El tráiler de "The Rookie"

A sus 40 años, Joahn Nolan atraviesa una crisis personal: está desbordado luego de que su mujer le pidiera el divorcio. Pero tras intervenir heroicamente en un asalto, descubre que tiene una segunda oportunidad en la vida para pelear por un sueño: ser agente de policía de Los Ángeles. Pero los prejuicios y las críticas de sus superiores pondrán a prueban a este novato que no bajará los brazos frente a ninguna adversidad.

Este es apenas el comienzo de la trama de The Rookie, una nueva ficción policial basada en hechos reales que este 14 de noviembre llega a toda Latinoamérica a través de Universal TV. La protagoniza Nathan Fillon, quien viene de ocho exitosas temporadas en Castle. Y que en alto de las grabaciones recibió en exclusiva a Teleshow para contar cómo vive este nuevo desafío.

—Todo el mundo habla maravillas de usted. ¿Cómo lo vive?

—Esto es muy bueno para mí. Eso quiere decir que mi dinero fue bien gastado…

—¿Qué diferencia hay entre ser productor ejecutivo en esta serie a su trabajo en Castle?

—En Castle fui convocado de la manera usual: hay un proyecto que quieren hacer, tienes todos los detallitos y luego vas y te anotas para ello. Para este proyecto tuvimos la idea, Alexi (Hawley) y Marc Gordon la pusieron sobre la mesa, me llamaron, y luego se la dimos a ABC, quienes la compraron. Después escribimos el guion. Fue la primera vez que escuché que se podía hacer esto, en ese orden.

—¿Qué es The Rookie?

Un show policial. Nos gusta ver a policías en situaciones de vida o muerte. También abordamos la cultura alrededor sobre el fenómeno del divorcio. Divorciarse no significa que tu vida se acabe. La gente no comienza con un empleo a los 20 años para retirarse en sus 60. La gente cambia de trabajo, la cultura se mueve más rápido y uno tiene que integrarse necesariamente a la nueva. Si no serás abandonada por ella, literalmente.

Nathan Fillon es John Nolan, en “The Rookie”
Nathan Fillon es John Nolan, en “The Rookie”

—¿Qué mensaje quiere dejar este show policial?

—Un mensaje esperanzador. Habla de un hombre que está empezando de nuevo. Se divorció, ya no es más un esposo, ya no es una figura paterna. El trabajo que tenía era una necesidad porque era la cabeza de una familia; ya no tiene familia. No era su trabajo soñado. ¿Cuál es su sueño? ¿Qué es lo que quiere? Comenzó un poco tarde en la vida. Tenemos una mirada nueva a través de ojos no tan frescos.

—En esta ficción el protagonista no esta buscando una carrera, un hecho inesperado lo hace cambiar. ¿Qué tan comprometido está el personaje con los cambios?

—En el caso de Nohan, se encuentra en un punto en su vida en el que ya no es más necesario en su rol de padre, de marido. En su trabajo nadie lo necesita, y él busca ser relevante. Cuando tiene una experiencia en el robo a un banco percibe que el trabajo del policía es importante, ve ese hecho frente a él y entiende que ese es su camino a la relevancia.

—¿Qué opina sobre la sociedad actual, donde todos vanaglorian la juventud, así que tienes que convertirte en una especie de influencer todo el tiempo…?

—En el pueblo de donde vengo había un programa para profesores. Ellos querían incentivar a las personas a retirarse antes. Querían motivar a los maestros para que no se cansaran de su trabajo y que los institutos educativos estuvieran repletos de caras nuevas. No querían que "los viejos" transmitan sus propias frustraciones. En mi caso, especialmente a esta edad, cercana a los 50, valoro la experiencia. Sin embargo, no me gusta ver mis propios errores: prefiero aprender de los errores los de los demás (risas).

—¿Qué descubrió a partir de los 40?

—Descubrí mis rodilla. ¡Sí, mis rodillas! Antes si tenía una dolencia pensaba: "En un par de semanas pasará". Eso ya no es así. Ahora tengo que asegurarme de calentar los músculos antes de hacer una actividad, de elongar, ser consciente de las actividades que hago.

—¿Y cosas positivas?

—Desarrollé completamente el sentido de la visión: puedo ver una situación y encontrar 25 maneras diferentes en las que puede fallar. Una situación como las que le conté hace un momento: embarcarme en un proyecto sin siquiera haber visto el guion. Me he vuelto más inteligente para detectar oportunidades.

Fillon no tiene dudas: ser policía no es para él
Fillon no tiene dudas: ser policía no es para él

—¿Qué semejanzas comparte con John Nolan y qué diferencias?

—Los dos tenemos un cabello asombroso… Diría que John Nolan y yo tenemos en común disfrutar de la vida, aunque yo lo hago desde un lugar más reposado, no a toda carrera como lo hace John. Siendo un oficial de policía, y a medida que transcurren los capítulos, voy aprendiendo más acerca de esa profesión. Entiendo que hay una vocación, por lo tanto, me doy cuenta de que el trabajo de policía no es para mí, de ninguna manera.

—¿Por qué?

—Cuando alguien llama al 911, todo se desata, se va de las manos. Por eso llaman al 911… Alguien tiene que ir, tiene que haber una autoridad, alguien que se haga cargo; y eso no es para mí.

—¿Como se prepara físicamente? En los dos primeros capítulos hay muchas corridas al estilo Tom Cruise….

—Hay que elongar como parte de la preparación. También empecé a tomar agua de coco como parte de mi dieta. Cuando ves a una persona corriendo en la tevé, la audiencia no se da cuenta de que hubo cinco o 10 tomas por por cámara para esa corrida. Tal vez esa escena tomó medio día. Honestamente, yo no tengo la clase de preparación que se ve en escena. Hoy el agua de coco es parte de mi dieta para poder hidratarme: puedo despertar con calambres, la tomo y hace milagros.

