“La estoy llevando muy bien, con mucha tranquilidad y el mayor positivismo posible”, dice José Maria Muscari, en diálogo con Teleshow, sobre la cuarentena. El creador de múltiples éxitos teatrales estaba disfrutando de la respuesta de su espectáculo Sex, que debió levantar funciones con localidades agotadas. Y ya está trabajando en su próximo proyecto: “Terminé de escribir, con Mariela Asensio, la obra sobre los conceptos de Facundo Manes. Se llama Perdida mente, y apenas pase todo esto mi plan es empezar a ensayarla”.

La nueva obra, que cuenta con el apoyo de la fundación INECO, tendrá a cinco mujeres en escena: la protagonista será Claudia Lapacó.

—¿Con quién estás haciendo la cuarentena?

—Solo.

—¿Y cómo te llevas con estar solo?

—Me llevo muy bien. Soy un extraño caso: puedo tener momentos muy buenos en convivencia, de hecho, estuve cuatro años en pareja y conviví, por única vez en mi vida, pero también tengo muy desarrollado el gusto, no por la soledad, sino por la individualidad. La paso muy bien. No es un conflicto para mí la situación de estar solo. Quizás es más conflictiva la situación de no poder visitar a mi mamá. Me preocupa por la edad, por un montón de cosas. No porque no me aguante estar solo; dentro de la situación atípica que estamos viviendo los argentinos la estoy pasando muy bien.

—¿Cómo es la situación de tu mamá?

—Tiene 74 años. Vive sola en Villa Urquiza. Va una señora a ayudarla un par de veces por semana para hacer las compras y eso. Yo vivo en la otra punta, en Barrio Norte, le hago un apoyo psicológico y continuo de comunicación, que creo que la ayuda mucho. Nos parecemos mucho con mi mamá: ella también es de Escorpio y es muy independiente. Le gusta mucho hacer un culto de su propia soledad o individualidad. No está angustiada, por ahora lo lleva bien.

Facundo Manes, Mariela Asensio y José María Muscari
Facundo Manes, Mariela Asensio y José María Muscari

—¿Cómo hacés en estos días para sacarte el pijama en algún momento?

—Me lo saco inmediatamente. Duermo muy bien, ocho horas por día, a veces nueve. Me levanto y ya me cambio. Tengo un montón de actividades en el día. Martes y miércoles a la mañana tengo que estar pendiente del teléfono porque tengo tres salidas en la radio. Después soy muy ordenado con la comida: hago mis cuatro comidas diarias, con una dieta de proteína. Por el otro lado entreno con mi personal vía web. Me pasa los entrenamientos, me los explica en una videollamada, y después me quedo haciéndolos. A veces llamo a un amigo y los hacemos juntos. Por el otro lado, me estoy tomando este tiempo también para ultimar los detalles del texto de Perdida mente.

—¿Qué podemos saber de la obra?

—Es una jueza de la Nación a la que le aqueja un problema en su cerebro, y por eso junta a mujeres de su vida: a su hija, a su hermana, a su mano derecha y a su ama de llaves, para organizar cómo va a ser su vida cuando su cerebro ya no responda bien. Eso trae un montón de consecuencias, y nos permite pensar en cómo funciona nuestro cerebro, que es el gran tema que recoge Facundo Manes en general. Así que estoy tomando la cuarentena de manera muy organizada, bastante metódica. Después llega la tarde y tengo mi tiempo para el relax, para escuchar buena música. A la noche miro series, miro películas. Le doy poca bola al tema del horario.

—¿Te agarró soltero la cuarentena?

—Soltero totalmente. Por eso lancé algo que hice todo el fin de semana, con lo que estuve muy ocupado: la cita virtual.

—Contame todo.

—A partir de la cuarentena me parecía que era una muy buena oportunidad para hacer una cita virtual. Lancé una convocatoria en mi Instagram para que todos los hombres que quisieran tener una cita conmigo me escriban, y yo iba a seleccionar a tres pretendientes y tener mi cita virtual. Una el viernes, otra el sábado y otra el domingo, a las 22. Las tuve, estuvo buenísimo.

—¿Tuviste las tres citas?

Tuve las tres citas con tres diferentes caballeros, con tres varones. Bien diferentes. Uno de Rosario, uno de acá de Capital, y otro que también es del Interior. Uno que se dedica a la salud pública, otro que es jugador de fútbol, otro que es contador.

—¿Jugador de fútbol que conozcamos?

—No, no, no. No es famoso.

—¿Con alguno vas a repetir cita?

—Hummmmm, no sé. Me parece que no virtualmente pero seguramente pueda pasar a la acción. Después que pase todo esto, puede ser que haya un encuentro en vivo con alguno.

