Cómo, cuándo y cuánto dormimos: una encuesta busca armar el mapa del sueño de los argentinos

La investigación se llama Crono Argentina y se trata de una convocatoria online a todo el país para concoer la relación entre los argentinos y el sueño. Se necesitan 100.000 casos.
La investigación se llama Crono Argentina y se trata de una convocatoria online a todo el país para concoer la relación entre los argentinos y el sueño. Se necesitan 100.000 casos.

Por Graciela Gioberchio

¿A qué hora se acuesta? ¿Cuántos minutos tarda en quedarse dormido? ¿En qué horarios utiliza habitualmente dispositivos electrónicos móviles? ¿Se despierta con o sin alarma/despertador? ¿Duerme siesta? ¿Cómo duerme? Estas son algunas de las preguntas de la encuesta nacional que un grupo de científicos está llevando adelante para armar el mapa completo de la relación que los argentinos tienen con el sueño.

La investigación se llama Crono Argentina y es una convocatoria online, abierta -no tiene aún fecha de finalización- gratuita, confidencial y anónima. Para participar es necesario vivir en el país y tener más de 13 años. Comenzó en noviembre de 2017, y ya tiene más de 15.000 respuestas y antes de que termine el año se hará el primer corte y se presentarán los análisis estadísticos iniciales.

Tanto la duración del sueño como la regularidad en el horario juega un papel importante para la salud (iStock)
Tanto la duración del sueño como la regularidad en el horario juega un papel importante para la salud (iStock)

Se trata del estudio más grande sobre el sueño que se lleva a cabo en el país. Sucede que para obtener información precisa sobre el ciclo del sueño-vigilia de los argentinos se requiere que el proyecto sea masivo y llegue a todo el país: la base de datos tiene que alcanzar los 100.000 casos. Por eso, es clave su difusión que se centra en el sitio web y en las redes sociales: en Facebook @proyecto.cronoargentina y en Twitter a través del hashtag #cronoargentina.

La deuda de sueño es global

El destacado biólogo y divulgador científico Diego Golombek, investigador principal del CONICET y profesor titular en la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) donde dirige el laboratorio de Cronobiología, es uno de los científicos al frente de la investigación, junto a las investigadoras del CONICET María Juliana Leone y Marina Giménez.

En diálogo con Infobae, Golombek afirmó que "el mundo duerme mal" y que "las encuestas indican que globalmente se han perdido entre una y dos horas de sueño en el último siglo. Y eso es mucho". Señaló que esos datos surgen de varios proyectos de big data en países desarrollados que monitorean el sueño de la población desde hace tiempo. Y citó el ejemplo de la encuesta de Gallup de 2013 que arrojó que el 40% de los estadounidenses duermen menos de siete horas, un cambio importante desde 1942, cuando la gran mayoría de los adultos dormían siete horas o más por noche.

¿Qué sucede en la Argentina?, le preguntó Infobae a Leone. "Una de las hipótesis que tenemos es que los argentinos somos más nocturnos que los habitantes de otros países y, si consideramos que los horarios laborales y escolares son similares a los de otros países, entonces ésta podría ser una de las causas del sueño insuficiente", respondió la licenciada en Biotecnología y doctora en Ciencias Básicas y Aplicadas que trabaja en el Laboratorio de Cronobiología de UNQ y en el Laboratorio de Neurociencia de la Universidad Torcuato Di Tella.

Crecen los tratamientos de desórdenes del sueño, el consumo de psicofármacos y los accidentes vinculados a la somnolencia. (Shutterstock)
Crecen los tratamientos de desórdenes del sueño, el consumo de psicofármacos y los accidentes vinculados a la somnolencia. (Shutterstock)

La falta de sueño se volvió una práctica frecuente en la sociedad actual que batalla con el tiempo de la vida laboral, social y familiar. Impacta en la salud:  la ansiedad, la depresión, la hipertensión arterial, las afecciones coronarias, la diabetes, la obesidad y ciertos casos de cáncer tienen factores de riesgo asociados a una alteración del sueño.

En busca de información

"Necesitamos información cuantitativa y fidedigna sobre el sueño y no basarnos en anécdotas o datos parciales", apuntó Golombek. Y remarcó que muchos países tienen encuestas generales de sueño, entre los que se destacan los estudios realizados en Alemania, país pionero en realizar este tipo de investigaciones, y en Brasil donde se mapeó gran parte del litoral marítimo desde Natal hasta Porto Alegre.

Completar la encuesta Crono Argentina demanda unos 20 minutos.

Hay que ingresar datos personales (fecha de nacimiento, género, peso, altura, provincia y ciudad de residencia, entre otros) y luego responder preguntas relacionadas con preferencias diarias y hábitos de sueño.

