El vino posee una historia tan rica como el sabor de sus uvas (iStock)
El vino posee una historia tan rica como el sabor de sus uvas (iStock)

Por Fabricio Portelli

Algunos libros certifican que la primera vid en la Argentina fue plantada a mediados del Siglo XVI en Santiago del Estero. Pero fue recién en el Siglo XIX que la industria vitivinícola sembró sus bases, de la mano de los inmigrantes que llegaron desde Italia y España (básicamente) y se asentaron principalmente en la región de Cuyo.

Si bien muchas de aquellas bodegas han desaparecido, hay varias que ostentan más de un centenario, aunque no todas puedan contar su historia entera por los cambios recurrentes en busca de una identidad que no pudieron forjar con el paso de los años.

Pero hay varios vinos avalados por su historia, etiquetas que trascendieron generaciones y siguen presentes en las góndolas y cartas de restaurantes.
La clave de esa vigencia está en la consistencia de la calidad y también de sus conceptos.

Atributos vínicos de la historia

Sin duda la confianza que genera en el consumidor la consistencia hace posible la permanencia de una etiqueta, más allá de las cosechas. La credibilidad es otro de los rasgos que se construye a lo largo de los años. Muchas veces, las bodegas subestiman este aspecto y recurren a cambios estilísticos de etiquetas y marcas. Esto obliga al consumidor a volver a empezar una relación (con suerte) con esa etiqueta.

Son muchas las bodegas que ayudaron a crecer el vino argentino (iStock)
Son muchas las bodegas que ayudaron a crecer el vino argentino (iStock)

La capacidad de evolucionar sin traicionar los principios es otro de las factores que los amantes de los vinos respetan mucho. El prestigio es el gran anhelo de cualquier vino; pero eso se construye: un nombre respetado a lo largo del tiempo es un mensaje en si mismo.

Y si la bodega es lo suficientemente hábil, sabrá poner en botella ese mensaje para llegar al consumidor.

Vinos con historia

Con motivo del relanzamiento de Suter en sus 120 años y ahora de la mano del Grupo de Bodegas (Trapiche, El Esteco, Finca Las Moras, Navarro Correas, entre otras), en La Malbequería de Palermo se reunieron el historiador Daniel Balmaceda y el pensador Santiago Kovadloff.

Argentina es uno de los mayores productores de vino del mundo (Shutterstock)
Argentina es uno de los mayores productores de vino del mundo (Shutterstock)

Kovadloff reflexionó sobre la importancia que tienen las etiquetas con historia por generar una relación sentimental. Afirmó que "existe la imposibilidad de que la historia se termine, que el pasado sea un hecho constituido y finalizado que podemos objetivar para decidir que el pasado es esto. Pero si esto fuese así, no habría tantas historias escritas sobre el mismo tema. Entonces, el pasado se reconfigura según la mirada de quien entable relación con él".

Para el pensador, no hereda el que recibe sino el que transforma lo que recibe

Hay muchos más nombres en el mundo del vino avalados por su historia. Montchenot de Bodegas López es el único vino argentino que, desde 1956 se elabora con las mismas uvas, el mismo concepto y las mismas manos (Carmelo Panela es el enólogo). Por eso, es el único blend argentino con el cual se puede hacer una verdadera degustación vertical (mismo vino de distintos años) y percibir cómo influyó el paso del tiempo en la evolución del vino.

En Argentina, son más de 220 viñedos los que producen el Malbec (Istock)
En Argentina, son más de 220 viñedos los que producen el Malbec (Istock)

En 1890 Leoncio Arizu llegó a la Argentina y en 1901 funda la bodega en Mendoza que hoy se conoce como Luigi Bosca. Con el Malbec y el Cabernet Sauvignon como íconos se convirtieron en una de las bodegas referentes de los argentinos gracias a su historia. Catena Zapata, es otra de las bodegas centenarias en manos de la familia fundadora. Nació en 1902 y el prestigio llegó de la mano de Nicolás Catena, tercera generación de bodegueros, cuando a mediados de los 80 se convence que la Argentina tenía un gran potencial y la clave estaba en los viñedos de altura.
La Rural, Escorihuela Gascón, Humberto Canale, Bianchi, Norton y Santiago Graffigna, también son bodegas que siguen conquistando paladares gracias a que sus vinos gozan con el aval de la historia.

5 vinos para recordar

Luigi Bosca De Sangre 2014 – Luigi Bosca, Mendoza $540
Este vino, que nació con un concepto tan claro, no cambia su esencia, sólo la cosecha. El blend sigue siendo Cabernet Sauvignon de Finca Los Nobles (Las Compuertas, Luján de Cuyo), Syrah de Finca El Paraíso (El Paraíso, Maipú), y Merlot de Finca La España (Carrodilla, Luján de Cuyo).

Puntos: 91

Montchenot Gran Reserva 15 Años 2000 – Bodegas López, Maipú, Mendoza $750
Es el vino con más vigencia en el mercado argentino, ya que va por su añada número 50. Y hoy, su versión Gran Reserva es la cosecha del milenio. Un blend tinto en el que manda el Cabernet Sauvignon, acompañado sutilmente del Merlot y del Malbec.

Puntos: 91

Saint Felicien Tributo Casa de Tucumán Malbec 2013 – Bodega Catena Zapata, Mendoza $400
Un vino tributo para celebrar el bicentenario. Malbec de paladar suelto y fluido, con buena frescura y cierta tensión. De paladar armónico, con dejos herbales y taninos todavía algo firmes. No es muy profundo y su fruta roja se percibe madura pero vivaz. Hay equilibrio con juventud, franco y de final especiado y profundo, y un buen potencial que ya asoma. Un vino y una botella de colección para descorchar y celebrar nuestra independencia, pero también para guardar algunas y seguir brindando en el futuro.

Puntos: 90

Marcus Gran Reserva Merlot 2012 – Humberto Canale, Alto Valle de Río Negro $550
Es de los más emblemáticos exponentes de este varietal en la Argentina, y un ícono de la zona donde hay 2500 hectáreas plantadas de Merlot. De aromas classy y muy maduros, con algo de pasas, notas cárnicas, terroso, algo licoroso y dejos ahumados de la madera. De trago bien profundo y con taninos vivos que le aseguran más vida por delante, más allá de la madurez de su carácter.

Puntos: 90

Suter 120 años – Bodega Suter, San Rafael, Mendoza $90
Un clásico renovado que mantiene un estilo de tinto fluido y de trago amable. Blend de Malbec y Bonarda que se siente joven con algo de agarre y un carácter más especiado que frutal. De paladar fresco y taninos incipientes, ideal para acompañar los diversos platos de la cocina casera.

Puntos: 85

Fabricio Portelli es sommelier argentino y experto en vinos

Twitter: @FabriPortelli

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