—¿Cuántos candidatos tuviste con la convocatoria?

—Un montón. Hice una preselección porque me escribían un montón y yo les tenía que mandar unas preguntas. Les pedí que en un párrafo me contaran de ellos. Después les preguntaba por qué querían una cita conmigo, qué es lo que les llamaba la atención de mí. Y también les preguntaba qué me proponían para la cita, cuál era su propuesta de cita virtual. En función de esa especie de cuestionario, les armaba un filtro. Te diría que después de 100, dejé de contar los que me escribieron. Estuvo muy bueno porque me súper entretuve el fin de semana con ese tema. Me parecía que era totalmente inofensivo porque era simplemente una cita virtual, que además fue privada; todo el mundo me pedía que por favor la hiciera pública.

—¿Vas a repetir la convocatoria?

—Puede ser. Para este fin de semana me súper entretuvo. Me armó las noches del fin de semana. Además, en mi casa me preparé un trago cada día, me duché, me puse una ropa especial.

—¿De ninguna quisiste huir despavorido?

—No, de ninguna. La del viernes duró 45 minutos. La segunda, la del sábado, duró una hora diez. Y la del domingo duró 50 minutos. O sea que imaginate que si me embolaba, o si no quería, la cortaba a los diez minutos. Todos estuvieron ese tiempo. Hubo muy buena onda y muy buena sinergia con las personas con las que me cité. Recibí un montón de propuestas súper atípicas, desde un tipo que quería que cocinemos los dos a la par en bóxer, alguien que me quería cantar, otro que me quería preparar mi trago preferido en su casa para que lo tomemos juntos virtualmente. Desplegó un montón de creatividad en los hombres que para mí estuvo buenísimo.

El mensaje de respaldo de Muscari al Presidente, y la respuesta de Alberto Fernández (Twitter)
El mensaje de respaldo de Muscari al Presidente, y la respuesta de Alberto Fernández (Twitter)

—Hay que apelar a la creatividad en estos días, porque es muy difícil.

—Sí, totalmente. Yo trato de no enloquecer. La verdad que la creatividad es algo que me aflora bastante. Estuve muy entretenido, me pasaron cosas muy atípicas. Cuando el Presidente habló y decretó la cuarentena, por primera vez en mi vida hice un tuit político, por llamarlo de alguna manera, donde arrobé al Presidente y expresaba que no me identifico con nadie, ni con los que están ahora ni con los que estuvieron antes ni con los que van a venir porque descreo de la clase política en general, pero que me gustaba tener un Presidente tan enfocado y tan con la luz para adelante. Esa misma noche Alberto me contestó públicamente, por lo cual también tuve toda una movida durante un día y medio con toda la revolución que generó que me contestara un tuit porque, a pesar de que es bastante activo en las redes, esa noche había sido una noche importante. Y él, después del discurso que dio y declarar el aislamiento y la cuarentena, supongo que habrá vuelto y contestado dos o tres tuits. Que haya elegido mi tuit entre medio de dos o tres que contestó de la infinidad que le llegan, también fue una situación bastante atípica.

—Te sentiste cuidado por quien nos representa.

—Sí, totalmente. Me pasó eso, y a la vez me shockeó que me pase porque justamente no soy un partidario político que siento: “Ay, que bueno, la figura que a mí más me gusta es el Presidente que elegí”. Hay un montón de gente que quizás tiene un activismo político muy a flor de piel, que quizás cuando habla este Presidente, el anterior, o el que fuera, se siente totalmente conmovido. Esa sensación me pareció además muy paradigmática. Siguiendo en esa linea de cosas, a los dos días el Complejo Teatral eligió Madre coraje (para darla oline), y eso también generó todo otro revuelo que en este momento parece una pavada, pero a mí me súper gratifica. La vieron 12.000 personas más la gente que acompaña esas vistas, porque vos no te ponés a ver algo en la computadora solo, lo ves con alguien.

—Se armó un debate en el fin de semana por una supuesta partida presupuestaria de Cultura para que los artistas acompañen el “Yo me quedo en casa”. ¿Viste algo de eso?

—Sí. Lo vi como un revuelo en las redes. La verdad que no tengo ni idea ni quiénes participan ni si concretamente es así, si realmente les pagaron o no. La verdad que este es un momento para mí tan atípico mundialmente, y especialmente para la Argentina, que yo prefiero quedarme con la sensación que tengo, y que me gustaría que no me la erradiquen: todas las fuerzas de todas las miradas políticas están unidas para sacar adelante la Argentina en esta situación.

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