El esfuerzo, el sacrificio, la ganas de competir, los clubes de barrio. Todo eso reúne esta docu-serie en la que podrás disfrutar y descubrir cómo se gestó la Generación Dorada del básquet que alcanzó su punto máximo de reconocimiento en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, tras ganar la medalla dorada.

Manu Ginobili, Pepe Sánchez, Fabricio Oberto, Andrés Chapu Nocioni y Luis Scola, entre otros, son los protagonistas de esta historia tan real como emotiva. La entrega consta de cuatro episodios que vinculan a los elementos básicos de la naturaleza como la tierra, el agua, el aire y el fuego como disparadores para contar los inicios de cada uno de estos deportistas.

La serie basada sobre el equipo dirigido por Rubén Magnano se centra en el proceso de entrenamiento al que se sometieron los jugadores para encontrarse con la gloria en Atenas. Pero Jugando con el Alma también vincula los sentimientos más profundos de sacrificio de cada uno de estos deportistas. Así vemos imágenes de los basquetbolistas desde pequeños entrenando en los clubes de sus barrios —en diferentes puntos del país—, imaginando y soñando con la gloria deportiva.

Una imagen de “Jugando con el Alma”. ¿El chiquito del medio? Un tal Emanuel Ginóbili
Una imagen de “Jugando con el Alma”. ¿El chiquito del medio? Un tal Emanuel Ginóbili

Tal vez el momento más emotivo lo regala un adolescente Oberto que envía un saludo "a los que me conocen de la NBA", liga de la cual terminaría formando parte varios años después. Otra secuencia muy lograda es el trayecto en el micro de todos los jugadores, a puro cántico, yendo a jugar con el poderoso Dream Team, en el Mundial de Indianápolis 2002: ese día, se convertirían en los primeros en derrotarlos en toda la historia.

Jugando con el alma no está dirigida solamente a los amantes del básquet, sino que nos muestra una historia íntima de fuerza interior de la vida de los clubes de barrio que van encontrando "joyas" en lugares pequeños, y logran sacar lo mejor de cada uno de ellos.

Son solo cuatro capítulos que encontrás en Netflix. Te van a emocionar. Y sin duda, sentirás el orgullo que se merecen los jugadores de la Generación Dorada. No te la pierdas.

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