—El show está basado en una historia real. ¿Conoció al hombre en el que se basa la historia?

—Sí, lo conocí. Su nombre no es John Nolan, y su elección de ser policía no fue después de los 40. En realidad, fue a los tres años. Él se mudó a la casa de huéspedes de un ex compañero de universidad en Los Ángeles. Hasta ahí la historia es real, y es la que tomamos para nuestra serie. El hecho de que estaba casado y de fuera padre tiene que ver con los efectos dramáticos.

—Esa es la parte menos probable, no pagar renta en Los Ángeles. Quiero decir, en la serie, no pagar alquiler en Los Ángeles, en esa mansión, no es muy creíble…

—Bueno, veamos, si uno es millonario y tiene la casa vacía… Yo lo haría.

—Me gustaría tener un amigo así.

—A mí, también.

Afton Williamson (como Talia Bishop), Eric Winter (Tim Bradford) y Melissa O’Neill (Lucy Chen) también son parte de un elenco de primeras figuras
Afton Williamson (como Talia Bishop), Eric Winter (Tim Bradford) y Melissa O’Neill (Lucy Chen) también son parte de un elenco de primeras figuras

—¿Cómo se siente cuando le toca trabajar con colegas más jóvenes, como le sucede a Nolan?

—Tenemos pequeñas reuniones, nos juntamos para conocernos fuera del set de grabación, y alguien sugirió la idea de ir a un karaoke. Yo dije: "Mejor cenemos en casa", y alquilé la máquina de karaoke. Yo elijo canciones, algo de los años 80, de principios de los 90, tal vez de los 70… Y ellos de repente dicen: "¿Qué?". Y luego, si yo conozco esa canción, cantamos todos juntos; después ellos eligen, y yo nunca las conozco. Ellos cantan en el sillón, son cantantes muy talentosos, es casi grosero.

—En la serie se trata la temática policial, los policías jóvenes y las responsabilidades que deben asumir. ¿Usted piensa que la serie trata de destacar eso o se trata de un retrato realista?

—Creo que es una descripción bastante realista, es una parte de la realidad de la Policía. Ellos tienen mucho contacto físico y queremos trasladar esa realidad a la serie, y eso es muy bueno. Se ensaya mucho, se ven las escenas muchas veces, y es casi un concurso sobre quién tiene los mejores gestos de furia, los más intensos, quién se retuerce más y quién hace las mejores tomas…

—En relación con el uniforme de policía, ¿qué significa llevarlo como actor?¿Cómo cambia, de acuerdo a cómo lo llevas, a cómo se mueve?

—Es como usar un traje: los hombros van hacia atrás, lo que es un poco agotador al final del día. Es de lana; no es muy fresco, literalmente. Llevar este traje caluroso en Los Ángeles… Hacemos muchas escenas en la calle, y es realmente pesado, pero si se mezcla con mucho algodón resulta aún más caluroso que la lana y tampoco ayudaría. Es un equilibrio entre la comodidad y soportar el calor y a la vez tiene que ser un material expandible, durable. Dios mío…. Todo eso y aún ser el novato.

—Usted ha trabajado en la televisión durante 25 años. ¿Cuál es la evolución que ha visto en este tiempo? ¿Cómo se siente hoy en su carrera?

—Soy probablemente uno de los tipos más afortunados que conozcas. Es genial hacer cosas que a uno lo diviertan, y me siento muy feliz cuando a mi edad y a esta altura en mi trabajo todavía me suceden primeras veces. Esta industria es muy interesante.

—¿Es importante ser reconocido internacionalmente?

—Sí, sí, es importante.

—Porque en realidad, usted no llega ver la reacción del público, a sentirla…

—Tienes razón. A mí me interesa la reacción de la gente, y esa es una de las razones por la que quería ser actor. Me gusta ver la reacción de la gente. En teatro, al estar en el escenario, la reacción es inmediata: uno ve a la gente reír, aplaudir, y esa reacción del público realmente llena el alma, es el espíritu de la actuación. Pero al trabajar en televisión, uno no siente esa reacción inmediata. Tal vez uno percibe algo de parte del equipo que trabaja en el set de grabación, pero leve, porque ellos tienen que permanecer callados. Es muy difícil divertir a estos tipos. Pero sí existe una reacción, aunque sea demorada, y sí, me gusta viajar. Ser actor y tener relevancia es una cuestión difícil, de importancia. Cuanto más estoy en la industria, más cuenta me doy de lo difícil que es, y más aprecio la valoración del público.

Nolan con el sargento, interpretado por Richard T. Jones (ex “La Ley y el Orden”)
Nolan con el sargento, interpretado por Richard T. Jones (ex “La Ley y el Orden”)

—¿Qué sintió la primera vez que vio su cara en un afiche y que siente hoy al verse?

—A veces pienso en ciertos hitos en mi carrera. Si logras trabajar con alguien fabuloso es un hito; si logras volver a trabajar con esa persona, ese es otro hito. Ver tu cara en un cartel también es un hito. No recuerdo la primera vez que vi un afiche mío, pero cuando regreso a casa manejando veo cuatro afiches, y es un poco raro… Gente que conozco en diferentes ciudades me manda fotos de los afiches míos en los trenes, en las paradas de ómnibus, en carteles en la calle. Estoy muy orgulloso por ello.

—Hablando de segundas oportunidades, ¿cuál habría sido el trabajo de sus sueños si no fuera actor?

—Siempre imagino que, si no estuviera haciendo esto, estaría enseñando actuación. Hay mucho pequeño arte detrás de cada filmación. Si no, haría cruceros al atardecer en aguas muy calmas y que todos me llamen "Capitán".

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