Tiempo atrás, ella mismo reconoció que había sufrido trastornos alimenticios. Por eso, al recibir el mensaje de una seguidora agradeciéndole por el mensaje de esperanza que genera entre aquellas que padecen problemas de ese tipo, Cande Tinelli no dudó en responderle.

"Te admiro, Lelé. Leí tu lucha contra las enfermedades alimenticias y das esperanza", la halagó su fan.

"Gracias, estoy para lo que necesiten. Siempre pidan ayuda, hablen, exprésense. Tiene solución y les aseguro que la vida es mucho mejor sin esa enfermedad de mierda", le respondió una de las hijas mayores del conductor, quien cuenta con más de tres millones y medio de seguidores en su cuenta de Instagram.

"Fui muy acomplejada de pendeja. Trastornos alimenticios, mambos. Aprendí que la vida es muy hermosa y que no vale la pena angustiarse por giladas. Hay que disfrutar mucho. ¡La vida es actitud!", había expresado meses atrás cuando una seguidora le preguntó si había algo que la acomplejara.

"Me afectaban, pero hace tiempo aprendí a no tomarme nada personal. Recuerden la frase que subí: la ira es un veneno que uno toma, esperando que muera el otro", afirmó cuando la consultaron si la afectaban las críticas.

"Cada uno carga su propia cruz. No se hagan cargo del odio, la envidia o lo que sea del otro", agregó al respecto.

"Anorexia y bulimia desde los 15 hasta los 27. Pesando diez kilos menos que hoy. Cinco años sin menstruar. Caída extrema de pelo. Depresión y mal humor. No poder disfrutar nada. Encerrarme sola. No ver gente. Todo esto y muchas cosas más, que realmente me arrepiento de que hayan existido. Perdí tantos momentos hermosos por esta enfermedad de mierda que tomó mi vida por completo", publicó en otra ocasión, junto a imágenes de aquella época como para generar conciencia.

"Me pido disculpas a mí misma y a las personas que me rodean, que bien saben los malos momentos que los hice vivir. Gracias por sacarme de esto, les agradezco el amor y la paciencia, especialmente a mi papá", agregó en aquél posteo.

"Chicas, por favor, no caigan en esto. Instagram muestra cosas irreales, cuerpos que no existen. No se caguen la vida, en serio. Es demasiado hermosa. Y todas somos hermosas. Con unos kilos de más, de menos. La vida es así: un día flaco, el otro no. Pero no a estos extremos enfermizos que pueden terminar mal, al pedo absolutamente", concluyó.

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