Luego responder preguntas relacionadas con preferencias diarias y hábitos de sueño. El encuestado también tiene que contestar, entre otras cuestiones, si consume tabaco, alcohol y bebidas de alto contenido de cafeína; en qué rangos de horarios estudia o trabaja; cuánto tiempo por día pasa al aire libre y, si durante el último mes, tuvo problemas para dormir, por ejemplo, porque se despierta durante la noche o de madrugada. (iStock)
Luego responder preguntas relacionadas con preferencias diarias y hábitos de sueño. El encuestado también tiene que contestar, entre otras cuestiones, si consume tabaco, alcohol y bebidas de alto contenido de cafeína; en qué rangos de horarios estudia o trabaja; cuánto tiempo por día pasa al aire libre y, si durante el último mes, tuvo problemas para dormir, por ejemplo, porque se despierta durante la noche o de madrugada. (iStock)

Y si al final de la encuesta se opta por responder una página más de preguntas, el encuestado recibe por correo electrónico su cronotipo, es decir el indicador de sus preferencias horarias para hacer determinadas actividades. Se pregunta, por ejemplo, en qué momento del día uno se siente mejor preparado para sobrellevar una situación laboral muy demandante, o a qué hora se realiza actividad física con mayor efectividad.

Llegar al cronotipo. El cronotipo se mide en una escala que va de 16 a 86: los valores bajos están asociados con cronotipos nocturnos y los altos con cronotipos matutinos. (Getty Images)
Llegar al cronotipo. El cronotipo se mide en una escala que va de 16 a 86: los valores bajos están asociados con cronotipos nocturnos y los altos con cronotipos matutinos. (Getty Images)

Golombek explicó que "si bien todos los seres humanos somos diurnos porque estamos activos durante el día, existen diferencias que hacen que algunas personas sean más nocturnas o búhos, otras más matutinas o alondras y muchas intermedias".

Revisar el huso horario y el ingreso a la escuela

La meta de esta gran encuesta nacional es reunir datos imprescindibles para diseñar políticas públicas que ayuden a reducir la deuda de sueño que hay en este rincón del planeta. Por eso, Leone puntualizó que "caracterizar cómo dormimos en la Argentina servirá para evaluar cómo se modula nuestro sueño en función de los horarios de nuestras actividades (la escuela, el trabajo), de nuestros hábitos, de la ubicación geográfica del lugar donde vivimos, de nuestra edad, etcétera. Y esa información servirá para pensar posibles intervenciones destinadas a mejorar nuestro sueño".

Las puntas de la vida: primeros años y vejez. Es tiempo de revisar algunos hábitos establecidos como el horario tempranísimo de ingreso de los adolescentes a la escuela. Los especialistas en medicina del sueño advirtieron que hasta las 9 de la mañana el mecanismo fisiológico de los adolescentes los predispone más a dormir que a estar atentos a una clase.
Las puntas de la vida: primeros años y vejez. Es tiempo de revisar algunos hábitos establecidos como el horario tempranísimo de ingreso de los adolescentes a la escuela. Los especialistas en medicina del sueño advirtieron que hasta las 9 de la mañana el mecanismo fisiológico de los adolescentes los predispone más a dormir que a estar atentos a una clase.

En cuanto al huso horario de Argentina, Golombek afirmó que "no es adecuado". "Después de muchos vaivenes y por razones históricas y políticas, quedamos en el huso -3, es decir tres horas menos desde el Meridiano de Greenwich hacia el Occidente, que no nos corresponde geográficamente. Debiéramos ser -4", aseguró.

 Los resultados de la encuesta también permitirán implementar políticas públicas destinadas a educar sobre la importancia de dormir bien que, sin dudas, es un indicativo de la salud de la población. "Dormir es imprescindible y es importante dormir bien: eso incluye duración, calidad y horarios adecuados.

Dormir mal no solo implica una mala calidad de sueño -que haya despertares frecuentes, por ejemplo- sino también que la duración del sueño sea insuficiente o que los horarios del dormir sean inadecuados y/o cambiantes. (iStock)
Dormir mal no solo implica una mala calidad de sueño -que haya despertares frecuentes, por ejemplo- sino también que la duración del sueño sea insuficiente o que los horarios del dormir sean inadecuados y/o cambiantes. (iStock)

Un sueño diario deficiente se asocia con trastornos de salud como la obesidad, la depresión, una mayor tasa de accidentes y un menor rendimiento cognitivo", concluyó Leone.

SEGUI LEYENDO 
Nueve consejos para dormir mejor, según un médico especialista en sueño

 

Dormir poco o mal nos enferma