Una escena de “Argentina, Tierra de Amor y Venganza”
Una escena de “Argentina, Tierra de Amor y Venganza”

Los últimos dos meses en la vida de los argentinos han sido una montaña rusa. Los vaivenes de la política y la economía de nuestro país, han hecho que el estrés y la ansiedad gobiernen nuestras vidas. Las PASO fueron el 11 de agosto, y casi un mes antes de esa fecha las propagandas políticas y las propuestas de los candidatos inundaron las pantallas para tratar de captar la atención del público. Pero esto no se vio reflejado en los ratings de televisión.

Según los números de IBOPE (la empresa mide el rating de los ciclos televisivos en nuestro país), los programas más elegidos por el público son aquellos que no tienen que ver con las noticias sino con el entretenimiento, la diversión y la ficción.

Solo basta ver las planillas de las últimas semanas: los cinco programas más vistos del día suelen ser los mismos, y son ciclos que se alejan de la realidad. Ninguno tiene que ver con la política, con la economía o con la actualidad.

Para mostrar este fenómeno vamos a arrancar con los ratings del último lunes de agosto, como ejemplo de lo que la gente eligió para ver en la televisión abierta. Ese día los programas más elegiros fueron: ShowMatch con 14.4, Argentina, tierra de amor y venganza con 13.0, ¿Quién quiere ser millonario? con 11.8, Lazos de sangre con 10.1 y Una noche familiar con 8.1. Ninguno tiene que ver con la política, son pura diversión y entretenimiento.

El martes 27 de agosto la tendencia se repitió en la planilla del rating: ATAV con 12.3, ShowMatch con 11.9, ¿Quién quiere ser millonario? con 11, Huérfanas, la novela turca con, 9.5, Lazos de sangre 9.2, y como destacado estuvo el último capítulo de El Marginal, que midió 8.6. Nuevamente la ficción y el entretenimiento arriba. Muy lejos quedan de estos números los programas políticos o de actualidad, los que sí aparecen después son los dos noticieros de los canales líderes, Telefe y El Trece.

Repasando los números durante todas las semanas los programas más vistos de la televisión son ShowMatch, ATAV, ¿Quién quiere ser millonario?, Otra noche familiar y las novelas turcas de Telefe. Este esquema se repite diariamente. No hay ningún evento que modifique este top five. Ni anuncio de cepo, ni disparada del dólar, ni discursos políticos o nuevas medidas económicas: el público es fiel al esparcimiento y no a la información.

Para demostrar que la gente solo quiere divertirse, el lunes 12 de agosto, el día siguiente a las PASO, este esquema era el mismo. ATAV hizo 13,7 y lideró la noche, le siguió ShowMatch con 13.3, luego Otra noche familiar con 10.5, cuarto se ubicó ¿Quién quiere ser millonario? con 10.4 y la novela Lazos de sangre con 10.2. Ese día Animales Sueltos con el post elecciones hizo 5.4, e Intratables 4, muy buenos números para esos programas. Pero llegan apenas a la mitad de lo que midió la novela turca, por ejemplo.

El público huye de los programas políticos y de la actualidad, el bombardeo informativo mediante redes sociales o canales de noticias parecen empujar a la gente hacia los programas de ficción o los entretenimientos.

Una pelea entre los integrantes del Bar y el jurado de ShowMatch acapara la atención más que cualquier dirigente político sentado en un living. El domingo 1 de septiembre Jorge Lanata tuvo en Periodismo Para Todos al recién asumido ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, explicando las nuevas medidas económicas. Era un tema que tenía al país en vilo. El ciclo de El Trece midió 8.4, la media de lo que hace habitualmente. La noticia del día, con el protagonista en vivo, no conmovió al público, que decidió mirar para otro lado.

Y allí estaba Susana Giménez con un programa que grabado con Tini Stoessel y su novio, Sebastián Yatra. Hizo 13.7. La diva de Telefe se llevó puesta la actualidad con su ángel y las propuestas de su  ciclo.

El público elige ver actualidad en los señales de noticias, en especial en TN y en C5N, que está registrando números históricos: suele ganar el prime time nocturno con el ciclo de Gustavo Sylvestre.

Analizando el comportamiento de las audiencias queda claro que el mejor negocio hoy para los programadores de televisión es tratar de alejarse un poco de la vida diaria y las preocupaciones, y dedicarse a los juegos y a las tiras, los únicos ciclos que miden de manera razonable. El público, harto de la realidad, se refugia en el entretenimiento, y prefiere elegir la diversión a los dramas diarios. Una tendencia que crece, y que día a día es confirmada en las planillas de ratings.

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