¿Todos los runners deben competir y participar en carreras?

Vivir una competencia deportiva es emocionante, pero siempre debe ser una opción y no una obligación. Lo malo y lo bueno de preferir no hacerlo

Correr carreras debe ser una opción, no una obligación - Informe Santiago García

¿Qué vas a correr? Es una clásica pregunta entre runners. La mayoría de los que están en los running teams corren carreras. Algunos corren con frecuencia, otros dos o tres al año y finalmente, algunos, no participan en ninguna. Como las carreras son los eventos más llamativos del mundo del running uno se pregunta, muchos se preguntan, si acaso no se puede salir a correr, entrenar, pero finalmente no participar de las competencias.

Anticipemos la respuesta de forma simple: nadie está obligado a nada. Ahora vayamos por partes.

Cuando terminaba el siglo XX, el running empezó a crecer de forma gigantesca en todo el mundo. No era nuevo, pero el número se incrementó de forma llamativa. Hace ya 20 años que el mundo está lleno de lo que hoy llamamos runners, cientos de miles de personas que salen a correr todas las semanas y agotan los cupos en las competencias más importantes del mundo.

Antes del furor también se salía a correr. Se lo llamaba de otra manera y el objetivo era ese trote en sí mismo. Footing, jogging, las palabras en inglés para hablar de los trotadores o corredores que hacían unos kilómetros y volvían a su casa. Siempre el mismo recorrido, siempre la misma distancia, siempre el mismo ritmo.

El maratón de Nueva York es el más famoso del mundo. Más de 50.000 corredores han llegado a ser parte en alguna de sus últimas ediciones (
Credit: Kevin R. Wexler-USA TODAY Sports)
El maratón de Nueva York es el más famoso del mundo. Más de 50.000 corredores han llegado a ser parte en alguna de sus últimas ediciones ( Credit: Kevin R. Wexler-USA TODAY Sports)

Pero con la explosión del deporte todo cambió. Aparecieron las carreras y los entrenadores junto a los running teams. Ya no era solo un poco de trote, aparecieron los planes de entrenamiento, con ejercicios variados y nuevos cuidados. Fortaleciendo los músculos, aumentando la capacidad aeróbica, combinando trabajos que eviten la rutina y permitan un progreso.

Es que había un objetivo nuevo: las carreras. De doscientos corredores se pasó a diez mil, en algunos casos todavía más. La gente buscaba superarse a sí misma, la carrera estaba en marcha.

Actualmente el número de personas que corren es muy alto y los running teams siguen creciendo, lo que también implica participación masiva en carreras, donde muchas personas se anotan el grupo, pensando en la carrera como un evento compartido, donde todos entrenan con un mismo objetivo. Pero la pregunta es qué pasa con aquel que no quiere participar de las competencias.

Muchos corredores esperan al menos un año para realizar su primera participación y durante ese tiempo van conociendo su cuerpo y fortaleciéndose física y mentalmente para un esfuerzo de carrera. Pero otros simplemente no quieren ir a carreras.

La carreras son una gran oportunidad para viajar. Por ejemplo, en la última edición de la Maratón de Mendoza, más de la mitad de los participantes no eran residentes de la ciudad (Foto: Maratón Mendoza)
La carreras son una gran oportunidad para viajar. Por ejemplo, en la última edición de la Maratón de Mendoza, más de la mitad de los participantes no eran residentes de la ciudad (Foto: Maratón Mendoza)

¿Los motivos? No desean participar por el estrés que puede implicar un evento masivo, la largada, estar rodeados de tanta gente y la posibilidad de que las cosas no salgan bien y no saber cómo reaccionar. A veces son temores infundados, a veces la psicología de una persona lleva a no sentirse a gusto y punto.

No hay nada de malo con eso. Por ejemplo, participar del maratón de Nueva York, implica un esfuerzo físico, mental, económico y también de logística que consume mucha energía. Claro, la cara contraria es que se trata de un evento inolvidable que puede transformarse en una de las mejores experiencias que una persona pueda tener en su vida.

Las carreras son también eventos donde se viaja o se concurre con amigos, familiares, donde se vive una jornada especial al aire libre y se disfruta del momento, aun con el esfuerzo enorme que debe realizarse. Es una balanza donde cada persona deberá poner los pro y los contra, pero siempre apuntando al disfrute y el desarrollo personal. Es un hobby y cada uno debe vivir de forma placentera.

Unos 6 mil corredores participaron en abril de una competencia de 21k y 10k en la Ciudad de Buenos Aires (foto: Asics Golden Run 2022)
Unos 6 mil corredores participaron en abril de una competencia de 21k y 10k en la Ciudad de Buenos Aires (foto: Asics Golden Run 2022)

Quien no quiera correr carreras igual debe realizar el entrenamiento variado que le dé su entrenador, intentando no caer nunca en la rutina, buscando superarse en cada entrenamiento.

Por eso es tan importante tener un entrenador, porque esa persona tiene, entre otras funciones, el mantener motivado a un corredor que no quiere participar de carreras. Las carreras son la forma más directa de motivación y organización del calendario. Un plan con una carrera es mentalmente más fácil de mantener que uno sin ella. Pero en ambos casos se trata de elegir y saber que se puede cambiar de opinión, dependiendo el momento de cada uno. Lo importante es que correr es una experiencia hermosa y puede adaptarse a todos las personas con los más variados objetivos.

*Santiago García es maratonista, autor del libro “Correr para vivir, vivir para correr” y “Volver a correr”. Completó la Six World Marathon Majors dos veces. En Instagram: @sangarciacorre.

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