Thelma Fardin (Foto: Instagram)
Thelma Fardin (Foto: Instagram)

La cuarentena total no inhibe a los haters. Al contrario: contar con mayor tiempo disponible puede ser propicio para el nuevo verbo de las redes sociales: stalkear. Y habilitar de esa manera la posibilidad de ahondar en el oprobio, tan afín al universo virtual. Así fue como en estas horas alguien terminó notando que varias fotos que Thelma Fardin posteó en su cuenta de Instagram eran similares -cuando no, las mismas- a las imágenes que las fotógrafas Delfina Carmona y Magda Nalecz suelen compartir con sus seguidores. Las tomaba como suyas, para armar sus propias historias. En definitiva, plagio.

Original (izquierda) y copia (derecha): los posteos de Magda Nalecz y Thelma Fardin, respectivamente
Original (izquierda) y copia (derecha): los posteos de Magda Nalecz y Thelma Fardin, respectivamente

Casi de inmediato Thelma se convirtió en tendencia en Twitter por esta situación. Y llovieron las críticas y los infaltables memes en su contra por no haber respetado el copyright de otros usuarios de Instagram. Así fue como la actriz acercó un largo descargo en dicha red social. “Si subo una foto en malla no fui abusada”, empezó diciendo, a pura ironía, recordando cómo fue cuestionada en su momento por algunas fotos que ponía en las redes, a días de haber denunciado al actor Juan Darthés por violación.

Si subo una foto que me gusta soy ladrona -continuó-, si escribo una frase o un libro no pude ser yo, porque ¿cómo voy a tener la capacidad intelectual? Si tengo ideología política seguro es porque me acuesto con algún funcionario de ese partido”. Aquí, el contexto tiene que ver con el rumor -nunca comprobado- que meses atrás la vinculó con Gabriel Solano, dirigente del Partido Obrero.

“Si subo una foto del vino que me estoy tomando, no tengo corazón por la gente que está en situaciones aberrantes en medio de esta pandemia”. Y entonces, a propósito del aislamiento obligatorio que se dictó para frenar la propagación del coronavirus, Fardin lamentó: “Me entristece pensar que en su cuarentena, en vez de hacer una introspección, siguen escupiendo violencia. En vez de agradecer lo privilegiados que son por poder pavear en las redes y no tener que pensar si van a poder comer mañana, elijen invertir el tiempo en agredirme".

Por eso consideró que la repercusión desmedida de sus posteos inspirados en Carmona son parte de una “violencia” en su contra (“agotadora, pero -que- no me hace daño”), que en el fondo, tiene un objetivo claro: “Deslegitimar a quien rompe el silencio, la vara alta en cada paso que dé quien se animó a denunciar lo que quieren guardar bajo la alfombra”. Casi como un precio a pagar por la valentía de denunciar en la Justicia a Darthés, quien también fue acusado públicamente por otras actrices, como Calu Rivero.

Fardin cerró su mensaje acercando “malas noticias para los operadores”, quienes -aseguró- la “amenazan por teléfono" en estas horas: “Sigo acá, somos cada vez y por eso el miedo ya no nos pertenece". En ese sentido, así como muchos se subían a la ola crítica reparando maliciosamente en el caso Darthes, muchos más razonaban del mismo modo que la actriz: sus posteos bajo sospecha de plagio no son parámetro de absolutamente nada.

Mea culpa

Hubo una seguidora que, dando por sentado que no lo había hecho “de mala fe”, le sugirió a Fardin “cambiar la forma” en la que comparte el contenido en sus redes. “No dimensioné que del otro lado podía haber artistas que podían sentir que su trabajo era atropellado -le respondió la actriz, agradeciéndole el respeto con el que había hecho su comentario-. Jamás haría algo quitándole crédito a su trabajo". Y después de explicar que creyó que eran “dos fotos sueltas en Internet”, explicó que se puso en contacto con las fotógrafas cuyas imágenes utilizó, sin darles el crédito.

Aquí, los mensajes completos de Thelma Fardin:

El hilo de Thelma Fardin en Twitter
El hilo de Thelma Fardin en Twitter

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