Distimia, un trastorno depresivo grave y frecuente que se suele confundir con otros males de la era moderna

Es uno de los padecimientos más comunes, pero pasa muchas veces desapercibida porque se naturaliza desde la infancia. Rubén Mühlberger, especialista en estética y medicina Anti-Aging, explicó a Infobae cómo se puede prevenir, detectar y tratar desde la medicina orthomolecular

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La poca energía, falta de concentración, tristeza sin encontrar un porqué, el sentimiento de desesperanzamiento, poco interés en las actividades diarias, trastornos del sueño, cambios en el apetito, malhumor constante, falta de motivación y poca actividades sociales son posibles síntomas que podrían tener una razón médica: la distimia.

"Si la persona presenta algunos de los síntomas que se confunden generalmente con otro de los males modernos, probablemente sufra distimia y ni siquiera lo sepa", describió a Infobae  Ruben Mühlberger (MN 71.566) médico especialista en Anti-aging y medicina regenerativa. 

La distimia es uno de los trastornos más frecuentes y que se confunde fácilmente con otros padecimientos del mundo moderno (iStock)

Qué significa "distimia"

El término "distimia" (que proviene del griego "mal humor") fue acuñado por el experto en psiquiatría James H. Kocsis de la Universidad de Cornell de Estados Unidos durante la década del 70 e introducido por la Asociación Norteamericana de Psiquiatría en 1980.

La Organización Mundial de la Salud lo define como un trastorno depresivo recurrente (o persistente). Dentro de los síntomas que menciona la OMS se encuentran: estado de ánimo deprimido, pérdida de interés y de la capacidad de disfrutar, y reducción de la energía que produce una disminución de la actividad, todo ello durante un mínimo de dos semanas.

"Muchas personas con depresión también padecen síntomas de ansiedad, alteraciones del sueño y del apetito, sentimientos de culpa y baja autoestima, dificultades de concentración e incluso síntomas sin explicación médica", enfatizó Mühlberger. 

Los episodios de distimia pueden ocurrir durante dos semanas. Algunas señales son: malhumor, ansiedad, depresión y falta de motivación constante (iStock)

Para Sergio Oliveros Calvo, psiquiatra y psicoterapeuta del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Madrid, esta patología es la gran ignorada por la psiquiatría actual en el grupo de las depresiones, convirtiéndose en el trastorno más grave y común de nuestra era.

Se ignora frecuentemente porque "la mayoría de los casos aparece en la infancia o la adolescencia, la persona que lo padece siente que forma parte de sí mismo, de su forma de ser y por ello no acude a un especialista para ser tratado. Aunque puede haber días o incluso semanas en que su estado de ánimo mejore y puedan llevar una vida normal, su base sigue siendo estar cansado, deprimido, meditabundo y desganado para hacer nada".

Como es uno de los males que aparece durante la infancia o adolescencia, se naturaliza fácilmente (iStock)

Qué provoca este trastorno

Según Mayo Clinic de Estados Unidos, líder mundial en estudios e investigaciones médicas, perteneciente a Mayo Foundation for Medical Education and Research, esta depresión leve pero crónica, puede estar causada por uno o más factores, tales como:

Diferencias biológicas: las personas con trastorno depresivo persistente pueden tener modificaciones físicas en el cerebro. La importancia de estas modificaciones sigue siendo incierta, pero es posible que finalmente ayuden a señalar las causas.

Química del cerebro: los neurotransmisores son sustancias químicas naturales del cerebro que probablemente desempeñen un papel en la depresión. Estudios recientes indican que los cambios en la función y el efecto de estos neurotransmisores y en la manera en que interactúan con los neurocircuitos encargados de mantener la estabilidad del estado de ánimo pueden jugar un papel fundamental en la depresión y su tratamiento.

Uno de los motivos por lo que se podría tener distimia es por la genética o por acontecimientos en la vida (Getty Images)

-Rasgos heredados: el trastorno depresivo persistente parece ser más frecuente en personas cuyos familiares de sangre también tienen el trastorno. Los investigadores están intentando encontrar genes que puedan causar la depresión.

-Acontecimientos de la vida: al igual que en la depresión mayor, los acontecimientos traumáticos, tales como la pérdida de un ser querido, los problemas económicos o un nivel alto de estrés pueden provocar trastorno depresivo persistente en algunas personas.

Cómo prevenir este trastorno de la modernidad

Este trastorno generalmente no puede tratarse sin la ayuda de un profesional. Sin embargo, algunos consejos pueden ayudar a prevenirla o disminuir sus síntomas del especialista en medicina regenerativa:

-Mantenerse activo: la actividad física y el ejercicio pueden reducir los síntomas de enfermedades relacionadas con la depresión. Considere la posibilidad de caminar, trotar, nadar, jardinería, o tomar otra actividad o ejercicio que le guste.

-Evitar las drogas y el alcohol: puede parecer que el alcohol o las drogas disminuyen los síntomas relacionados con la depresión, pero a largo plazo por lo general los empeoran. "Hable con su médico o terapeuta en caso de abuso de alcohol o drogas", recomendó el experto.

Es importante rodearse de las personas ya que el ser humano es un ser social que necesita de otro (Getty Images)

-Controlar el estrés: tomar medidas para controlar el estrés, aumenta la capacidad de recuperación e impulsar la baja autoestima puede ayudar a prevenir los síntomas de la distimia.

-Rodearse de gente querida: la amistad y el apoyo social, especialmente en tiempos de crisis, pueden ayudar a superar o transitar hechos difíciles.

La solución Orthomolecular 

Bajo las bases de la medicina funcional y preventiva que impone el universo Orthomolecular, que trata a los pacientes en forma holística, se entiende que el tubo digestivo (donde se alojan más de 100 millones de células nerviosas y produce sustancias psicoactivas como la serotonina y dopamina) la distimia y el estrés pueden tratarse "equilibrando los niveles hormonales y revitalizando bioquímicamente las moléculas para regular las emociones que se ven alteradas se puede tratar a este padecimiento del mundo moderno".

Existe una conexión muy fuerte entre el cerebro y el intestino (Getty Images)

La doctora Mayca González Martín, de la Clínica Centro Granada de España, lo explica así: "Por ser la interconexión entre intestino y el cerebro, un hecho científico más que demostrado, es de sentido común pensar que todas estas personas con distimia, puedan tener un verdadero problema en el intestino". 

Y es que un intestino con sus funciones alteradas, además de dejar pasar toxinas, bacterias y materias no digeridas deja de absorber nutrientes esenciales. "Para que el intestino y cerebro funcionen adecuadamente, se requiere un balance correcto de nutrientes, vitaminas, minerales, aminoácidos, ácidos grasos y neurotransmisores (proteínas) que aporta la medicina orthomolecular desde hace años con resultados exitosos"concluyó Mühlberger.

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