No es fácil entender para qué sirve un Parque Nacional. Aún quien recorre y disfruta de uno de ellos se pierde. La belleza del paisaje o la diversidad de su ecosistema pueden ser un fundamento, pero nunca el único; ni siquiera el principal. De la mano de esa comprensión vaga sobre el objeto de una reserva natural suele venir también un cierto desconocimiento sobre la complejidad de la tarea de un guardaparques.

Los parques nacionales mantienen áreas extensas y representativas de los ecosistemas nativos. El conocimiento profundo sobre las relaciones entre sus componentes constituye la herramienta principal para conservar la variedad de la flora y la fauna y sostener los procesos naturales que originan y mantienen su abundancia.

Muchos de sus guardaparques llevan adelante una lucha desigual contra las especies exóticas introducidas, una de las preocupaciones más importantes en la tarea de cuidar una ecorregión.

El Parque Nacional Talampaya fue creado para proteger importantes yacimientos arqueológicos y paleontológicos de La Rioja
El Parque Nacional Talampaya fue creado para proteger importantes yacimientos arqueológicos y paleontológicos de La Rioja

Así ocurre a diario en el Parque Nacional Talampaya, ubicado en el centro-oeste de la provincia de La Rioja, creado para proteger importantes yacimientos arqueológicos y paleontológicos y declarado por la Unesco Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad.

Esas serranías bajas, permanentemente expuestas a procesos erosivos que formaron sus cañadones y paredones tan famosos, formaron parte de "los campos de Pagancillo", zona ganadera agreste, pero muy dinámica hace un siglo y medio atrás. Aquella antigua actividad sería el factor disruptivo que trastrocaría el equilibrio natural de su fauna y su flora autóctona.

El ganado que allí habita dificulta las tareas de preservación de la flora y fauna autóctona, explicó el intendente del Parque Nacional Talampaya
El ganado que allí habita dificulta las tareas de preservación de la flora y fauna autóctona, explicó el intendente del Parque Nacional Talampaya

El intendente del Parque Nacional Talampaya, José María Hervás, sostiene que los problemas dimanados de aquel pasado productivo continúan siendo una traba para las tareas de conservación. Aunque reconoce que la misión es dificultosa, afirma que el organismo al que pertenece está trabajando fuertemente en ello. "De a poco, en los últimos años, fuimos sacando muchísima hacienda de la región", señala. La tarea no es nada sencilla: "sacarla" significa "negociar" y quitársela a sus dueños, generalmente pobladores cuyos antepasados estaban allí mucho antes de que apareciera la tutela del Estado.

El Parque Nacional Talampaya, en La Rioja, fue declarado Patrimonio Cultural y Natural por la Unesco

En el Parque Nacional Talampaya se ha documentado una fauna de unas 120 especies, entre las que se destacan guanacos, suris, pumas, maras y el gran cóndor andino. Pero la presencia y dispersión de burros, cabras y vacas desencadenó un fuerte desequilibrio en el hábitat, cuyo origen hay que buscarlo, principalmente, en la competencia por la comida.

Por la presencia de burros se desató  un fuerte desequilibrio en el hábit, cuyo origen hay que buscarlo en la competencia por la comida
Por la presencia de burros se desató  un fuerte desequilibrio en el hábit, cuyo origen hay que buscarlo en la competencia por la comida
El guanaco es una de las especies que habitan en el lugar
El guanaco es una de las especies que habitan en el lugar

Hervás advierte que "el burro, que es muy común verlo acá, compite directamente con el guanaco por el poco alimento que hay disponible". También asegura que plantas como la "sanalotodo", una rastrera fundamental en la cadena alimentaria de toda la fauna del monte, está en grave peligro de extinción, producto de la voracidad del ganado vacuno.

Las acciones de manejo, el conocimiento y la regulación de especies exóticas invasoras representan hoy una asignatura principal en la tarea de todo el personal que conforma la Administración de Parques Nacionales en todo el territorio nacional.

Su fauna está compuesta por unas 120 especies, entre las que se destacan guanacos, suris, pumas, maras y el cóndor andino

En Talampaya pareciera que se trabaja muy duro en ello. La capacitación y sensibilización allí es sólida y permanente. La tarea mucho más. Su intendente Hervás lo dice claramente: "No hay otro camino si se quiere trabajar de manera eficiente en la recuperación y recomposición de ese equilibrio perdido por la actividad humana".

En Talampaya viven más de 120 especies
En Talampaya viven más de 120 especies