El ritual de cada noche antes de dormir es una tarea ardua para los padres (Getty Images)
El ritual de cada noche antes de dormir es una tarea ardua para los padres (Getty Images)

Para la gran mayoría de los padres, lograr que sus hijos se acuesten y duerman es una tarea ardua. Además de que en muchos casos es difícil convencer a los más chicos de la familia de que la noche es un momento para descansar y de que, aunque no se den cuenta, están cansados y necesitan dormir, también lleva tiempo y esfuerzo todo el "ritual" previo donde hay que lograr ponerse el pijama y cepillarse los dientes.

Si bien es una rutina recurrente en la vida doméstica de prácticamente cada familia, ahora un estudio realizó un relevamiento y descubrió cuál es el tiempo exacto que los padres emplean en acostar a sus hijos. La investigación (comandada por Firefly, una empresa de cepillos de dientes), reveló que los padres emplean en promedio 140 horas al año tratando de acostar a sus hijos, lo que equivaldría a 18 jornadas completas de trabajo o 6 días enteros.

Realizar el cepillado junto a ellos puede ser una buena idea para que imiten cómo hacerlo (iStock)
Realizar el cepillado junto a ellos puede ser una buena idea para que imiten cómo hacerlo (iStock)

Para obtener estos resultados, Firefly estudió las rutinas de mil padres con niños con edades comprendidas entre 3 y 12 años. La empresa concluyó que los padres normalmente tardan 25 minutos en lograr que sus hijos se metan en la cama cada noche, lo que equivale a 3 horas a la semana y, por tanto, 140 horas al año.

En general los expertos recomiendan que los padres pasen 30 minutos como mínimo preparando a los niños para irse a dormir. De esta manera, el pequeño tendrá suficiente tiempo para relajarse y descansar. No obstante, en la vida real, muchos de esos minutos se desarrolla una "batalla" cuando los niños no quieren obedecer. Por consiguiente, un 77% de los padres y las madres aseguran que la rutina de acostar a sus hijos les deja completamente agotados.

Ahora bien, ¿por qué se tarda tanto? De acuerdo con el estudio, la edad de los niños determina cuál va a ser el problema. Los padres con niños de entre cinco y seis años, por ejemplo, tienen más dificultades para lograr que los niños se laven los dientes; mientras que a los padres con niños de entre siete y ocho años les cuesta más el propio hecho de meter a sus hijos en la cama.

Lograr una rutina para la noche es esencial para que los niños desarrollen hábitos saludables de descanso (Getty Images)
Lograr una rutina para la noche es esencial para que los niños desarrollen hábitos saludables de descanso (Getty Images)

Curiosamente, el estudio reveló que también influye la persona que acuesta a los niños. Solo un 57% de los padres, frente a un 63% de las madres, admitió tener problemas para acostar a sus hijos. Pero, de acuerdo con el estudio, las madres tienen menos dificultades para bañar a sus hijos y ponerles el pijama. Por consiguiente, completar estas tareas les lleva dos minutos menos que a los padres, quienes emplean una media de 17 minutos.

La dificultad de meter a los niños en la cama en muchos casos tiene que ver con que a los niños los invade la sensación de estar perdiéndose algo, por lo que puede resultarles más divertido complementar esta rutina con juegos en el baño, pijamas o historias para dormir.

De cualquier modo, establecer una rutina es primordial para lograr que los niños incorporen hábitos saludables. Según las recomendaciones de la Fundación Nacional del Sueño estadounidense (NSF, por sus siglas en inglés), los recién nacidos (de cero a tres meses) deberían dormir entre 14 y 18 horas por día; los bebés hasta 11 meses, de 12 a 15; los niños hasta dos años entre 11 y 14; los niños en edad preescolar de 10 a 13 horas, aquellos en edad escolar de 9 a 11, y los adolescentes, entre 8 y 10 horas.

Si los niños no descansan, su nivel de energía decrece y eso puede afectar su salud (iStock)
Si los niños no descansan, su nivel de energía decrece y eso puede afectar su salud (iStock)

No cumplir con esas recomendaciones puede ir en detrimento de su salud. De hecho, un estudio el último año de la Universidad de Otago, Nueva Zelanda, reveló que la mayoría de los padres desconocen cuál es el tiempo óptimo de sueño de sus hijos. Uno de cada cuatro adultos consideró que los niños necesitan menos tiempo de sueño del recomendado, mientras que uno de cada cinco advirtió que sus hijos dormían menos de lo recomendable. El resto, ni tenía idea de cuáles eran los parámetros saludables. Esto, sin duda, también va en detrimento de la creación de hábitos y rutinas para ir a la cama.

"La privación del sueño tiene consecuencias negativas para la salud de los niños en todas las edades", apuntó el doctor Anayansi Lasso-Pirot, neumonólogo pediátrico y jefe interino de la división de neumología pediátrica, alergia y medicina del sueño en el Hospital Infantil de la Universidad de Maryland al Washington Post. "El sueño es una parte restauradora del día. Al igual que un iPhone o un iPad, los niños de todas las edades deben cargar sus baterías durmiendo bien", indicó.

 


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