Una de las tantas capturas de este fenómeno en Instagram
Una de las tantas capturas de este fenómeno en Instagram

Los usuarios de Instagram sienten la revolución. En menos de 48 horas, un desafío viral, mezcla de magia e incertidumbre, acaparó la atención de millones de personas que viven y conviven diariamente en esta red social. Al igual que en otras plataformas, el suceso se volvió un auténtico centro de atención, logrando que cada hora miles de nuevos seguidores sean parte de estas misteriosas cuentas.

"Adivino quién sos" o "Te digo quién sos" son algunas de ellas. Superaron el medio millón de seguidores en un día, y ante las constantes denuncias de usuarios ponen en marcha un proceso repetitivo: borrar la cuenta y crear una nueva.

¿De qué se trata?

El perfil y los requisitos a seguir
El perfil y los requisitos a seguir

La atracción se provocó entre los más jóvenes, quienes compartieron y viralizaron este fenómeno en pocas horas. La temática es simple: seguir una serie de pasos que culmina en un DM (mensaje directo) con el creador de la cuenta, quien vaticina, revela y se explaya sobre la persona que lo contacta, mencionando secretos y aspectos íntimos. Luego publica los mencionados chats, despertando el asombro general.

Seguir la cuenta, mencionarla en una historia, darle like y hablarle por DM. A cambio, promete devolver el DM diciendo todo lo que esa cuenta sabe sobre la persona interesada. "Es una suerte de juego asociado al esoterismo, en la línea del tarot. De la gitana leyendo las manos, la predicción misma. El ser humano –ancestralmente– se inclinó por estos fenómenos que no pueden explicarse por el medio de la ciencia. De alguna forma juega a destruir la razón", reveló a Infobae el psicólogo Gervasio Díaz Castelli.

Miguel Sumer Elías, abogado especializado en delitos informáticos, le dijo a Infobae que "se pueden obtener este tipo de detalles personales tanto de manera legítima como ilegítima".

El director y fundador de Informática Legal aseguró que la información personal se puede obtener de manera "legítima" cuando surge de búsquedas en fuentes abiertas como por ejemplo en Google, registros públicos online o diversas páginas o perfiles en redes sociales que no tengan bien configurada la privacidad. En definitiva, se le dice al usuario en la cara lo que el propio usuario subió a Internet en distintos momentos de su vida.

También sostuvo que, por el contrario, el acceso a dichos datos es "ilegítimo" y constituye un delito cuando se viola la privacidad del usuario al acceder a información reservada. Esto puede ocurrir mediante la vulneración de las medidas de seguridad de las cuentas, o a través de engaños tradicionales como el "phishing", en el cual el usuario clickea un enlace que lo lleva a un sitio falso -y similar a uno verdadero-, con el fin de confundirlo para que ingrese su contraseña y así enviársela al delincuente.

"Acá hay un riesgo puntual, que tiene que ver con abrirse a contarle cosas a una persona anónima. Pasa en lo virtual, y aquí se presentan los riesgos. Lo mejor es abrir sus sentimientos y pensamientos a gente cercana, que tenga relación al entorno en el que uno se maneja", recalcó Díaz Castelli.

El especialista concluyó que "este tipo de perfiles engancha a las personas por la imposibilidad que tienen la sociedad actual y los individuos de pensarse a sí mismos. Si necesitás que una cuenta de Instagram revele tu historia es porque no hay tiempo para conectarse con uno mismo. Dos minutos al día para autorreflexionar y pensar de dónde venimos y hacia dónde vamos, esa es la clave".

LEA MÁS: