa de la mirada eurocentrista me aburre”, comenta en diálogo con Infobae.

Su trabajo, orientado al estilismo de artistas y músicos y con un carácter fuertemente performático, puede ser definido, también, por contar con una cuota muy elevada de sensibilidad. “En ese mundo descubrí una mezcla entre lo fashion, lo puramente estético, y un desarrollo más sincero, más sensible”, explica, “y me pasa que los trabajos de moda que más disfruto son aquellos que tienen algo de esa búsqueda”.

Estos elementos se cuelan en su trayectoria ya que desde sus estudios de actuación, a su primer trabajo en vestuario y a ser asistente de la directora de arte Josefina Sierra Guzmán, su encuentro con el estilismo nace de un costado predominantemente humano y teatral.

Ca7riel por Ailén Zoe Monzón, una de las estilistas preferida por los artistas.
Ca7riel por Ailén Zoe Monzón, una de las estilistas preferida por los artistas.

Uno de los trabajos que más destaca es el estilismo para la rockstar feminista Marilina Bertoldi. “En un show de la última gira estaba hablando con una de las organizadoras y de repente me dice ‘¿vos sabes que esto que están haciendo con Marilina va a quedar en la historia, no?’, me re emocioné”, recuerda Ailén, “en el ímpetu de estar trabajando no te detenés a pensar en esas cosas”.

De hecho, la construcción de un vínculo y la tendencia a la conexión son elementos fundamentales de su impronta, “crear un diálogo con el cliente para lograr saber qué puede aportar cada uno y también para humanizar las relaciones es clave”, sostiene, “además te permite bajar el concepto a la realidad de las posibilidades que hay acá”.

La rockstar Marilina Bertoldi vestida por Ailén Zoe Monzón.
La rockstar Marilina Bertoldi vestida por Ailén Zoe Monzón.

-¿Cómo definirías el trabajo del estilista?

-El estilismo tiene que ver con embellecer a partir de cualquier noción de belleza, es una cuestión estética en la que prima lo que se ve a simple vista. Y también es un espacio lúdico y una búsqueda por comunicar la visión personal de cada uno.

-¿La mejor parte de tu trabajo?

-Ver el producto final.

-¿Y la peor?

-El costado que está más regido por las apariencias, la “perfo” constante... a mí no me sale ser quien no soy.

-¿Un consejo para los aspirantes a estilistas?

- Investiguen a la hora de encarar un proyecto y construyan una identidad y una estética propias. Eso es lo que te abre el camino.

María Blardone

El estilo personal de María Blardone, @onlyjustmaria para sus conocidos de la industria, refleja la impronta estética que favorece a la hora de trabajar.
El estilo personal de María Blardone, @onlyjustmaria para sus conocidos de la industria, refleja la impronta estética que favorece a la hora de trabajar.

“Mi nombre es María Blardone (@onlyjustmaria) pero trato de no usar mi apellido en mi trabajo y por eso encontré un pseudónimo que es Only Just Maria”, se presentó con un café en mano. La estética de María, tal vez incomprensible a simple vista, es sensorialmente subversiva. Con una frialdad futurista y una hostilidad anclada en lo reprimido, su universo parece hacer eco de la oscuridad y la complejidad de la laberíntica mente humana. Una imagen desaturada, analógica, de naturaleza amorfa y biológica como un manchón de tinta se aproxima al entendimiento más abarcable de su estilo que, en sus palabras, danza “sobre el límite entre la belleza y la fealdad”.

Un aura de misterio envuelve a este personaje que tiene algo de Dr. Jekyll y Mr. Hyde en esa dualidad repleta de matices. “Siempre me interesó lo social en la moda y lo que me atrae es ver la respuesta del otro lado”, comparte, “se enseña a la moda como algo muy elitista y a la gente no solo le interesa comprar ropa, quiere saber el por qué”.

De hecho, además de estudiar Comunicación de Moda en la Universidad de Palermo, María cursó algunas materias de Psicología, denotando su inquietud por desarrollar una mirada más orgánica, tanto en lo sensible como en lo morfológico, a la hora de pensar la indumentaria.

Ausencia de color y un foco en la morfología para la firma del cordobés Ignacio Mansur con estilismo de @onlyjustmaria
Ausencia de color y un foco en la morfología para la firma del cordobés Ignacio Mansur con estilismo de @onlyjustmaria

Hay dos extremos a los que se dirige la industria: en vez de interconectarse todo se está polarizando”, comenta María quien, además, es analista de tendencias, “las personas tienden a ir a un extremo o al otro y eso hace muy difícil el cambio y la evolución”. Este acercamiento a partir de una mirada conceptual y crítica explica la tensión, la violencia implícita que se hace presente en su trabajo.

En sus imágenes prima el juego con la línea y el plano, con el color yendo siempre al segundo plano, a partir de un encuentro teórico con la forma y un intento por destacar la naturaleza misma de la ropa, “no customizo porque trabajo mucho con emprendedores chicos y me interesa que la prenda se vea bien”.

Estilismo de @onlyjustmaria para DXYZ.
Estilismo de @onlyjustmaria para DXYZ.

-¿Cómo definirías el trabajo del estilista?

-El estilismo se puede ver de dos formas. Por un lado, lo creativo que es dirección de arte pura e implica hacer una composición, una obra de arte; por el otro, lo comercial que requiere que le rindas cuentas a un cliente, saliendo de tu zona de confort y adaptándote, incluso sacando una parte de un estilo para satisfacer los objetivos del cliente. El estilismo en sí es la tarea de vestir y armar determinada composición estilística con ropa y accesorios para una imagen.

-¿La mejor parte de tu trabajo?

-Como los proyectos son muy cortos trabajas máximo un mes en una campaña y eso está buenísimo para la gente que, como yo, necesita hacer cosas nuevas todo el tiempo.

-¿Y la peor?

-Es difícil vivir de este trabajo en Argentina. Además no se valora lo suficiente porque todo el mundo se viste y por eso se cree que todos pueden ser estilistas. Es muy diferente lo que se arma para una foto de lo que se hace para salir a la calle, en fotos podes hacer un montón de ajustes que no se ven y no son cómodos para el día a día.

-¿Un consejo para aspirantes a estilistas?

-Encuentren su propio estilo, si no es muy difícil destacarse y poder vivir de esto.

SEGUIR LEYENDO: